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lunes, 30 de abril de 2012

Mesa Redonda de Diálogos Cf Sesión 6

Mesa Redonda de Diálogos Cf Sesión 6:

Sesión anterior

 Participantes por orden de aparición:


Gedece
Ab
Juan Guerra
Guillermo Echeverría
Javier Arnau
Carlos Daniel J. Vázquez (Axxonita)
Txerra
Silvia Angiola
Ricardo Germán Giorno
Carlos Duarte Cano
Graciela Lorenzo Tillard




MC (Nuevo Tema) ¿Cuáles son nuestras fuentes a la hora de crear? ¿Quiénes son nuestros ejemplos a seguir?:


Me ha ocurrido que cuando leo un cuento o veo un dibujo, mi mente, como la de todos supongo, empieza a buscar inconscientemente signos o puntos de relación. Quizá sea un acto reflejo para poder archivar en la memoria, no lo sé. Lo mismo ocurre con las películas y las canciones. Por ejemplo, escuchando un pianito de cierto rockero muy conocido en Argentina, encuentro las mismas notas de un tema de Cat Stevens o en la película Inmortales, que me pareció mala, muy mala, encontré escenas clonadas de otras películas puestas en momentos donde el relato se corta y mal interpretadas. En el caso de los cuentos a veces se encuentran paralelismos, pero son más agradables, el otro día leía a Claudia Piñeiro y su prosa me resultaba con cierto aire a algo ya leído, no el argumento, la narración. En la contraportada había un comentario muy elogioso de Saramago y ahí me cayó la ficha. La carencia de guiones de dialogo, la narración subjetiva de los protagonistas. Era notable la devoción de Piñeiro por Saramago.
La mayoría de las veces las influencias se muestran desde varias fuentes como en los primeros números de la historieta "El Cazador". Es cierto que muchas personas trabajaban en ella, pero se adivina cierto gusto por Simon Bisley en las páginas de una sola viñeta.
Yo no creo que esto sea intencional, uno trata de realizar algo que sea agradable a la propia vista. Y es lógico que reproduzca en palabras o imagines los estilos de aquellas personas que ha leído o mirado con admiración.
Del mismo modo es fascinante cuando no se encuentran puntos de referencia en una nueva lectura.
El tema es ¿Cuáles son nuestras fuentes a la hora de crear? ¿Quiénes son nuestros ejemplos a seguir?


Gedece:



En mi caso mis mejores cuentos nacen a partir de disparadores en la vida real, a partir de ellos comienzo a escribir. Como soy un lector muy activo, mis influencias son seguramente innumerables, pero no las registro conscientemente.

Creo que mi mayor influencia a la hora de escribir es Philip K. Dick, quien me hizo amar sus cuentos. No es que escriba siempre temáticas Dickianas, pero la estructura básica del cuento y los cambios violentos de punto de vista que incluyo estoy convencido de  que salen de sus historias.

No soy novelista, por lo que todavía no registro influencias de ese estilo, pero creo que si alguna vez escribiera una mi mayor influencia sería George R.R. Martin, que logra cosas maravillosas cambiando al protagonista cada capítulo.


Ab:

No lo sé con certeza, no me puse a pensarlo. Me resulta mucho más fácil distinguir a los que no me interesa seguir :-)

Me temo que me he basado mucho más en escritores fuera de la CF que dentro. Meditando ahora en lo que hago, creo que busco la tensión de Arlt, pero no su estructura. La compulsión de Dostoyevski, pero no su abigarrada forma. La sencillez expresiva de Wilde o AJ Cronin, pero no su temática. Habiendo tantos grandes de qué aprender en la literatura, me parece un poco limitante el basarse solo en los escritores del género.

Si me restrinjo a la CF, a mí me gustó mucho la forma de escribir (entre otros) de Larry Niven y John Varley, pero más por la temática que por la estructura. En todo caso, Niven, sin ser un Oesterheld,
Descree del héroe prototípico y eso me parece muy interesante en un escritor yanqui. A pesar de ello, me encantaría escribir como Cordwainer Smith, pero no me da la capacidad ni la magia, y por ello no se me ocurre siquiera intentarlo :-)

Mi estilo es parco y sin florituras; las descripciones suelen brillar por su ausencia o se presentan en pinceladas mínimas. Es todo lo que me animo a copiarle al gran Cordwainer. No es sencillo a veces eso en CF, pero así me gusta, al menos en los cuentos. Dejo entonces librada a la imaginación del lector el relleno del conjunto, y suelo sorprenderme de cómo pegan mis historias a las personas: todos creen haber leído algo distinto :-D


MC:

Hace veinte años yo hubiese dicho sin dudarlo: Tolkien y Frank Herbert. Pero la verdad que también hubiese mentido porque después de las lecturas juveniles de Salgari, Poe y Edgar Rice Burroghs, yo empecé a consumir mucho Silvina Bullrich, Enrique Medina, Sábato, Jorge Amado, Robbins y cuanto libro cayera en mi casa que estuviese de moda. Creo que sin quererlo uno va incorporando todo eso. Ahora leo Borges, Castillo, Sacheri, Saramago, pero la verdad no me identifico tanto como y ¡Oh, pecador! cuando leo a Asimov o a Arthur Clarke. Yo estuve en Terminus con los psicohistoriadores, con Elijah Baley y R. Daneel. Con Duncan Idaho entre las Habladoras Pez. Con Luis Wu y los Titerotes, En el planeta Wu Wei y horrorizándome al saber que ¡El bebé tiene tres años!
Más para estos lares seguí bastante a Dorian Stark, los aventureros nostálgicos de Juan Manuel Valitutti, los monstruos de Erath y a esos seres presos en los laberintos del subconsciente de Néstor Darío Figueras. Hay otra cosa que me influye mucho y no lo puedo evitar y es el cine y por desgracia tengo una educación férrea en los estereotipos del cine norteamericano. Hay muchos otros autores que también lo están pero no lo reconocen. Ya con el sólo hecho de tener un héroe y un villano estás muy condicionado por ese tipo de narración.
A mi me gustaría defenderme sobre mi personaje Sálvat, que mucha gente encuentra estereotipado y hasta anglosajón. Pero creo que no me han leído demasiado porque mi personaje es una persona que toma muy en cuenta al miedo. Aparte siempre remarco ciertos rasgos mestizos en su apariencia. Algunos amigos se sorprenden cuando les digo que no me gustan los superhéroes porque soy dibujante de historietas. En realidad me gusta leer los comics de DC y Marvel, pero los tomo como las películas de Indiana Jones, donde los códigos del argumento admiten que un tipo se tire de una avioneta en un bote inflable. Ahora escribir con personajes así, no. A mí, como dijo Berni Wrigston me gusta que cuando reciben un golpe sangren, que no se desmayen de un cachetazo y que mi personaje tenga sentimientos de venganza y temor. En mi experiencia nunca vi una persona valiente
como las que muestran las películas. Vi, sí enormes tipos de dos metros de alto y ancho clavar la mirada en los zapatos cuando otro desde un escritorio le insultaba a toda la familia. Las veces que vi a una persona animarse contra otro que podía vencerlo en una pelea se trataba de un loco o un alcoholizado. Hace como quince años estuve en el barrio de los inundados, en Posadas. Ahí me hablaron de un tipo llamado Nelson que se la bancaba con todo el mundo, con los paraguayos, con la policía. Un día lo conocí, Vivía en los márgenes del río en una casucha de madera de cinco por cinco. El loco tenía un machete colgado sobre la puerta del lado de adentro y escondía otro bajo la cama. Tenía cicatrices por todos lados. Se emborrachaba todos los días. No se jactaba de nada y era macanudo conmigo. Tenía un grupito que contaba sus hazañas por él. Pero lo que yo vi no fue un valeroso lugareño sino a un cobarde, porque tenés que vivir con miedo para dormir con un machete. Acá me uno a la opinión de gedece, nuestras fuentes son nuestra experiencia y la visión que tenemos del mundo. Stephen King lo dice en el libro "Mientras escribo". A través de las palabras hablamos directamente a la mente del lector. Si se coincide gustamos y si no se coincide, no.

Juan Guerra:

El tipo del que hablas es perfecto para un cuento

MC: 


No, no creas, era más bien patético, amigo Juan. Para mí era un borracho paranoico y algo loco. Bueno para un secundario anónimo
que no tiene bolo y muere en la segunda escena con otros doscientos iguales a él, En el Señor de los Anillos hay montones de esos.

Guillermo Echeverría:

...perdón que no me haya presentado antes, para los que no me conocen soy Guillermo Echeverría, el marido de Tere.
¡Carper muchas gracias por invitarme al grupo!!!!!!

MC:

¡Qué bueno Guille, tenerte por acá! ¡Ya estaba extrañando tu presencia! ¡Un abrazo!!!!!! Ubícate cómodo alrededor de la mesa redonda.

Guillermo Echeverría:

¡Dale!

Juan Guerra:

Bueno, la verdad es que yo le veo futuro en un cuento realista no en Fantasía o CF. Creo que lo que leemos influye en la forma de escribir, pero lo que escribimos vienen más de las experiencias. Experiencias y visión del mundo, como bien dices tú.


MC a Juan:

Es cierto, coincido plenamente. También se nota en tus escritos y veo que no hay tantas diferencias entre las culturas sudamericanas.

MC (nuevo tema): ¿Hacer CF tiene importancia o en realidad sólo somos un puñado de aficionados que nos conformamos con la mediocridad?


Hace unos días estaba entretenido mirando los lomos de los libros y revistas de mi casa. Tengo tres muebles con estantes y otros varios estantes fijados en la pared. También muchos libros en cajas esperando su momento para obtener su sitio visible como corresponde. En eso me encuentro una vieja revista, una que perdió la portada, una Zikkurath, creo. La hojeo y veo el final de un cuento llamado “Madre del Mundo”, la mitad de las hojas no estaban. Vaya saber perdidas en que accidente. Al instante vinieron a mi memoria las mismas emociones de la primera vez que lo leí. Por desgracia ni conozco el autor, ni tampoco lo encontré en la web. Ese cuento lo comentamos con amigos. Era sobre la supervivencia después de un holocausto. Estoy hablando del impacto que tuvo en mí cuando tendría trece o catorce años. No pude dejar de relacionarlo con algo que decían mis compañeros de colegio, de 1ª C. Ellos tenían a otra profesora que les hizo estudiar “Dragón” de Ray Bradbury.
Hace poco, Luis Pestarini me dijo que el Instituto de Literatura Argentina de la UBA solicitó números de la Cuásar para tenerlos en su biblioteca.
¿A qué voy? Pues ¿Estamos consientes que hacemos “cultura”? ¿Escribir es una afición donde lo único que interesa es publicar para enseñárselo a los amigos? ¿Pensamos que será de nuestros cuentos en el futuro cuando ninguno de nosotros esté en este mundo? En definitiva ¿Hacer CF tiene importancia o en realidad sólo somos un puñado de aficionados que nos conformamos con la mediocridad?

