Se ha producido un error en este gadget.

jueves, 5 de abril de 2012

Mesa redonda de Diálogos Cf Sesión 4



Mesa redonda de Diálogos Cf Sesión 4:

Sesión anterior

Participantes por orden de aparición:


Ricardo Germán Giorno
Carlos Morales (Aburcho o simplemente "Ab")
Rolcon
Gedece
Txerra
Silvia Angiola
Felipe Avila


MC:

Bien lo dice Javier. Yo creo que en el ambiente de las publicaciones hay una competencia natural entre escritores e ilustradores para mostrar lo mejor de cada uno. No es una competencia entre ellos, eso sería inútil porque todos tenemos estilos y formas diferentes, pero si buscamos agradar más al potencial lector. Por ese motivo me agrada que se publiquen dibujantes y relatos de la mayor calidad. Las portadas mejoran y los contenidos también. Cada día, cada vez, cada obra publicada aspira a ser mejor que la anterior. Hoy hay muy buen material en todas las publicaciones. Eso vale también para la presentación.

Ricardo Germán Giorno:

Una editorial con la que me vi identificado. Aquí les dejo el link:

http://fin.elaleph.com/?p=170&preview=true


Ab a Axxonita (de tema anterior):

[++] Mi impresión, más allá de que estoy de acuerdo en general con lo que decís, es que los motivos de la cosa son algo más profundos. El hecho de que no haya un público concreto para la nueva fantasía (léase CF+Fantasía+Terror), un público que busque informarse y se mantenga al tanto de lo último que sale, que impulse que se generen revistas, libros, convenciones, charlas, conferencias, cursos, etc., parte de VARIAS REALIDADES AGRUPADAS:

1. No hay un bloque convocante del género (como pudo haber sido el Cacyf hace unos años) para el idioma castellano y menos para la Argentina, no sé si acaso en España o algún otro país hispanohablante;

2. No hay interés en las editoriales multinacionales ni en los medios
colonizados por favorecer lo nuevo doméstico, y de raigambre nacional aquí quedan pocas y demasiado pequeñas (y quemadas) para tomar riesgos;

3. La literatura que busca hacer pensar nunca es favorecida por los intereses corporativos, y la CF en especial paga el pato a la apertura de mentes que provocó alguna vez (no sé ahora, pero lo dudo);

4. Hay demasiados intereses particulares (por no decir lisa y llanamente
egoísmo) en el género: mucho cacique y poco indio.

En general, me parece que el fandom en Argentina (sobre todo) tiene un karma muy parecido a los partidos políticos de izquierda: apenas algún grupete alcanza cierta trascendencia (30 mil votos, digamos) se divide en 4 porque todos creen saber qué es lo bueno (lo que hacen ellos, no los demás), y así es que nunca se alcanza el quórum necesario para diseñar al menos políticas de supervivencia y progresión. Ni que hablar de hacer algún dinero con objeto de mantenimiento; es más fácil que un rico entre al Reino de los Cielos.

Esto viene pasando desde hace décadas y no cambiará con sencillez. Incluso no es el único aspecto en el área social que sufre tales consecuencias; le pasa lo mismo al rock progresivo, al teatro independiente, a la pintura, a la educación primaria estatal, a la salud de base, a las sociedades de fomento barrial, a las asociaciones de compras comunitarias, a los clubes de fútbol zonal, a los bomberos voluntarios..., a prácticamente toda agrupación social que pase por la reunión de personas dedicadas al bienestar común y SOLIDARIO.

Lo que sí progresa son las estructuras tipo rave: enormes paquetes de gente que reciben elementos predigeridos y diseñados para masas, cuyo centro es uno solo y el resto consume: todos los medios las apoyan, promueven y cobran fuerte en divisas por hacer su parte. Es un esquema de negocios sin el menor interés societario y que busca solo llenarse los bolsillos jodiendo al soberano.

Modificar esta situación solo preguntándose "ay, ¿Por qué nos pasará esto?" es algo infantil, en mi opinión. Si se quiere que la historia vuelva a estar en nuestras manos hay que SOLIDARIZARSE, y eso implica perder más que ganar.

