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lunes, 12 de septiembre de 2011

Juan Manuel Valitutti – Escritor – Profesor de Lengua y Literatura


Invitado de Hoy: Juan Manuel Valitutti – Escritor – Profesor de Lengua y Literatura

Hola ¿Quién eres? Preséntate con tus palabras, por favor.

Soy Juan Manuel Valitutti. Soy profesor de Lengua y Literatura, egresado de la UBA. Y escritor.

¿Cómo empezaste a aficionarte en la CF?

Buena pregunta. ¿Ciencia ficción…? No entré directamente a la cf. De chico, no leía nada, hasta que vi un artículo a doble página de El señor de los anillos en un suplemento infanto-juvenil del diario La Nación. No sé qué me pasó; pero rápidamente adquirí los libros y me dediqué a leerlos. Más tarde, vino la cf, de la mano de Dick. Los cuentos de los tres primeros volúmenes publicados por Martínez Roca me transportaron a otro mundo… literalmente. En las primeras páginas del primer tomo, escribí: “Aquí yace el Wub… y la mitad de mi primer sueldo de escasos 540.000 australes.” (¡Dios mío, “australes”, qué viejo estoy!)

¡Te acordás de los australes!!! Cuando todos cambiaban dólares por la inflación. Bueno, ahora también, y está el euro. Aquí yace el Wub… ¡Qué buen comienzo! A mí también me pegó El Señor de los Anillos. Recuerdo que vi “El Imperio Contraataca” en el Teatro Gral. San Martin, a una sala que estaba en el noveno piso, creo. El acomodador me dio el programa. Tenía un comentario de Ernesto Schoo donde mencionaba cierta coincidencia con ESdlA. Me entró la curiosidad. Por esas cosas de la vida, a la semana siguiente proyectaban una película animada de EsdlA, la de Ralph Bakshi. Como las entradas en ese complejo eran numeradas nos tocó la primera fila y la vimos con la nuca hacia atrás. Al día siguiente, rogué a mi madre que me comprara “La Comunidad del Anillo” ¿Qué pensaste sobre la CF después de leer los cuentos de Dick?

En realidad, no sé si pensé en la “cf”. Dick es tan vasto que lo que pensé fue en la “magia”. Creo que ésa es la palabra que puede resumir la sensación. Recuerdo que venía leyendo “Roog” en el 26, y, bueno, la Avenida Rivadavia pronto comenzó a desvanecerse a mí alrededor, sin mencionar que el conductor tenía la preocupante apariencia de una de las blancas criaturitas de Dick, con una gran cabeza bamboleante sobre los hombros…

Sí, sí, conozco esa sensación. Creo que usó anteojos por leer en el colectivo casi sin luz montones de libros. ¿Y cuándo sentiste el impulso de escribir?

Más o menos por la época de la adquisición de esos volúmenes que te mencioné; garabateé algunas cosas; pero no me convencían. Era angustiante, porque quería escribir, pero temía llegar a decirme que no contaba con la capacidad. Por suerte, insistí (que es lo que hay que hacer con cualquier tarea que uno encare en la vida, ¿ok?), y, bueno, salieron los cuentos.

¿Qué temas te gusta abordar en tus cuentos?

El tiempo. La figura de la autoridad… En realidad, no sé si me “gusta” abordar estos temas; pero, indudablemente, uno escribe sobre aquello que lo ha marcado en algún sentido. Claro que lo importante es hacerlo en función de una trama atractiva, y no como una suerte de terapia que contamine el cuento.

¿Pensás que hacer catarsis enturbia un cuento?

Hay marcas en el texto que van más allá de lo literario y que hablan del escritor detrás del autor; la clave pasaría por ver de qué manera puede uno presentar esas “marcas” como materia literaria y no como información de la propia psique. Hay que moldear esa información para que adopte un revestimiento atractivo para el lector.

Por completo de acuerdo. ¿Cuál es tu aspiración? ¿Fama?

En cierto grado. No sé si muuuucha fama; pero sí en cierto grado, o en cierto ámbito, porque, de otra forma, si a uno no lo conocen, ¿cómo diablos esperás que te lean? Como sea, si la fama viene, bueno, yo le abriré la puerta, la invitaré a pasar y le serviré algunos tragos. Y conversaremos, y, en otra oportunidad, te contaré lo que anduvimos charlando. ¿Ok?

Sí, eso me hace pensar en dos clases de fama. Está la de los paparazzi corriéndote y metiendo un micrófono en el baño de su presa y hay otra, que es la de los escritores. A veces leo de Alvin Tofler o del desaparecido Michael Crichton, o Asimov sin ir más lejos y esa fama es como un reconocimiento, nada más. Una vez llevé un libro a Enrique Medina para que lo firmara y nos quedamos hablando un rato, lo mismo me ocurrió con Dolina, la fama para los escritores no es algo nocivo. Claro que la mente de Stephen King creó aquel mito. Hace unos años vi un reportaje a Richard Bach donde él estaba asombrado porque en Buenos Aires es el único lugar en el mundo donde lo reconocen en la calle. ¿Qué es lo que te hace juzgar si un relato es bueno o malo?