Gustavo Campanelli:

Hay algunas de estas preguntas que no puedo contestar con la respuesta real, porque sé que escribo primariamente para mí, pero intentaré contestarlas desde los motivos secundarios.

Escribir es un impulso, escribir ciencia ficción es casi una decisión. Y digo casi porque me resulta fácil pensar en términos de cuestiones ficticias, me resulta grato deformar la realidad para que parezca casi normal pero resulte extraña, me encanta desubicar a otras personas tan solo para enfatizar un punto, sea este punto profundo o livianito. Entonces no se cuanto es una decisión y cuanto ir por donde me gusta.

Yo creo que somos parte de un movimiento cultural, por lo que hacemos cultura aunque no pensemos en eso. Hacemos difusión de las obras por varios medios y en distintos círculos, con lo que creo que no, no nos quedamos conformes con el círculo habitual. Mostramos cosas a los amigos incluso antes de publicar, con lo que no publicamos para mostrarlo a los amigos.

Ahora bien, escribir ciencia ficción es importante para mí, todo el resto aunque suma, es un tanto irrelevante a mis motivos.

¿Es importante para otros? Tal vez, pero no estoy seguro. No nos olvidemos que para llegar a donde llegamos debemos haber respondido a montones de preguntas que, una vez respondidas abren muchos más interrogantes, y así abriendo puertas mentales para ver las siguientes nos damos cuenta que las puertas abiertas no pueden ser cerradas.

 Hay gente que puede vivir feliz sin abrir nunca una de estas puertas. Y eso está bien. No quiero que esas personas lean mis cuentos porque o no los entenderán o los cambiarán, y ellos ya son felices como son. Yo prefiero vivir abriendo puertas, y tal vez con los cuentos intento que la gente que va avanzando por caminos similares pueda llegar más allá, pero es un tal vez un poco grande, un poco incómodo, un poco incierto.

Creo que me fui por las ramas, pero bueno, es lo que suele suceder ante preguntas con truco o que tocan fibras interiores.


MC:

¡Clarísimo!

Javi Arnau:
Creo que el tema está mal enfocado; no trataría sobre el hacer cifi, sino literatura (o lo que pueda hacerse pasar por ella) en general. Mirad, da igual que sea cifi, que fantasía, que cualquier otra temática. Estoy en varios grupos de literatura, algunos que no tienen nada que ver con la cifi, y no creo que haya mucha diferencia en cuanto a este tema que comentas. Vale que a lo mejor el tema del fantástico es un poco más ¿"arriesgado"?, y cuesta más que escritos del género salgan adelante; pero creo que, quitando ese "tabú", pero a nivel general sobre el fantástico, el resto de géneros, al nivel que comentamos, puede "sufrir" lo mismo para ser mostrado al público en general.
Es decir, que no veo mucha diferencia en este tema entre un grupo de aficionados a la cifi, y otro a la literatura "mainstream".

Carlos Daniel Joaquín Vázquez (Axxonita):

Coincido con Javier. Mario, la CF ha expandido mi mente y mi capacidad de ver la realidad de tantas maneras, que creo que está muy lejos de esa mediocridad que mencionas.
Claro, todo depende de la CF que leas y escribas, por supuesto.

Lo peor que puedo hacer es hablar de la CF como mediocridad. De última, los mediocres podríamos ser nosotros, los consumidores.

Por último, considero que NINGUNA rama del arte merece ser llamada así. Hay genios y no me cuento entre ellos, pero si das todo de ti para realizar tu labor... quién te quita lo bailado.


MC:

¡Já! ¡Já! Chicos no me digan que creen realmente que mi opinión es que la Cf es mediocridad. Lo hice a propósito por una cuestión muy simple, que merece explicación. Cuando empezó a rondarme la idea de hacer entrevistas en un blog, busqué ejemplos por todos lados. En la radio, la TV, en las revistas. Me di cuenta que las más enriquecidas eran aquellas que no eran condescendientes con el entrevistado, de ahí salió la idea de diálogo, para permitirle a la otra parte hacer su descargo sin que haya la ventaja, muy frecuente en las entrevistas radiales donde después de cortar la entrevista, el entrevistador despelleja a su interlocutor porque no puede defenderse. Como dije, las mejores entrevistas son las que hacen preguntas inesperadas y hasta incómodas. Les digo que lo pensé bastante antes de poner mediocridad en el asunto, pero es muy bueno porque hay reacción. Por mi parte encuentro mucho esmero en el trabajo de los escritores a la hora de publicar. Sí, encuentro cuentos que no me gustan, pero no por estar mal escritos, sino porque no me interesan. Hay otros casos. Una vez me ocurrió que un escritor que estaba siguiendo publicó un cuento y fui directo para leerlo. El relato en cuestión comenzaba con un ladrón en una era sin tiempo frente a la entrada de una tumba, con habilidad logra penetrar a la caverna y allí, mientras recogía el tesoro despierta a unas momias a las que abate con la espada. ¡Ese mismo relato ya lo había leído en un libro de Conan, casi calcado! Desde ese día cada vez que escucho que ese autor publica algo no dejo de recordar aquel desliz, tal vez subconsciente. Esa historia como las de temática romántica se han repetido miles de veces, pero en este caso, para mí, era idéntica a la de Robert Howard. Ni el editor de ese cuento, ni el autor tuvieron el tino de decirse: ¡Esto no se pude publicar, como mínimo es un plagio disimulado!
Otro caso es el del sacrificio ritual. Ya saben, la chica desnuda en el altar y el grupo de encapuchado con una daga. Hace tres años me ocurrió algo muy curioso, en menos de cuatro meses recibí el pedido de una ilustración de diferentes personas que tenía como argumento esa escena. Y leyendo los relatos me sentí tentado en hacer la misma ilustración para los tres cambiándoles un poco la luz y el color. No pude, dibujé una viñeta distinta para cada uno. Yo creo que esto que hacemos nos superará. Una vez te lo dije, respecto al Encarrilador, Dani. En esto se pierde el punto de vista personal. Dicen que para Ritchie Blackmore, el riff de "Humo sobre el Agua" no le gustaba para nada y miren la repercusión que tiene que cualquier guitarrista que empieza a estudiar lo toca.