Muchos de los que hoy llamamos próceres perdieron su vida, su familia y su tranquilidad para dejarnos una nación. No se nos pide tanto en estos días, pero mientras sigamos pensando en ver cuál es la fórmula secreta para que "mi librito" se venda; mientras sigamos planteándonos estrategias individuales de mercadeo; mientras nos dediquemos a fortalecer nuestra "huertita privada" contra todas las demás, les seguimos el juego a ellos, que siempre tienen más capacidad para derribar naipes si tienen que soplarlos de a uno.

Por supuesto que es necesaria una estructura especial de pensamiento para llevar a cabo el reto. Pero lo trágico es que si no existe en nosotros tal estructura de pensamiento que privilegie el bienestar del conjunto por sobre el individual, en mi opinión nos merecemos lo que nos está sucediendo.

Ahora que ya di mi opinión, les voy a pedir un favor: hagan una fila ordenada para pegarme, caballeros.

Rolcon:

¿Retomo una de las bifurcaciones de el sendero, una de esas que quedó
allá atrás, perdida en el jardín?
Recién acabo de leer una nota de un diario español sobre la cuestión
del estado de bienestar, con una frase (que la verdad no recordaba) de
Margaret Tatcher: "La sociedad no existe, solo los individuos"
Y lo mezclo (para escándalo del pensamiento linear, secuencial, en vez de mantenerme en la tradicional y adorada línea recta, intentar abarcar la geodésica expresada como matriz) con otra que ya tiene más de un siglo y medio "se está imponiendo la idolatría al fetiche de la mercancía"
¡Je! ¿Me fui lejos como siempre? Creo que no. Un fenómeno particular al que se lo percibe como único y aislado (¿un individuo?) en realidad es una manifestación particular de una estructura más amplia (¿la sociedad?)
Aclaro, no es "individuos" vs "sociedad" (caería en el modelo conceptual excluyente, que en un extremo es el egoísmo individualista que necesita el mercader, eso de "divide y reinarás, en realidad venderás tu mercancía", opuesto a la falacia organicista que sobrevuela a los fascismos tanto de izquierda como derecha, con un
Héroe que devela la historia y el resto subordinado a ese. A ver, en consigna "somos sujetos de la historia y de la sociedad, pero también somos agentes de las mismas"
¿Y, qué tiene que ver?
Como está encarado hoy el "enfrentamiento" entre creadores y consumidores de bienes culturales, muchos creadores sienten que ese fantasma que recorre la red, como antes recorría Europa, es "la piratería".
Y como individuos, como entes aislados, sólo vinculados en el choque por intereses (monetarios) contrarios, no vemos que esos bienes culturales se han transformado también en mercancía, y que los que más fuerza hacen son los mercaderes, con la misma lógica, con el mismo abuso de poder de los pocos mercaderes frente a creadores y consumidores a los que usa como piecitas en la lucha por poder seguir apoderándose y beneficiándose de esos bienes culturales mutados en mercancía.

Así, hay un bien (el libro, el cd, la canción, el cuento, el corto, el largometraje, la serie) hecho por alguien, se transforma, en manos de un "empresario" en "mercancía" que, después de pagar un precio bajo (vil me gusta más, pero estaría copiando la adjetivación de los empresarios, mercaderes, de prensa cuando nos venden su libertad y nuestra dependencia con eso de "libertad de prensa para los propietarios de la prensa") (igual, no sé cuánto hay de un único creador o "trabajador", ya no en cine, director + guionista + actores + todos los otros, sino que el músico Pepe hace una canción con su guitarra, se junta con la banda, hacen los arreglos, la llevan al productor de la banda, corrige y ajusta, pasan al estudio, le agregan un corito, el ingeniero de sonido optimiza sonido, hace la mezcla, elige las tomas y vualá!, de dos acordes chotos con una frasecita pedorra salió ¿Eleanor Rigby, Blowin' in the Wind, Barro tal vez, Rasguña las piedras?... "producción individual", ambos términos con todo la sorna hacia la concepción de mercancía e individuos no sociales)
Mientras estemos encerrados en la lógica de los mercaderes, mientras actuemos como individuos que no integran una sociedad (¡ah! habría que releer las cositas de Ayn Rand para tener en crudo la nube de falacias que nos venden cual mercancía... ¿baratijas por oro?), pasarán este tipo de cuestiones.
Y ese acto creativo es degradado a mercancía, y en "el creador" seguirá siendo un proletario que vende su fuerza de trabajo al propietario del medio de producción, cobrando un salario insuficiente para la subsistencia (hay un textito muy interesante de Hannah Arendt que diferencia "labor" de "trabajo", uno dignifica y constituye a la persona que colabora con las otras personas que integran la sociedad, el otro es degradado a máquina de producción para beneficio del ¿mercader?... los tiempos modernos de Chaplin)