Interesante pregunta. Puede ser un personaje. Puede ser la idea. (Dick cita a un facultativo, quien afirmaba que el verdadero protagonista de un relato es una idea y no una persona). Es verdad, sí: una idea troncal puede derivar en las “ideas ramificaciones” de las que hablaba el californiano. Pero muchas veces, el atractivo de un cuento pasa por un personaje. Soy evaluador de Axxón (gracias Edu), y este trabajo me sirve mucho para aprender como lector y escritor. Lo interesante del asunto es que nunca me topé con un cuento directamente malo: siempre se puede rescatar algo: un cuento puede estar mal escrito, pero, si la idea es salvable, se le indica al autor qué es lo que tiene que corregir. Una tarea similar hago en un taller literario que llevo adelante por estos días.

¡En serio estás en Axxón! Justo estaba pensando en enviar un cuento, já, já. Coincido con eso de que la idea es el núcleo de un cuento. Ocurre que casi todas las historias que digerimos por TV o cine hacen lo contrario. El otro día veía una de esas series policiales, La Ley y el Orden, creo. Para mí son todas pésimas por lo que te voy a contar. En una escena, la protagonista estaba atada a una silla frente a un loco que agitaba una nueve milímetros vociferando. ¿Qué hace la protagonista? ¿Se hace encima? ¿Agacha la cabeza para no alterarlo más? No, lo mira fijo y le dice: Te ves patético. ¡Andá! En realidad la escena es patética. En toda mi vida vi a alguien enfrentando un cuchillo de esa manera. Sí vi a gerentes de dos metros de alto y ancho con la vista clavada en la punta de los zapatos cuando un directivo de la empresa lo amonesta porque el café está rancio. ¿Pensás que las personas escriben porque tienen algo que decir o por otras razones?

Uno escribe porque está vivo (de la misma manera que hacemos muchas otras cosas por la misma razón).

¿Estás de acuerdo con los filtros de edición? ¿Quién debería realizarlos?

Los editores. Y no todo el mundo edita, ¿eh? Me gusta enviar un cuento a gente que sé que no sólo quiere llenar espacio, sino que realmente se toma el trabajo de corregir un texto. Hay que tomarse el trabajo en serio, desde todo punto de vista: es lo que merecemos tanto los escritores como los lectores.

Bueno, ahora estás corrigiendo cuentos para Axxón. ¿No? ¿Qué opinas de los neologismos?

Son útiles para nuestro querido género… pero hay que saber dosificarlos de tal manera que aparezcan insertos en un universo diferente del nuestro con la mayor naturalidad posible, de manera que sirvan a la trama, hasta el punto de convertirlos en un elemento ineludible.

¿Qué es la CF para vos?

Una posibilidad latente.

Bien. ¿Cuál de tus cuentos te es más querido? ¿Por qué?

Difícil. Publiqué por primera vez en Axxón (un micro titulado “La sombra”). Lo quiero porque fue el primero, si bien hoy lo escribiría de otra manera. Está “Extraños en la noche” (NGC3660) que me salió de un tirón, en una libretita y que —orgullosamente lo digo— se colocó entre los más comentados en la querida Web de Pily B. Pero hay otros; no sé: es muy difícil hablar de lo que uno ama.

¿Crees que hay lectores para lo que escribís?

Espero que sí, en lo particular; y, definitivamente sí, en cuanto al género en su totalidad (aunque haya muchos que aseguran que la cf está en crisis).

¿Tienes un e-zine favorito?

Me parece que NM es quizás —y lo dije en muchas tertulias— el mejor e-zine que hay hasta el momento. Desde luego, está Axxón (y todo lo que este medio significa: no sólo históricamente, sino desde su lista de Novedades, hasta su taller virtual Máquinas y Monos, en el que aprendí mucho). Y hay otro espacio, muy bueno también —elegante y sofisticado, diría yo— que es Exégesis. Su editor Blas Bigatti, y el equipo que lo rodea, realizan un trabajo cuidado, que merece ser tenido en cuenta.

¿Hay algún autor contemporáneo que sigas?

No “sigo” a nadie en particular. Mis lecturas son dispares, y creo que está bueno, porque te enfrenta a muchos estilos y temáticas. Creo que hay que leer de todo.

¿Cuál es tu autor favorito?

¿Dick? ¿Salinger? ¿Cervantes? Insisto: hay que leer.

¿Según tu parecer, Los autores de Cf colaboran entre sí o son individuos aislados?