MC a Dani:

No entiendo ¿Por qué pensás que los que consumimos Cf somos mediocres?

Txerra:

Yo tomo en parte tu última frase, M.C. Yo me considero aficionado; lo de la mediocridad, no lo comparto. Mediocre es el que se conforma, el que no aspira a más. Por el contrario el que da lo máximo en lo que hace, llegue dónde llegue, no creo que sea mediocre.
Escribir CF es para mí un hobby, como coleccionar sellos o ver cine o practicar un deporte (de todo ello participo). Pero tengo muy seguro que sólo son aficiones, sin ninguna meta final y sin más expectativas que la satisfacción personal. Estoy feliz (entre otras muchas cosas) con mi humilde colección de sellos; feliz con haber ganado campeonatos de judo; feliz de ver cine o escuchar música y finalmente feliz de escribir CF. Por lo demás, soy profesional de mi trabajo, nada más. Si alguno consigue que su hobby se convierta en su profesión, ¡enhorabuena! No es nada fácil (¿uno entre 10.000 o 100.000?, pero tampoco imposible.
Ahora cuidado, quizás en la transición de aficionado a profesional se pierda algo importante: esa primigenia ilusión con la que empezó todo.

MC a Txerra:

¡Uhhh! ¡Qué respuesta para pensar! Y me viene a la memoria una conversación con  Rolcon, me acuerdo más o menos porque Rol se ramifica siempre, decía que lo importante es no tener más expectativas que la satisfacción personal. Además veo que la palabra "afición" tiene distintos significados dependiendo del tono, hasta opuestos podría decir.

Javi Arnau:

No, yo concretamente en ningún momento he querido decir nada sobre mediocridad, solamente que cada grupo discutirá sobre su tema en concreto. Al hilo de lo que mencionas, mi opinión es que da igual
Que sea cifi, que mainstream, que poesía, que cualquier cosa; hay
Grupos, blogs, redes, etc., de todos los géneros, y en todos es
Plausible/probable que salga una discusión como esta.
Ahora bien, tal vez este género, en general, tena un poco más de complicación, pero por el tabú, tal vez cada vez menos, hacia el tema fantástico.

Vuelvo al tema, hablando de diversificaciones y tal. Veréis, a este nivel, no sólo escribo cifi, si no que he participado, por ejemplo, en una antología poética genérica (cerca de ti, a la venta en papel), y en una recopilación de relatos compartidos (megagrupo de relatos, descargable desde internet), así como en otras redes, revistas y lugares que no tienen nada que ver con el fantástico, al menos de principio  (Revista Papirando, Cuentos Para la Espera, Sequoya Virtual, Cerca de Tí, Poetas en la Red, Poesías y Letras, Annlea, La Página de los Cuentos, etc.), y en todos esos lugares podía tener lugar este mismo tema, sólo quitando el término "cifi". Es decir, en cada grupo/red/revista/blog podemos dudar de que si lo hacemos tendrá repercusión, porqué lo hacemos, qué esperamos, etc. No lo veo como un "mal endémico" de la cifi.

MC:

Sabés Javi, yo tengo una postura, opinión personal con esto. También estoy de acuerdo que la CF es otro cantar porque necesita otro elemento además de la buena narración. No es desmerecer ningún otro género. Si escribimos un policial, todos los lectores estarán familiarizados con las leyes, la forma de trabajar de los investigadores, los barrios carenciados, la gente de clase alta, las armas y demás. Lo mismo ocurre con el romántico, hasta los históricos. Ahora cuando estás en una nave espacial rumbo a Titán…
Muchas veces, cuando se habla de Ciencia Ficción en alusión a calidad se hace referencia a escritores famosos que nunca escribieron o que apenas hicieron un cuento con elementos de Cf. Eso me parece el ninguneo oficial del género. Tal vez sea la barrera del idioma que impide elogiar el talento como escritor de Ted Sturgeon. El único que ha roto esta barrera es Ray Bradbury. Tal vez porque es citado por muchos escritores de habla hispana y porque además sus relatos están más cercanos a la poesía.
Yo no escribo relatos que no tengan CF, pero leo muchísima literatura que no tiene nada que ver, así como veo películas de cualquier género —Y acá volvemos al grupo pequeño de aficionados—. Disfruto mucho más leer Ciencia Ficción, no por el vuelo o el escapismo. Me encanta desentrañar la trama guiado por el autor ¿Qué ocurrirá? ¿Cómo terminará? Esto me ha pasado con cuentos de varios de los presentes. Igual que me pasó con El Sol Desnudo, Dios Emperador de DUNE, Los Cristales Soñadores, Estación de Tránsito, Ingenieros de Mundo Anillo o Tropas del Espacio.