Por supuesto, para salir de esta trampa es necesario, como siempre, pensar (y hacer que ese pensar sea acción de vida) de otra forma. Los individuos en conflicto mientras los mercaderes los/nos degradan a productores de mercancía y en mercancía ellos/nosotros mismos, sólo profundizan esta realidad, en donde confluyen 1984 y el mundo feliz. Creo que lo valioso de Orsai es que sale de este circuito mental (con contradicciones e incoherencias... ¡vamos! están inventando algo nuevo, están haciendo ciencia ficción social, exploran formas distintas de vincular a las personas que crean con las personas que degustan esas creaciones, en la misma línea y con los mismos conflictos que tienen los que trabajan en la línea de comercio justo, o en la integración entre cooperativas), es decir integrar personas que constituyen sociedades en modos equitativos.
Me parece que el problema no es si somos muchos o pocos los que "consumimos" cifi, sino que el problema está en de qué manera nos relacionamos sea cual sea el objeto de relación.
¡Puf! tengo que ordenar antes de ir al trabajo, y ya estoy atrasado.
Perdón.

MC:

Uyy, Ab. Acá tocaste un tema. No, mejor dicho, enfocaste la cosa desde un ángulo medio tabú: ¿La CF es una sola o son decenas de ramas de un mismo tronco?
Esta es una época que se caracteriza por impulsar el individualismo y la realización personal. Dicho así no suena mal, pero podría llegarse el caso de que cada escritor sea editor de su propio material. Eso se ve en los blogs. Hace años tenía la fantasía de que los asistentes a las tertulias fueran una especie de hermandad como los inklings (el grupo de Tolkien). O que pudieran trabajar varios en un mismo proyecto como Nyberg, L. Sprague de Camp y Lin Carter cuando continuaron Conan. Había muchos escritores, algunos los conocía, otros no. Ahí vi a Sergio Gaut Vel Hartman y Eduardo Carletti que había visto mencionados en varias oportunidades. Uno es el editor de Axxón, por supuesto, pero ya no escribía. Me lo imaginé como una especie de John Campbell que motivaba a su grupo de escritores para poblar de cuentos su revista. No era así, Eduardo da total libertad a los autores y tiene gente para evaluar los cuentos. Sergio si es medio Campbell, sin embargo no tardé en darme cuenta que la mentalidad que tenía respecto a la CF estaba centrada, al menos en aquellos días, en un tipo de narraciones en las que yo no me sentía incluido. Leía sus cuentos y el de algunos muchachos de su grupo, por así decirlo y, aunque varios me gustaban, entendía que mis relatos de Sálvat o de EdlD no tenían nada que ver. Ahí estaba lo que menciona Aburcho: una especie de cisma sobre cómo abordar la escritura de CF. Estoy hablando del año 2005 más o menos. No hace tanto ni tan poco. Taller Siete me ayudó muchísimo y Forjadores también. Leía todos los cuentos de mis compañeros de Taller y conocí escritores de los que se decían maravillas. Por una cuestión de gustos, varios de esos escritores no me movieron ni un pelo. Y parece que la cosa es reciproca, porque he estado sentado frente a ellos en algunas tertulias y no tenían idea de quién era yo ni de los cuentos que había publicado, mayormente en esa época en Alfa Eridiani. También escuché alguna vez que había escritores que preferían no salir en esta o aquella publicación porque la calidad de los relatos era pobre. No voy a dar nombres, porque al final, con el correr de los años, esos mismos escritores salieron publicados en la revista que criticaban. Y nunca veo mal la crítica, es más la prefiero porque si algo impulsa a mejorar es pensar que algo no está bien del todo, Cuando uno piensa que es el mejor, empieza decaer.