Desde las más simples tertulias, hasta el encuentro (virtual o cara a cara) con editores/lectores/escritores, creo que nos damos una mano entre todos. Por supuesto, hay “odios” que resultan, creo, irreparables. Ahora bien, si es verdad que el género está en crisis, ¿qué nos espera si, para colmo, nos peleamos entre nosotros? Creo, sí, que no hay que convencerse de la idea tan mentada de que somos un grupo de tipos raros que se juntan a charlar de cosas también raras. Hay que producir alternativas, de promoción y edición, constantemente.

¡Que valiente sos al mencionar “odios casi irreparables”! ¿Sabés? , a esta pregunta siempre me han respondido: ¡Nooooo, nos llevamos todos re-bien! Prefiero no extenderme, pero la naturaleza humana es así, no me parece algo tan tremendo. Y entiendo que muchos prefieran no verlo. ¿Qué opinás sobre la Negación? ¿Ese desinterés que tiene mucha gente sobre la realidad? Me refiero a llenar nuestra mente con conceptos, valores y opiniones ajenas como las que promueve la televisión.

Es curioso: lo veo como un mal de estos tiempos. Y digo que es curioso, porque hay tanta información sobre tantas cosas… que, bueno, termina resultando contraproducente. Supongo que mucha gente huye de una realidad saturada y se refugia en la opinión ajena para afirmarse en algo, aunque ese “algo” tenga la consistencia de una tabla arrojada al océano… Puede sonar paradójico, pero creo que es así.

¿Qué opinas de los ilustradores?

¿Qué puedo decir? El tipo que tiene la capacidad de generar un “cuento” (y, sí, dije “cuento”) desde los colores de una viñeta, tiene un don envidiable, único. Por ejemplo, tanto en Próxima 9 como en Exégesis, salió un cuento mío titulado “Correspondencia”: los ilustradores de ambas publicaciones (Kike Dicierbi y Ferran Clavero, respectivamente) lograron concentrar el cuento entero en una imagen, ambas muy sofisticadas, desde sus respectivos estilos. ¿Y vos, MC, qué opinás de los ilustradores?

¡Por fin! Llamé a este blog “Diálogos”, pero nadie me preguntaba nunca nada. Pues… ¿Qué opino de los ilustradores? Siempre me conmovieron las imágenes dibujadas o pintadas. Más cuando tienen cierta carga dramática. Me gusta el abstracto y otras maneras de expresión. Claro que como dibujante, soy terriblemente critico, por eso hay dibujos que no me provocan nada. La dedicación es algo que se nota y no tiene nada que ver con el talento. Podés tener una gran habilidad, pero cero creatividad. Como el oficio de escribir, dibujar es algo que nunca se termina de aprender. ¿Antes de que ilustraran tus cuentos, habías prestado atención a los ilustradores?

Para ser franco, no. Es interesante la pregunta porque pone en evidencia un mecanismo de este oficio: uno trabaja solo, concentrado en lo que hace. Yo quería escribir, pero, en mi mente, indudablemente, no había otra cosa, salvo la escritura misma. Ahora bien, también es indudable que este “mecanismo” del que hablo es mucho más amplio y contiene más engranajes de lo que uno cree: el producto final, cuando se encuentra la fusión texto/ilustración, es un monstruo que a uno se le ha escapado totalmente de las manos… Y este monstruo tiene vida propia: otra vez las ideas/ramificaciones de Dick. Qué bueno, ¿no?

Cierto. ¿Es importante la divulgación de las novedades CF?

Todo lo que contribuya a proyectar a la cf, incluso más allá de las fronteras del género, es indispensable: hay que promocionarla como sea. Ojalá que un día entre a cualquier librería y encuentre los libros de cf (o los de fantasía heroica, por qué no) entre la denominada Mainstream Fiction, y no en un sector apartado, o “especializado”, como quiera vérselo. Tenemos que dejar de ser los bichos raros, ¿no?

Hummm. Ojalá, aunque a veces pienso que ser “Bichos Raros” es lo que nos ha ayudado a continuar aquí. ¿Qué opinás de la autoedición?

Si uno confía en su producto…, y tiene plata, ¿por qué no? Como decía más arriba, hay que abrir puertas a las posibilidades, a todas ellas.

¿Te animás a opinar sobre algún editor que te haya publicado? ¿O no te haya publicado?

Me gustaría ser parte de uno de los libros de Claudio Landete Anaya o de José Joaquín Ramos (aunque ambos me publicaron en forma digital: en hiper-espacio Andrómeda y en Alfa Eridiani). Tengo también un aprecio muy grande por Santiago Oviedo, Laura Ponce, Ricardo Acevedo Esplugas y Federico Witt: todos ellos saben leer y corregir un texto: son profesionales de la palabra, y saben “profesionalizar” a quien se acerque a consultarlos. Un párrafo aparte merece también el señor Sergio Gaut vel Hartman, quien, entre otros muchos trabajos, impulsa el “Proyecto Andrómeda” , que, seguramente, dará que hablar en poco tiempo.