Carlos Daniel Joaquín Vázquez a MC:

No, para nada, no creo que lo seamos (y me pongo del lado del consumidor, obviamente). Si bien pienso que quienes se quedan en los fuegos artificiales que el cine comercial suele mostrar como ciencia ficción, y que muchas veces no es más que un espejismo, tienen una visión mediocre del género, jamás pondría como mediocre a ningún creador. Ni tampoco a la gente que va más allá de los productos comerciales, y que lee, investiga, busca nuevos autores. Incluso el hecho de estar en alguna lista y discutir sobre el tema ya excluye de la mediocridad. Demuestra más que la media. Somos una minoría, a veces un ghetto, pero eso no es necesariamente malo.

Ahora mismo, entre otras cosas, estoy releyendo el excelente ensayo "W de Watchmen", de Rafa Marín, donde se ve lo que puede llegarse a hacer en un género como la historieta, en un trabajo que "parece" de superhéroes y es un policial/thriller político y sociológico de ciencia ficción. Claro que es de un genio como Alan Moore, y bien acompañado por Dave Gibbons. Estos tipos tomaron un género comercial a full, como el universo de los superhéroes, y lo llevaron a otro nivel. Y sólo transformando la historia en una de CF podría, creo, alcanzar el límite de calidad que tuvo y tiene, y que hace que tantos años después sigamos hablando de ella. Y ni hablar de "El Eternauta", sólo por nombrar una obra más cercana a mi pueblo y a mi forma de sentir y ser.
La buena ciencia ficción invade con ideas arriesgadas, sin tapujos, aquellos lugares que se evitan y se banalizan. Así que es imposible que hablemos de ella con el término mediocridad.
También estoy leyendo, en privado, cuentos de una autora increíble (no quiero dar el nombre porque se retuerce de vergüenza, pero su nombre empieza con T). Su talento le permite escribir varios cuentos sobre el mismo tema, prácticamente, y lo explora desde tantos lugares que uno se da cuenta de las propias limitaciones. Bueno, ella nos arrastra, expande al menos mi forma de hacer y pensar las cosas.
Está en los creadores el imitar fórmulas ya probadas o intentar superar y superarse: eso saca de la mediocridad a cualquiera.

MC:

Sí, coincido a pleno. ¿Una escritora con esa inicial? ¡Já, já!! ¡Sos tremendo para los enigmas! A mí me encanta esa escritora y no digo más, debe estar buenísimo.

Javi Arnau:

Sí, básicamente planteamos lo mismo, que la cifi tienen unos parámetros que la hacen distanciarse de otros géneros, por eso es "literatura fantástica". Pero eso pasa con el resto de géneros, cada uno tiene sus parámetros y dentro de ellos son reconocibles, y un no iniciado no los reconocerá. Claro, los más difundidos, serán más accesibles (policiaca, negro, romántica, etc.), y los menos, pues más complicados (cifi...) Al menos, parece que el tabú de la fantasía se está diluyendo, y tal vez se consiga que le siga la cifi. El terror, gracias (opino) al cine, ya hace años que está imbuido en el imaginario colectivo.
Por otro lado tienes toda la razón, y es una cosa que pienso y comento a menudo, que las obras de cifi(y otros géneros del fantástico) son valorados cuando son "tocados" por autores de fuera del género, aunque los aficionados lo hayamos leído mil y una veces...

Silvia Angiola:

Tanto en el terror, como en la CF y en la fantasía, hay temas que son recurrentes e incansablemente explorados, y otros en los que muy pocos reparan o con los que muy pocos se involucran. Supongo que debe haber explicaciones para esto :)

Ricardo Germán Giorno:

¿Tenés idea de cuáles son los tópicos que se frecuentan poco? Vamos, vamos, largá la data :)


Carlos Daniel Joaquín Vázquez:

Eso... Ya estamos haciendo cola para saberlo.


 MC:

¡Eso sería un muy buen dato!

Silvia:

Pero, ¡si todos ustedes son expertos! :)
Creo que resulta más fácil nombrar los tópicos que se frecuentan demasiado, ¿no? Pero, a ver si esto puede servir como ejemplo, hace poco publicamos en Axxón un cuento que tenía relación con los indignados. Recuerdo que en ese momento les comenté a los socios que era un hallazgo...

MC:

Sí copado sobre los Indignados. Otro tema que me queda picando hace rato es el condicionamiento social y cultural ¿Hasta dónde puede llegar a regir la conducta de todos nosotros? ¿Son esas opiniones que emitimos nuestras realmente? ¿El ser humano actúa como los loros repitiendo sin saber el significado de lo que repite? Una vez hablaba con un amigo sobre la influencia de los artefactos como la Tv y terminamos entendiendo que la heladera, el mp3 y hasta el destapador
influyen en nuestros pensamientos.

Ricardo Germán Giorno a Silvia:

La tangente.

Carlos Daniel Joaquín Vázquez:

No sé por qué, pero hace mucho que no veo cuentos donde la gente tome el poder en sus manos realmente. Está lleno de 1984s, pero hay pocas historias que tratan de saltarse esa postura "perdedora", ni siquiera encarándolas desde la derrota.

La verdad, ya me tiene bastante podrido tanto derrotismo, me parece que tenemos demasiado inculcado el "no se puede".

Quisiera historias fuertes, donde se logre algo positivo, y de ser posible desde nuestro modelo de sociedad, no importado. Sólo conozco unos muy pocos ejemplos que lo logran.

Gustavo Campanelli:

¿Leíste Consuelo para los deprimidos? está incluido en el número 12 de la revista Aventurama y además fue publicado en el número 17 de la Revista NM. Como dato adicional te puedo comentar que está escrito por el maravilloso Gustavo Campanelli. Hay mucho derrotismo, si, pero no todo el mundo pierde, aunque vas a tener que pensarlo.

MC a Gedece:

Sí. Está bueno.

MC:

Já, Já ¡Esto me encanta! Tirá algunos nombres de cuentos donde la gente tome el poder en sus manos, me gustaría mucho leer algo así. Pasa que no me trago esos estereotipos del "Sueño Americano" donde un pobrecito afroamericano llega a millonario por su esfuerzo y dedicación. 1984 era muy estereotipado también. Es difícil encontrar un equilibrio que muestre una sociedad fruto de las direcciones que está tomando la actual. Hace años cuando leía a Alvin Tofler, un super optimista, le creía, pero ahora yo no puedo creer que la sociedad humana mejora año tras año. Quisiera con todas las ganas pensar que sí. Es lo mismo que creer en el más allá, en todo vuelve o en la justicia. En mi experiencia la vida no tiene sentido, lo único que me queda es pasarlo bien con la gente que me gusta, hablando de cosas que nos gustan.

Carlos Daniel Joaquín Vázquez a Gedece:


Por eso digo que hay excepciones :)

Carlos Daniel Joaquín Vázquez a MC:

Tiro uno: "La máquina", de Eduardo Carletti. http://axxon.com.ar/rev/134/c-134Cuento2.htm
Pero no es muy nuevo.

MC a Axxonita:

¡Guau! Hermoso cuento. Tiene acto valeroso y sacrificio al mismo tiempo, muy bueno.


Guillermo Echeverría:


Yo creo que sí somos conscientes, si a las personas que leen nuestros cuentos sean 10 o 10.000 les aporta algo lo que leyeron de nosotros eso ya forma parte de su bagaje, a mi me aportaron cuentos de Clarke, de Lovecraft, de Aldiss, de Bradbury, que son masivos y cuentos de Axxon, de NM, de Tere, de Laura Ponce, que no son masivos.
Yo empecé a escribir a instancias de Tere que me animó y cuando empecé a ver que quería escribir me surgió mezclar las dos cosas que me apasionan, la CF y la historia y cultura vascas, así que si a alguien que lea mis cuentos, le gusta la trama y además le pica el bichito de la curiosidad sobre la cultura vasca y eso le aporta algo, súper.

MC:

Totalmente de acuerdo. A mí también me quedan impresiones de los autores y autoras que mencionás. También, creo que el alcance que puede llegar a tener estos cuentos es difícil de medir, aún. En las estadísticas del blog uno puede ver desde donde vistan, que servidor usaron y que fuente de tráfico fue el medio, hasta las palabras de búsqueda que se usaron y el sistema operativo. Como anécdota te cuento que el blog Diálogos es visitado desde todas partes del mundo,
como Alemania o Rusia, además de los obvios países de habla hispana y bastante de USA. En ocasiones, el porcentaje de vistas mayor viene de USA seguido de Argentina y España. Pero con mucha frecuencia hay visitas de México, Perú, Venezuela, Chile, Colombia y Francia. No me imagino quienes pueden estar leyendo los cuentos que están publicados en la red. Nunca me imaginé que alguien en esos lugares visitara el blog, pero así es.

Ricardo Germán Giorno:


¿Qué catzo será: "que la gente tome el poder en sus manos"?


Carlos Duarte Cano:

¿Acaso el anarquismo? el Anarres de Los Desposeídos
 Pero como toda sociedad sin estado el anarquismo ha demostrado ser hasta ahora completamente utópico, como el comunismo

MC:

Es cierto.

Carlos Daniel Joaquín Vázquez:

Ric, para mí el poder no es el gobierno, es la capacidad de decidir realmente qué hacer de nuestras vidas y dejar algo para los que vienen atrás. Nada más ni nada menos que eso.

Lo de los malos administradores, gente verdaderamente egoísta y enferma, lo dejo para otro momento, porque en realidad, si pudiéramos realmente vivir bien y alcanzar el máximo potencial que nos permita nuestra mente y nuestro cuerpo, a los gobiernos me los paso por los huevos.

MC:

Te entiendo Daniel y yo también me los paso por los huevos. Es que tengo como un estigma de siempre estar remando a contramano o ser el malo de la película. Hablo de mi familia, aclaro. Por mis gustos: La Historieta, La ciencia Ficción y el Heavy Metal, siempre me fue difícil llegar a una reunión y hablar abiertamente de mis gustos sin que alguno se burlara o menospreciara lo que decía. Así que la rebeldía es un rasgo natural, cuando todos van para el norte, puede que me atraiga el sur. Por esto no suelo apoyar a los poderosos de turno. Yo trabajé cerca de algunos bichos que hoy, en el recuerdo, me dan cosaaaa…..
Siempre pienso en los granos de arena, el camino difícil. Cuando conocí los grupos de Ciencia ficción, me di cuenta que había distintas orientaciones. Como soy una persona común como cualquiera, algunos me simpatizaron mucho más que otros, pero de todos modos me dije que había que darle una mano a la CF. Más de uno de nosotros encuentra diferentes caminos. Una se convirtió en editora, otro se sumó a los colaboradores de tal o cual e-zine. Otros escriben o dibujan. Alguna vez me pareció potable golpear algunas puertas para recibir apoyo desde arriba". Tanto para conseguir un lugar de reuniones fijo, para hacer un programa radial de Diálogos y también para hacer un boletín informativo de lo que se hace todos los meses. Me refiero a la Casa de Cultura de San Fernando. Me pidieron muchas cosas, que traiga gente, pero advirtiéndome que todos los puestos estaban ocupados. Tenían profesores de historieta y talleres literarios, pero no daba para hacer algo con la CF. Tampoco podía pretender que la gente se viniese a esta punta de Zona Norte de Bs. As. Nunca pude hablar a favor de algún gobierno.
Entiendo a los que apoyan por estar convencidos y también a los que critican porque me parece muy positivo oír a los que no se encuentran bien. Las discusiones de poco sirven, son como querer convencer a un católico de que dios no existe o a un ateo de lo contrario. Hay que ser muy abierto para hablar de eso. Por fortuna, la ciencia ficción permite desarrollar ideas desde la especulación usando la narrativa para hacerse entender. Así que, a pelearla desde acá ¡Y doy mil gracias a internet! Espero que el FBI, esa policía global, no se meta con la libertad de expresión en los blogs, je, je.

Carlos Daniel Joaquín Vázquez:

¿Ves? De alguna forma VOS tenés el poder.

Aburcho a Silvia Angiola:


Y si se habla de los temas tabú, hay un montón y todos los conocemos, aunque no sea fácil referirse a ellos. No son privativos de la CF. Pongo aquí un breve listado de mi coleto.

1. La homosexualidad masculina, sobre todo en la parte médica: la crueldad de herir al otro al amarlo. Tal vez haya que recurrir a Nietzche para darle sentido.

2. La traición, contada en primera persona y sostenida con recursos
ideológicos. Servirá tal vez basarse en "El príncipe", de Macciavelo o "El
arte de la guerra" de Sun Tzu, en cuanto a la forma expresiva.

3. La guerra mundial entre pobres y ricos. No como oculta lectura de cualquier otra contienda (por ejemplo, "Tank Girl"), sino claramente definida.

4. La tendencia mundial en ya no curar enfermedades sino volverlas crónicas, para mayor ganancia de los laboratorios (Cfr. denuncia del premio Nobel de Medicina 1993, Richard J. Roberts, http://tinyurl.com/74ao9ft)

5. La criba societaria, un mundo en el que esté bien que los pobres o
inválidos sean rechazados. Cfr. Gattaca o el cuento "La criba", de Asimov, aunque esos ejemplos esquivan el bulto. Cfr. mejor el darwinismo social de Spencer y Galton, la utilización de leyes naturales como justificación de opciones morales o sociales con lo que se justifican la supervivencia del más fuerte o la eliminación del "diferente", al estilo de los antiguos espartanos. El racismo "justificado", el esconder o hacer desaparecer al hijo discapacitado por ser "deshonra".

6. Relacionado a lo anterior, el hecho de que la humanidad está más enferma que nunca, pues la medicina está evitando la selección natural de la especie. Habrá que releer a Malthus y tratar de justificarlo.

7. Relacionado a lo anterior, el hecho de que nos estamos volviendo extraños a nuestro propio medio ambiente (física y sicológicamente) al ocluirnos en ciudades. Para esto se puede beber bastante de "Matrix", sin necesidad de generar la matriz.

8. La condición de "persona venenosa", estructura sicológica por la cual muchos destruyen las vidas de los demás. Son bellos y todos quieren relacionarse, y ellos los destruyen uno tras otro actuando como vampiros psíquicos. Una analogía técnica pudiera ser "El perfume", de Patrick Süskind.

9. La esclavitud y la venta de personas con fines médicos, laborales o
alimenticios. El filme "Soylent Green" es solo un cuento de niños dentro del tema (Cfr. El abuso a las gentes de Guatemala por los laboratorios de EEUU, http://tinyurl.com/86tyczo). Relecturas del "hombre del saco" tal vez ayuden (cfr. "bogeyman" en Wikipedia).

10. El hambre.

11. El odio irracional.

12. La muerte.

Podría seguir por días, pero el problema es doble:

a. si nos sentimos capacitados para lidiar con estos temas, y

b. si luego de escritas las historias vamos a poder publicarlas en nuestras pacatas sociedades.
A esto sumemos que a todos nos gustan las historias bonitas, y éstas no lo serán.

Graciela Lorenzo Tillard:

Maestro.

Silvia:


Impecable.
Yo también pensaba en cierta presión social y/o comercial, que favorece algunos temas sobre otros. O, al menos, que mantiene a algunos temas siempre dando vueltas en el inconsciente colectivo para ser tomados con mayor o menor pericia por distintos autores.
¿Tendremos incorporados "límites" para nuestro género que, se supone, es el más capaz de darle vuelo a la imaginación?


Carlos Daniel Joaquín Vázquez a Silvia:

Creo que más que limitaciones tenemos modas, que quienes antes de escribir leemos, nos cuesta abandonar.
No sé cuán "preformateados estamos", aún hablando de una literatura que cruza barreras culturales... ¿Cuántos cuentos orientales (Asia o Europa del Este), árabes y africanos en general o hindúes solemos leer comúnmente, en vez de lo generado en el mundo angloparlante o el propio?

Los límites, creados por nosotros, los rompemos nosotros o no los rompe nadie.

Asumo los puntos que tiró Aburcho, veremos qué sale.

MC:

Los estoy anotando.

Ab a Silvia:



[Hay presión social y comercial, por supuesto, pero también hay una
aceptación por nuestra parte a escribir "lo que se quiere leer", y con ello lograr "meternos". Nada nuevo, pues el ser humano es gregario y busca agradar; solo algunos grandes escaparon a ello y pudieron publicar, muchas veces porque encontraron editores que asumieron el riesgo (estoy pensando, por ejemplo, en la edición argentina de "Cien años de soledad"). Miles de otros que lo intentaron (siguiendo los dictados de su alma) solo consiguieron que no se les publique.
Quién sabe lo que nos hemos perdido de leer...
Por supuesto que tenemos límites, no importa en qué nos desempeñemos. Aquí me viene a la mente el filme "Leon", conocido en los países hispanohablantes como "El perfecto asesino". El tipo lo explica claramente: "No women, no kids". Solo asesinaba hombres, y con eso cumplía con su extraño prurito a pesar de tan infame profesión.

Solo para que lo veas: a mí me insultaron y moderaron como "pervertido" cuando en respuesta a un comentario sobre el libro planteé tratar el primero de esos temas en mí listado en una lista de CF muy conocida en la muy liberal Buenos Aires. No voy a precisar más el tema; solo te lo comento para que lo veas. Y yo no soy homosexual; lo aviso por las dudas.

Silvia:


Cuando yo era jovencita, pensaba ingenuamente que todos los que leían / escribían CF tenían la cabeza abierta. Cuando empecé a relacionarme de verdad con gente del palo, esa idea se disipó rápidamente :)

Ricardo Germán Giorno:

¡Uy! ¡Dolió!

Carlos Daniel Joaquín Vázquez:

No le hagas caso, seguro que lee fantasía...
Está muy claro que somos todos de mente abierta.
Lo que pasa es que los que no piensan como yo son unos @#&/%(/&$$!!!!

Ricardo Germán Giorno:

Aparte de los límites sociales están los límites internos. Límites difíciles de ver. Por ejemplo, somos incapaces de crear un nuevo sentimiento. Uno nuevo, que no sea una mezcla de los existentes.
Es imposible para nosotros imaginarnos a una sociedad que procrea de una manera diferente a la nuestra. Claro, es fácil imaginar diferentes procreaciones, pero una quimera descifrar el enigma de cómo piensan y qué sienten los seres de esa supuesta civilización.
Es que somos entes traductores: una porción de la luz rebota en los objetos, luego rebota en una parte de nuestros ojos y el cerebro traduce cómo sería eso que hay "afuera". Para el sonido, el tacto y el olfato es lo mismo.
Como siempre dice el Lobizón Turquesa:
"Los humanos se mueven por las leyes que les ha impuesto su padre, el Dios Rebote. Es por ello que sólo pueden vivir rebotando. Los sonidos rebotan en sus oídos y así ellos escuchan. La luz rebota en sus ojos y así ellos ven. Caminan rebotando de un pie a otro. Piensan saltando de una idea a la otra... Rebotan, rebotan, rebotan.

Los límites están ahí, y son imposible de traspasarlos... y rebotando me voy a contestar otro correo. :)

Lo que yo decía, es que es imposible eso de que la gente tome el poder en sus manos. Estamos concebidos para andar en tribu. No hay vuelta en ello. Así que hasta en el Anarquismo hay células gobernadas o dirigidas por un individuo.
Aparte: Cristinita, Chávez o Bush, ¿de dónde salieron?

Gustavo Campanelli:

Como todas las personas, tenemos la cabeza abierta a ciertos conceptos y cerrada a otros. Es una simple cuestión humana.

Ahora bien, creo que hay una diferencia, aunque no estoy seguro. Supongo que lo que si estamos más dispuestos que otras personas es a examinar ideas diferentes. Eso no quiere decir que las aceptemos inmediatamente, ni que acordemos con ellas, pero que si vamos a pensarlas. El problema, tal vez, es que las pensamos para otro lado, entonces parece que lo que nuestro interlocutor nos quería comentar realmente se pierde, con lo que aparentamos tener la cabeza cerrada para algunas cosas cuando en realidad la tenemos demasiado abierta y desviada.

Yo tomaría el poder con mis manos, pero no lo hago porque supongo que me voy a quemar. Y si me quemo las manos no puedo seguir trabajando de programador de computadoras, que me gusta. 


 continuará...

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