Lo cierto es que hay muchas revistas, algunos pueden trabajar en todas, otros no. No hay ganancias y si muchos caciques. Esto tampoco puedo verlo como algo tan negativo. Todos tenemos algo que decir y lo que tenemos para decir es distinto a lo que dice el otro. Por eso hay Cuásar, Próxima, miNatura, Planetas Prohibidos, Alfa Eridiani, Axxón, Hélice, Korad, Tauzero, Ragnarok… Se cayó NGC y Aurora Bitzine. ¡Y menos mal que son de descarga gratis! Bueno, excepto Próxima y Cuásar. Acá tengo que aclarar algo personal y es que no tengo tiempo para leer. No como cuando sólo me dedicaba a sentarme tranquilo a disfrutar de un libro y es que me la paso dibujando y escribiendo mis relatos. Estoy hablando de unas seis a nueve horas por días entre las dos cosas. Leo los cuentos que me pasan y no todos son el tipo de lectura que quiero leer. Tengo varios números de revistas donde solo leí a ciertos autores porque sé de entrada que me va a gustar o porque tengo curiosidad, por ejemplo de ver que escribió Teresa Mira o Néstor Figueiras. También hay lecturas y lecturas. A Magnus Dagon, Susana Sussman, Juan Manuel Valitutti y Alexis Brito Delgado los leo de un tirón porque escriben de una manera lineal sin vericuetos narrativos. Diferente es leer a los primeros que mencioné, a lo que siempre les dedico una segunda lectura.
La gran cagada, para decirlo con el énfasis que se merece. No es que seamos diferentes en criterio, porque estoy seguro que podemos aparecer todos en una misma publicación. Lo que falta es el sponsor, el mecenas que se encargue de publicar recopilaciones de cuentos sin pensar en la probabilidad de perder plata, encargándose de la publicidad y respeto de los derechos de autor. Claro que es una ilusa fantasía. Ninguno de los presentes tiene un piso en la ciudad central ni anda con un BMW parando en los mejores restaurantes o llenando el guardarropa con indumentaria de marca, ni usa perfumes importados. No y creo que por eso leemos y escribimos Ciencia Ficción. Si hay algo que tenemos en común es el gusanito interior de imaginar el futuro y alertar sobre los problemas del mundo. Para mi ese es el motor. Incluyo a los escritores de Fantasía Heroica.
Leelo a Valitutti donde pone a un abuelo atisbando por una ventana como marcha un ejército a la batalla o a Campanelli divagando con una pelirroja sentada en un bus.
Una vez conversaba con alguien que me encantaría hacer una revista para publicar a la mayor cantidad de escritores en antologías para que ninguno de esos cuentos hermosos de los talleres se perdiera en las arenas del olvido.
No se dio, este mundo se mueve con dinero, el papel cuesta, la imprenta cuesta, la distribución, la publicidad, todo es dinero y las posibilidades de perder son enormes. Sin embargo hay muchas bazofias editadas en las librerías. Siempre nombro a los libros de Eber Ludueña, o los del tarot (Estos no son caros, por supuesto), Hay autobiografías de gente que apenas sabe hablar y libros de economía de políticos fracasados. Alguien pone platita para esas bostas y después las ves a pilones en las mesas de saldo.
El niño mago de J.K Rowlings es un super exitazo de ventas millonarias, pero ¿Es tan bueno? Quiero decir, sin menospreciarlos. ¿Son libros infaltables en la biblioteca de fantasía? Debe ser por las hordas de fans haciendo cola antes de que salgan a la venta ¿O será la publicidad? Esos libritos son re caros en mi país. Y la cosa es saber cómo Harry se las va arreglar con Voldemort mientras desenrollamos el acertijo de cada libro. Yo no los compré, vi las películas, pero sí fueran más baratos quizá… Intenté leer uno, pero no me enganchó.
Me parece que no gastamos plata en CF porque no tenemos plata para gastar en CF.

MC a Rolcon:¡Guau, Rol! Si te hubiera leído antes de hacer mi comentario... La verdad ahora que te leo me doy cuenta que tenés mucha razón.

Rolcon:jiji... me releí y falta tanto... entre nosotros, tanta admiración con la precisión de las definiciones de las ciencias ¿duras o más bien no humanas?, frente a la desidia en las igualmente precisas definiciones de las ciencias ¿blandas o humanas? como plantea Robinson en la trilogía de Marte, "las diferencias en las conclusiones está en los valores ("traduzco yo: los axiomas") de partida", cosa que las duras esconden, olvidan o desconocen. Mercancía, ideología, superestructura intelectual, sociedad, persona, ser humano tienen precisas, claras y distintas definiciones que, desgraciadamente desconocemos, o en realidad, usamos las distorsionadas que los mercaderes de la prensa nos dicen que son... y me gustaría enroscarme con el error palpable en usar en el contexto de la física la palabra "plasma" con el significado de la biología, cosa que no pasa cuando se usa "sociedad" desde la sociología frente a la "economía".