¿Ves televisión?

Poco. Debería ponerme al día sobre todo con las series de tv.

¿Qué opinas sobre los adelantos tecnológicos en la vida diaria?

Son efectivos, aunque me canso de sacarle los celulares a los chicos cuando estamos en clase. ¿Y los padres que se los compran? Cualquier adelanto de tipo tecnológico es positivo, pero hay que saber cómo cuándo y dónde implementarlo, ¿eh?

Je, eso es la Ciencia Ficción alcanzándonos, aunque moleste. ¿Qué pensás de las nuevas formas de comunicación? ¿Y las redes sociales?

Todo es positivo, como dije, pero si se lo utiliza con la cabeza, evitando meterse en problemas, ¿ok?

Bien ¿Y cuando la especie humana elije usar la cabeza para evitar problemas? Digo: Cantidades insólitas de Centrales nucleares en Japón, Matanza de las ballenas, Guerras por los recursos energéticos. Hambre, Comercio sexual, políticos de izquierda que se vuelven millonarios después de ganar las elecciones, luego los hijos aparecen como príncipes, llámense Zulemitas, Antonitos, Máximos… ¿Pensás en estas cosas? ¿Y en el futuro de la humanidad?

Escribo ciencia ficción: pienso en todo eso. La cuestión es cómo traducirlo a materia literaria… aunque no ofrezca respuestas al respecto, porque, ¿qué te puedo decir? Somos lo que somos, siempre y en todas las épocas: tan brillantes como lamentables…

Ahora los chicos siguen aventuras a través de juegos de video o historias en cine condicionadas por el merchandising ¿Pensás que eso reemplazará a la literatura tradicional?

De ninguna manera. Creo que son fenómenos destinados a convivir. Mencionás a los “chicos”. Bueno, justamente: hay una edad para cada cosa, ¿no? (Y te lo dice uno que hasta los 18, hasta ese bendito día en que se le ocurrió leer un artículo a doble página de El señor de los anillos, no hacía otra cosa más que ver televisión y jugar con los jueguitos de la Commodore 64). Hay que respetar los tiempos, y esperar: todo llega, ¡incluyendo la lectura!

¿Por qué pensás que en la opinión general, la Cf es tan infravalorada?

Por el “pre” juicio. Diversas condiciones, demasiado amplias para explicarlas en este espacio, han hecho que se la encasillara: “La literatura de los hombrecitos verdes”, “La de los tipos raros que la leen”, “¡Ah!, ¿usted busca ciencia ficción? Está más allá, detrás de la sección de autoayuda. No, faltaba más: ¡un gusto poder ayudarlo!” Este “encasillamiento” del que hablo es, en parte, culpa nuestra —me refiero a todos los que forjamos el mundo de la cf—: no hay que conformarse con las tertulias, hay que salir afuera, promocionar el género como sea.

¿Imaginás que algún día conquistaremos el espacio como en Star Trek?

Sí. Terrible y hermoso, ¿no? Estremece pensarlo.

Si hubiese un holocausto climático o ecológico ¿Qué harías?

Abrazar a mi hijo y a mi mujer.

¿Cuál es tu película de CF favorita?

Blade Runner.

¿Crees que los autores de Cf son nerds o ratones de biblioteca despegados de la realidad?

Es imposible hacer cf si uno no está sanamente horrorizado ante la realidad.

¡Qué gran verdad! ¿Cuál fue el último cuento de Cf que leíste?

Uno de Magnus Dagon, que evalué para Axxón, y que, sospecho, se publicará. ¡Cómo te engancha ese muchacho!

¡Sí! Magnus va a dejar huella. ¿Pensás que alguien leerá este diálogo?

Una incógnita… a revelarse en un futuro cercano .

Cuentos:
Al final de la tarde


El holocausto del bárbaro


Extraños en la noche



Cuento realista (microrrelato)


Y mi Blog:
http://caminante-cronicasdelcaminante.blogspot.com/

2 comentarios:

  1. Me resulta curioso que Valitutti haya sido atraído tanto por Philip K. Dick, me trae recuerdos de hace unos tres años cuando descubrí a PKD y provocó una revolución en mi mente. Siempre es interesante conocer un poco más a aquellos que escriben este maravilloso género!

    Saludos!!

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  2. La priemra vez que leí un cuento de Juan fue po un encargo de ilustración. Después nunca dejé de leerlo. Es bueno hallar alguien que escribe con la sencillez directa de la narrativa aventurera, muy recomendable escritor.

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