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martes, 1 de abril de 2014

Osmani Baullosa Acosta – Escritor y periodista cubano.














Hola ¿Quién eres? Preséntate con tus palabras, por favor.
Soy un escritor de origen cubano, graduado de periodismo por la Universidad de La Habana en 1996. Vivo en Chile hace 15 años. Aquí he trabajado durante la última década en la Comisión de Investigación Científica y Tecnológica. En Cuba pasé mis dos primeros y únicos años de vida laboral en una institución equivalente a esta, que en la isla tiene rango de ministerio. Por tanto, puedo decir que mi mayor experiencia profesional ha sido como divulgador de contenidos científicos.
Eso es lo que hago. Lo que soy, en esencia, es un jardinero.
¿Cómo empezaste a aficionarte en el género fantástico?
Empecé a interesarme al notar que a veces ocurren hechos enigmáticos, que irrumpen por momentos (generalmente breves) en la llamada Realidad y que contradicen sin embargo lo que tenemos entendido como ‘real’. Son hechos para los cuales no disponemos de una aclaración por parte de las autoridades de gobierno, policiales, científicas... Ni siquiera la prensa, la cual usualmente se limita a documentar lo que vemos. Únicamente en la literatura u otras manifestaciones artísticas esos temas son abordados sin melindres, pues la literatura intenta llenar, tanto como se lo hacen posible sus recursos, el vacío informativo sobre estos hechos misteriosos. 
¿Cuándo sentiste el impulso de escribir?
Hace años compuse una novela, de ficción aunque bastante autobiográfica, a modo de terapia, que nunca envié a las editoriales. “Abisal” es mi primera obra de género fantástico, y no es que me haya propuesto incursionar en este; lo que sucedió fue que comenzaron a ocurrir en Chile los incidentes relativos a lo que se denomina ordinariamente ‘chupacabras’.
La intriga que me produjeron esos extraños casos me impulsó a elaborar una explicación, imaginar antecedentes, que datan de siglos atrás: crear un origen. Si bien resulta imposible demostrar lo que he escrito, intenté que al menos tampoco se pueda refutar la trama del libro; en parte porque, siendo un relato con numerosos elementos históricos, la inmensa mayoría de los incidentes que narro acontecieron de veras… ni más ni menos que las decenas de miles de muertes de animales registradas en Chile y los demás países americanos.
¿Qué temas te gusta abordar en tus historias?
De momento, los enigmas que nos motivan a replantearnos conceptos que siempre hemos dado por buenos y definitivos.
También temas como la finitud de la vida, la búsqueda del conocimiento, el albedrío, la relación del ser humano con la Divinidad (aunque no voy a iglesia soy muy creyente en Dios).
¿Cuál es tu aspiración? ¿Fama?
Al escribir “Abisal” quise construir un mito moderno. Por más ambicioso que pueda sonar, es algo bien básico: desde tiempos antiguos las personas han creado leyendas para consuelo de su ignorancia. Somos aún una especie carente de saber en relación a infinidad de temas; es tiempo todavía de mitificar. Es de lo más bello que le encuentro a la Literatura.
Quien escriba algo con la idea de ser famoso, ha de tener un ansia inconmensurable de fama, pues el desgaste de todo el proceso de escritura más los esfuerzos asociados, es bárbaro.
 ¿Qué es lo que te hace juzgar si un relato es bueno o malo?
Para mí un relato es bueno si es coherente con sus propias premisas, a la vez que sea atractivo, inspirador, conmovedor. También si te transporta desde tu realidad inmediata a la otra creada en el texto. Y si te encanta de manera perdurable. 
 