Ricardo Germán Giorno:

Carper y Gedece contestaron comentando sus preferencias a la hora de designar un punto de vista para sus cuentos.
Ahora bien, pontificando un poquitín, me gustaría hablas de la primera persona.
Este es un punto muy afin para los que recién se inician en el arte de escribir y para nuestra CF en particular. Es muy ágil y directo. Pero para mí es traicionero. Desde mi punto de vista, la primera persona sirve para retrospecciones, monólogos interiores y todo lo referente al sentir del personaje. He visto mucha primera persona en situaciones de acción. Y aquí, escarbando un poco, la primera persona me suena ficticia, artificiosa y, en definitiva, hasta poco creíble.
Por ejemplo:

Primera persona

La entrada a la atmósfera la realizo a media mañana, y en el ángulo exacto. Observo la temperatura, espero hasta último momento para conectar la membrana de enfriamiento mientras sigo en caída libre. Sé que la membrana no sólo enfría la nave, también oculta cualquier posible estela.
Acciono el amortiguador gravitacional y voy descendiendo en las coordenadas dispuestas: la ciudad más populosa de Alce V y la más cercana a Villaferno.
Hago caso omiso del tránsito aéreo. Los demás deberán apartarse de mi camino. Recién a la altura de los edificios, enciendo el motor de impulso, desconecto el amortiguador y me pierdo entre los demás vehículos. En ese momento sintonizo el receptor a las transmisiones planetarias, trato de captar los canales oficiales, pero nada encuentro referente a su nave. El Univrón puede servir de transporte ocasional en la superficie o como nave interplanetaria; resulta muy popular en la frontera. Así que el mío es uno más entre muchos.
(Como verán, hay acciones que uno hace pero ni siquiera piensa. Uno las hace pensando en qué va a comer a la noche, qué le dijo la vecina de al lado, etc. Se me antoja ficticio)


Tercera persona discurso indirecto libre

La entrada a la atmósfera se realiza a media mañana, y en el ángulo exacto. Brendo, observando la temperatura, espera hasta último momento para conectar la membrana de enfriamiento mientras sigue en caída libre. Sabe que la membrana no sólo enfría la nave, también oculta cualquier posible estela.
Acciona el amortiguador gravitacional y va descendiendo en las coordenadas dispuestas: la ciudad más populosa de Alce V y la más cercana a Villaferno.
Hace caso omiso del tránsito aéreo. Los demás deberán apartarse de su camino. Recién cuando está a la altura de los edificios, enciende el motor de impulso, desconecta el amortiguador y se pierde entre los demás vehículos. En ese momento sintoniza el receptor a las transmisiones planetarias, trata de captar los canales oficiales: nada referente a su nave. El Univrón puede servir de transporte ocasional en la superficie o como nave interplanetaria; resulta muy popular en la frontera. Así que el suyo es uno más entre muchos.
(Acá es diferente. Un espectador bien metido dentro de la cabeza del protagonista, puede relatar las acciones que crea pertinentes y descartar cualquier pensamiento no relacionado con la acción en sí. Es más creíble)

Gedece:Así es, suena mucho mejor la segunda versión, la que está en tercera persona. En general uso la primera persona en un modo un tanto antiintuitivo, Uso la primera persona para ocultar cosas, todas esas cosas que la persona ya sabe acerca de si misma y por consiguiente no comenta y que solo cuando es importante, en el desenlace del cuento, cuando es lógico que el personaje justifique, es cuando se revela esa información.

Hacer eso mismo en tercera persona puede ser un poco estafar al lector, porque podemos estar evitando dar datos del personaje que son obvios para cualquiera que lo vea, que es lo que estamos haciendo como narradores en tercera persona.

MC:Otra cosa de la primera persona, un gran impedimento es la necesidad de que el personaje esté presente en la escena descripta. Se puede salir de eso, pero suena menos creíble. Claro que yo volví a la primera persona, pero no en lo literario. Volví para la versión en historieta de Sálvat, donde me resultó más efectivo. Uno de los casos que más me suena ahora donde se utiliza ese recurso es en SIN CITY de Frank Miller.

Txerra:

A mí también me resulta "raro" leer novelas o relatos en primera persona. Como dice Ric, a mí también me resulta poco creíble porque el que hace de narrador es el protagonista y yo no me imagino (poniéndome en su lugar) que esté pensando o narrando mis acciones.
Por ejemplo:
Yo, que estoy realizando la acción ya sé que "La entrada a la atmósfera la realizo a media mañana, y en el ángulo exacto. Observo la temperatura, espero hasta último momento para conectar la membrana de enfriamiento mientras sigo en caída libre. Sé que la membrana no sólo enfría la nave, también oculta cualquier posible estela".

Todas estas cosas las sé, las veo, las siento... a quien narices se lo estoy
contando si estoy yo sólo. No sé si me explico.

Ricardo Germán Giorno a Txerra:Así es amigo Txerra.
Sería bueno investigar la Segunda Persona.

MC:

Bueno, la primera persona tiene ejemplos muy buenos en Lovecraft y Edgar Alan Poe. Acá dejo un enlace de un cuento de Sacheri, en primera persona, aunque es una primera persona medio rara por lo bien manejada que está.

http://santiagokahn.blogspot.com/2010/06/te-conozco-mendizabal-de-eduardo.html


Igual, Ric es como los curas: "Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago". Por este cuento me parece está en primera persona: http://axxon.com.ar/rev/180/c-180cuento3.htm

Y el último que leí en la NM ¿A vos te parece?- A mi me parece que es primera persona, creo.

Ricardo Germán Giorno:¡ERROR GRAVE Y PROFUNDO, MARITO! jejejej
Están escritos en segunda persona, ambos dos.


Rolcon:

¿Primera o tercera persona?
Bien, yo sé que vengo atacado por la primera persona (¿vicio de novato?), así que... mi impresión no serviría demasiado... pero (siempre el omnipresente "pero", afirmo algo que después contradigo y por supuesto, la fuerza cae en la segunda parte, la "perizada" que desmiente y anula a la primera) ...pero, está el momento del relato.
Independientemente de los tiempos verbales que se usen, casi siempre, omnipresentes, en pasado (dijo, hizo, miró, cayeron, crearon, enfrentó, pelearon, realizaron y realizó...) la acción nos ocurre en un presente en el que no sabemos qué sucederá. Están las impresiones del momento, no las reflexiones, ¿conclusiones? de ese evento después de que sucedió y le conocemos las consecuencias.
En la primera persona el personaje, el relator, el protagonista, "ese que mira y me cuenta qué miró, qué vio y qué entiende qué miró, qué vio, que sucedió" me participa de ese ayer visto desde hoy.
Y principal, qué rescata, valora o aprende de eso que sucedió que hizo que fuera quién es hoy, parado en nuestro presente, esperando su y mi futuro a partir de esas señales de vida que decodificó y me participa para que decodifique a partir de mi ayer y mi hoy en ese desafío del futuro.
Así, al vuelo, la primera persona de "tropas del espacio" es el relato con la reflexión o comprensión, valoración, el juguito de la vida que exprime, de esos eventos que hicieran que estuviera ahí (el porqué de su vida, que mañana, cuando termine la bajada, tendrá otra valoración, otro recuerdo, algún cambio), como teniente asistido por el sargento que es su padre, temblando como un caballo, al final de ese largo proceso que hace que sea él el que es en ese momento.
Estoy parado en el medio de la vida, ni al principio ni al fin. En el medio. Y el fin, hacia dónde va el camino me lo devela el camino que recorrí y lo que recupero de ese camino recorrido. Con otras certezas y otras incertezas.
Y volviendo a la pregunta, pues que siempre está el periplo, el camino del héroe, pero por suerte no termina comiendo perdices y siendo felices, sino que es el inicio, con significado, del resto del camino.
No sé si calza acá, pero casi como una declaración de principios "yo nunca voy a decir que por pasado es mejor, mañana es mejor"... no es el camino recorrido, es el significado de ese camino que sigue.
Por eso, la aventura termina pero la peripecia continúa.
Mientras se está vivo. Y quizás ese sea el punto de vista de la primera persona, que la peripecia continúa, incluso ante el misterio de esa cosa que dicen es la muerte.

MC:

¡Ah, já, ja!!!!! Por eso lo decía medio despacito. Así que segunda persona, ¿Eh?
Ese es un truquito que usaste muy bien en ambos dos. Muy ingenioso el muchacho.


Ab:

Es un tema que se discute mucho, y yo no entiendo por qué. En mi caso particular, como seguramente el de otros, no cabe planteárselo demasiado.