¿Estás de acuerdo con los filtros de edición? ¿Quién debería realizarlos?
Sí, estoy de acuerdo. Debe proponerlos (que no imponerlos) alguien que tenga un grado de experiencia equiparable o (mejor aún) mayor que quien escribió el texto que se editará.
¿Qué opinas de los neologismos?
Creo que depende de cómo se apliquen. Cualquier término: un neologismo, o un extranjerismo, que no se perciba como violento en el entorno de palabras de un texto, resulta válido.
¿Qué es el género fantástico para vos?
Es una expresión extrema de la imaginación. Es un regalo, tanto el acto de creación en sí como alimentarse de lo creado.
¿Crees que hay lectores para lo que escribís?
Considero que existen lectores para todos los géneros.
¿Tienes un e-zine favorito?
No leo e-zines con regularidad, como para tener uno favorito.
¿Hay algún autor contemporáneo que sigas? ¿Cuál es tu autor favorito?
Los autores que leo, por lo general, no son cultores del género fantástico. Hay excepciones, claro, como Daína Chaviano, que me gusta sobre todo cuando mezcla elementos de fantasía con realidad. Por lo demás, prefiero obras que cuenten con referentes distintos de aquellos en los que me muevo yo al escribir. Esas lecturas diferentes desintoxican mi imaginario.
Me gustan sobre todo Marguerite Yourcenar, Manuel Mujica Lainez, Herman Hesse... Entre los cubanos Abilio Estévez, D. M. Loynaz, Juan Abreu, Antonio Orlando Rodríguez, Pedro Juan Gutiérrez. Unos por su insuperable despliegue de la lengua española, otros por su imaginación infantil (¡qué gran virtud!), por la libertad de espíritu que transpiran sus obras...
¿Según tu parecer, Los autores de género fantástico colaboran entre sí o son individuos aislados?
En mi experiencia, que no es vasta, no son individualistas.
¿Qué opinas de los ilustradores?
Me parecen un ingrediente más que deseable en una obra, y como lector, me fascina encontrar ilustraciones en un libro.
¿Es importante la divulgación de las novedades de género fantástico?
Siempre es importante difundir las obras nuevas que surgen, sobre todo cuando tienen algún valor detectable. Tanto como divulgar las que se han mostrado valiosas pasado el tiempo.
¿Qué opinás de la autoedición?
Yo considero que si un escritor tiene muchísima fe en una obra que ha escrito, y tiene fundadas razones para creer que otros estiman o pueden estimar esa obra tanto como él, debe usar cualquier recurso a su alcance para llevarla adelante.
¿Te animás a opinar sobre algún editor que te haya publicado? ¿O no te haya publicado?
No, ni de unos ni de otros, que de ambos me ha tocado ver.
¿Ves televisión?
Veo muchísima, y cine. Me interesa cualquier medio o soporte comunicacional a través del cual me sean contadas historias.
¿Qué opinas sobre los adelantos tecnológicos en la vida diaria?
Mi novela trata, entre otros temas muy diversos, acerca de la enorme importancia que revisten los medios tecnológicos.
¿Qué pensás de las nuevas formas de comunicación? ¿Y las redes sociales?
Son una magnífica oportunidad de relacionarse sin fronteras. Acercan personas que de otro modo no se habrían conocido.
En mi caso, siendo yo un emigrante, como la mayoría de mis amigos, es la única forma que encuentro de que formen parte de mi cotidianeidad, al menos de mis conversaciones diarias.
Ahora los chicos siguen aventuras a través de juegos de video o historias en cine condicionadas por el merchandising ¿Pensás que eso reemplazará a la literatura tradicional?
La literatura de género fantástico, y la de ciencia ficción, son quizá las mejor posicionadas para competir contra los juegos electrónicos y el cine comercial. Estos géneros literarios deberían servir (con ‘Harry Potter’ se ha visto que sirven) para abrir el apetito de los consumidores por la lectura en general.     
 
¿Por  que pensás que en la opinión general, el género fantástico es tan infravalorado?
En los cuatro años que me llevó terminar “Abisal”, y para sentir que así evitaría yo que la novela sea legítimamente subvalorada (sobre todo, por mí mismo), me documenté bien en lo relativo a los datos históricos; la escribí con un español de la mayor calidad dentro de mis posibilidades (que no son pocas, supongo, si se me disculpa la inmodestia), con tal densidad que haga difícil considerarla light o de fácil factura.
Si hubiese un holocausto climático o ecológico ¿Qué harías?
Rezaría para dejar en orden mi relación con Dios y trataría de pasar los últimos instantes con el menor miedo posible, cerca de mis seres queridos, serenándoles para estar tranquilo yo.
¿Cuál es tu película de género fantástico favorita?
“El Señor de los Anillos”, porque lo fantástico aquí no aplasta a los personajes, o los contenidos, humanos, de la historia.
¿Crees que los autores de género fantástico son nerds o ratones de biblioteca despegados de la realidad?
Somos gente con una percepción de la realidad más compleja, para bien y para mal, que la generalidad de las personas.  
¿Cuál fue la última historia de género fantástico que leíste?
Una que, sin ser estrictamente de género fantástico, contenía elementos del mismo: “Chiquita”, de Antonio O. Rodríguez.
¿Pensás que alguien leerá este diálogo?
Preferiría que sí.  
 


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