La primera persona en el género fantástico se lleva relativamente bien con un cuento breve y reflexivo, pero es un verdadero tour de force si se emprende, por ejemplo, una novela de aventuras. El que todo le pase a uno mismo (el lector) cansa y hasta aburre si no se es un escritor absolutamente excelente. Rol comentó el caso de "Tropas...", y yo podría agregar el Marín Trechera de "Lágrimas de luz", que me pareció estupendo; prefiero tratar dos obras modernas, pero podría citar mil otras, como varias de Poe, o incluso Welles.

El asunto es que ambas obras, miradas no desde el lector complaciente sino del analítico, adolecen del famoso "relleno explicativo" al estilo ruso (justamente, escritores ellos que han hecho culto de la primera persona). Es casi imposible evitar eso cuando se escribe un texto de cierta longitud en primera persona en cualquier género que no sea realismo. Entonces, el asunto es: ¿a quién le habla el narrador? Ya se pide al lector la suspensión de la incredulidad para que se sostenga el andamiaje fantástico, ¿y además hay que forzarle a encarnarse en alguien que se explica el mundo como si lo conociera... pero no lo conociera? No, es demasiado pedir.

Para colmo, si la obra es como las citadas, que narran un recorrido vital
durante una larga línea de tiempo (de la adolescencia a la segunda adultez), el asunto
empeora, porque el autor tiende a narrar la parte de la adolescencia como llena de
dudas y explicando a nivel adolescente lo que pasa, cuando en realidad es un tipo
mayor, que debiera dar otra lectura de esas cosas. El lector complaciente puede
olvidarlo; el analítico no. Es una falta de concordancia.

La primera persona es absolutamente limitante. Yo estoy completamente a favor del narrador omnisciente, tercera persona, por dos millones de ventajas, de las cuales no es la menor que el personaje principal no necesita estar presente, si así cabe. Aquí me acuerdo de "Seis personajes en busca de autor", donde evidentemente el principal personaje es el autor que no hay. O incluso puede ser un cadáver que es presentado en el primer capítulo. ¿Recuerdan ese filme, "Tras la pista de la Pantera Rosa" donde el actor principal (Peter Sellers) se desgració con solo un par de escenas grabadas? El guión se reescribió y el filme se terminó, hablando del ausente. Algo imposible en primera persona.

Entonces, para resumir: primera persona en fantasía, solo en relatos breves e inevitablemente introspectivos, donde el cuento pasa dentro del personaje. Si es una historia larga, el único género que no obliga al autor a rellenos incómodos o amenaza al lector con fallas de concordancia es el realismo, donde todos sabemos (o imaginamos) todo porque vivimos en la misma época y realidad que el personaje.

Por supuesto que solo es mi opinión, y por ello perfectamente discutible :-)

Ricardo Germán Giorno:

Me encanta tu introducción, Aburcho. Dan muchas ganas de seguir charlando.

;)


Rolcon:

Me parece que esta nota sobre ese conocido desconocido Macedonio, apunta a esto que estamos charlando
el link:
http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-187145-2012-02-08.html

Y para los vagos (como yo) que les da pereza clickear, la nota:

El primer metafísico de Buenos Aires

Silvia Angiola:Excelente texto.

MC:¡Macedonio, un capo!

Ricardo Germán Giorno:

Bueno, Rol, no entendí a qué viene TODO esto. Sorry, amigo.

Gedece, al contrario de lo que pensás y escribiste, el uso de tu Primera Persona es muy intuitiva. Para cuentos cortos y contundentes, me parece una solución excelente.

Sí, bueno, tampoco vamos a demonizar a la Primera Persona. Muchos de mis primeros cuentos están escritos así. Los estoy revisando para darlos para su publicación.

Ab a Rolcon sobre Macedonio:Esa relación de la que hablás se me ha escapado. No la veo por ningún
lado.

Rolcon:La declaración estética sobre cómo debe ser el relato, y patea al lugar más lejano de la
cancha el tema de "cuál es la voz del relato", ya que la voz del relato, dice Macedonio,
debe ser y es la voz del lector... je! nos reboleó un shot de cul de aquellos... (Más allá
de que la novela de la eterna me sigue siendo difícil de masticar).

Felipe Ávila:Admirado por propios y extraños, desde Borges hasta Marechal…



Continuará...

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada