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lunes, 30 de abril de 2012

Mesa Redonda de Diálogos Cf Sesión 6

Mesa Redonda de Diálogos Cf Sesión 6:

Sesión anterior

 Participantes por orden de aparición:


Gedece
Ab
Juan Guerra
Guillermo Echeverría
Javier Arnau
Carlos Daniel J. Vázquez (Axxonita)
Txerra
Silvia Angiola
Ricardo Germán Giorno
Carlos Duarte Cano
Graciela Lorenzo Tillard




MC (Nuevo Tema) ¿Cuáles son nuestras fuentes a la hora de crear? ¿Quiénes son nuestros ejemplos a seguir?:


Me ha ocurrido que cuando leo un cuento o veo un dibujo, mi mente, como la de todos supongo, empieza a buscar inconscientemente signos o puntos de relación. Quizá sea un acto reflejo para poder archivar en la memoria, no lo sé. Lo mismo ocurre con las películas y las canciones. Por ejemplo, escuchando un pianito de cierto rockero muy conocido en Argentina, encuentro las mismas notas de un tema de Cat Stevens o en la película Inmortales, que me pareció mala, muy mala, encontré escenas clonadas de otras películas puestas en momentos donde el relato se corta y mal interpretadas. En el caso de los cuentos a veces se encuentran paralelismos, pero son más agradables, el otro día leía a Claudia Piñeiro y su prosa me resultaba con cierto aire a algo ya leído, no el argumento, la narración. En la contraportada había un comentario muy elogioso de Saramago y ahí me cayó la ficha. La carencia de guiones de dialogo, la narración subjetiva de los protagonistas. Era notable la devoción de Piñeiro por Saramago.
La mayoría de las veces las influencias se muestran desde varias fuentes como en los primeros números de la historieta "El Cazador". Es cierto que muchas personas trabajaban en ella, pero se adivina cierto gusto por Simon Bisley en las páginas de una sola viñeta.
Yo no creo que esto sea intencional, uno trata de realizar algo que sea agradable a la propia vista. Y es lógico que reproduzca en palabras o imagines los estilos de aquellas personas que ha leído o mirado con admiración.
Del mismo modo es fascinante cuando no se encuentran puntos de referencia en una nueva lectura.
El tema es ¿Cuáles son nuestras fuentes a la hora de crear? ¿Quiénes son nuestros ejemplos a seguir?


Gedece:



En mi caso mis mejores cuentos nacen a partir de disparadores en la vida real, a partir de ellos comienzo a escribir. Como soy un lector muy activo, mis influencias son seguramente innumerables, pero no las registro conscientemente.

Creo que mi mayor influencia a la hora de escribir es Philip K. Dick, quien me hizo amar sus cuentos. No es que escriba siempre temáticas Dickianas, pero la estructura básica del cuento y los cambios violentos de punto de vista que incluyo estoy convencido de  que salen de sus historias.

No soy novelista, por lo que todavía no registro influencias de ese estilo, pero creo que si alguna vez escribiera una mi mayor influencia sería George R.R. Martin, que logra cosas maravillosas cambiando al protagonista cada capítulo.


Ab:

No lo sé con certeza, no me puse a pensarlo. Me resulta mucho más fácil distinguir a los que no me interesa seguir :-)

Me temo que me he basado mucho más en escritores fuera de la CF que dentro. Meditando ahora en lo que hago, creo que busco la tensión de Arlt, pero no su estructura. La compulsión de Dostoyevski, pero no su abigarrada forma. La sencillez expresiva de Wilde o AJ Cronin, pero no su temática. Habiendo tantos grandes de qué aprender en la literatura, me parece un poco limitante el basarse solo en los escritores del género.

Si me restrinjo a la CF, a mí me gustó mucho la forma de escribir (entre otros) de Larry Niven y John Varley, pero más por la temática que por la estructura. En todo caso, Niven, sin ser un Oesterheld,
Descree del héroe prototípico y eso me parece muy interesante en un escritor yanqui. A pesar de ello, me encantaría escribir como Cordwainer Smith, pero no me da la capacidad ni la magia, y por ello no se me ocurre siquiera intentarlo :-)

Mi estilo es parco y sin florituras; las descripciones suelen brillar por su ausencia o se presentan en pinceladas mínimas. Es todo lo que me animo a copiarle al gran Cordwainer. No es sencillo a veces eso en CF, pero así me gusta, al menos en los cuentos. Dejo entonces librada a la imaginación del lector el relleno del conjunto, y suelo sorprenderme de cómo pegan mis historias a las personas: todos creen haber leído algo distinto :-D


MC:

Hace veinte años yo hubiese dicho sin dudarlo: Tolkien y Frank Herbert. Pero la verdad que también hubiese mentido porque después de las lecturas juveniles de Salgari, Poe y Edgar Rice Burroghs, yo empecé a consumir mucho Silvina Bullrich, Enrique Medina, Sábato, Jorge Amado, Robbins y cuanto libro cayera en mi casa que estuviese de moda. Creo que sin quererlo uno va incorporando todo eso. Ahora leo Borges, Castillo, Sacheri, Saramago, pero la verdad no me identifico tanto como y ¡Oh, pecador! cuando leo a Asimov o a Arthur Clarke. Yo estuve en Terminus con los psicohistoriadores, con Elijah Baley y R. Daneel. Con Duncan Idaho entre las Habladoras Pez. Con Luis Wu y los Titerotes, En el planeta Wu Wei y horrorizándome al saber que ¡El bebé tiene tres años!
Más para estos lares seguí bastante a Dorian Stark, los aventureros nostálgicos de Juan Manuel Valitutti, los monstruos de Erath y a esos seres presos en los laberintos del subconsciente de Néstor Darío Figueras. Hay otra cosa que me influye mucho y no lo puedo evitar y es el cine y por desgracia tengo una educación férrea en los estereotipos del cine norteamericano. Hay muchos otros autores que también lo están pero no lo reconocen. Ya con el sólo hecho de tener un héroe y un villano estás muy condicionado por ese tipo de narración.
A mi me gustaría defenderme sobre mi personaje Sálvat, que mucha gente encuentra estereotipado y hasta anglosajón. Pero creo que no me han leído demasiado porque mi personaje es una persona que toma muy en cuenta al miedo. Aparte siempre remarco ciertos rasgos mestizos en su apariencia. Algunos amigos se sorprenden cuando les digo que no me gustan los superhéroes porque soy dibujante de historietas. En realidad me gusta leer los comics de DC y Marvel, pero los tomo como las películas de Indiana Jones, donde los códigos del argumento admiten que un tipo se tire de una avioneta en un bote inflable. Ahora escribir con personajes así, no. A mí, como dijo Berni Wrigston me gusta que cuando reciben un golpe sangren, que no se desmayen de un cachetazo y que mi personaje tenga sentimientos de venganza y temor. En mi experiencia nunca vi una persona valiente
como las que muestran las películas. Vi, sí enormes tipos de dos metros de alto y ancho clavar la mirada en los zapatos cuando otro desde un escritorio le insultaba a toda la familia. Las veces que vi a una persona animarse contra otro que podía vencerlo en una pelea se trataba de un loco o un alcoholizado. Hace como quince años estuve en el barrio de los inundados, en Posadas. Ahí me hablaron de un tipo llamado Nelson que se la bancaba con todo el mundo, con los paraguayos, con la policía. Un día lo conocí, Vivía en los márgenes del río en una casucha de madera de cinco por cinco. El loco tenía un machete colgado sobre la puerta del lado de adentro y escondía otro bajo la cama. Tenía cicatrices por todos lados. Se emborrachaba todos los días. No se jactaba de nada y era macanudo conmigo. Tenía un grupito que contaba sus hazañas por él. Pero lo que yo vi no fue un valeroso lugareño sino a un cobarde, porque tenés que vivir con miedo para dormir con un machete. Acá me uno a la opinión de gedece, nuestras fuentes son nuestra experiencia y la visión que tenemos del mundo. Stephen King lo dice en el libro "Mientras escribo". A través de las palabras hablamos directamente a la mente del lector. Si se coincide gustamos y si no se coincide, no.

Juan Guerra:

El tipo del que hablas es perfecto para un cuento

MC: 


No, no creas, era más bien patético, amigo Juan. Para mí era un borracho paranoico y algo loco. Bueno para un secundario anónimo
que no tiene bolo y muere en la segunda escena con otros doscientos iguales a él, En el Señor de los Anillos hay montones de esos.

Guillermo Echeverría:

...perdón que no me haya presentado antes, para los que no me conocen soy Guillermo Echeverría, el marido de Tere.
¡Carper muchas gracias por invitarme al grupo!!!!!!

MC:

¡Qué bueno Guille, tenerte por acá! ¡Ya estaba extrañando tu presencia! ¡Un abrazo!!!!!! Ubícate cómodo alrededor de la mesa redonda.

Guillermo Echeverría:

¡Dale!

Juan Guerra:

Bueno, la verdad es que yo le veo futuro en un cuento realista no en Fantasía o CF. Creo que lo que leemos influye en la forma de escribir, pero lo que escribimos vienen más de las experiencias. Experiencias y visión del mundo, como bien dices tú.


MC a Juan:

Es cierto, coincido plenamente. También se nota en tus escritos y veo que no hay tantas diferencias entre las culturas sudamericanas.

MC (nuevo tema): ¿Hacer CF tiene importancia o en realidad sólo somos un puñado de aficionados que nos conformamos con la mediocridad?


Hace unos días estaba entretenido mirando los lomos de los libros y revistas de mi casa. Tengo tres muebles con estantes y otros varios estantes fijados en la pared. También muchos libros en cajas esperando su momento para obtener su sitio visible como corresponde. En eso me encuentro una vieja revista, una que perdió la portada, una Zikkurath, creo. La hojeo y veo el final de un cuento llamado “Madre del Mundo”, la mitad de las hojas no estaban. Vaya saber perdidas en que accidente. Al instante vinieron a mi memoria las mismas emociones de la primera vez que lo leí. Por desgracia ni conozco el autor, ni tampoco lo encontré en la web. Ese cuento lo comentamos con amigos. Era sobre la supervivencia después de un holocausto. Estoy hablando del impacto que tuvo en mí cuando tendría trece o catorce años. No pude dejar de relacionarlo con algo que decían mis compañeros de colegio, de 1ª C. Ellos tenían a otra profesora que les hizo estudiar “Dragón” de Ray Bradbury.
Hace poco, Luis Pestarini me dijo que el Instituto de Literatura Argentina de la UBA solicitó números de la Cuásar para tenerlos en su biblioteca.
¿A qué voy? Pues ¿Estamos consientes que hacemos “cultura”? ¿Escribir es una afición donde lo único que interesa es publicar para enseñárselo a los amigos? ¿Pensamos que será de nuestros cuentos en el futuro cuando ninguno de nosotros esté en este mundo? En definitiva ¿Hacer CF tiene importancia o en realidad sólo somos un puñado de aficionados que nos conformamos con la mediocridad?

Gustavo Campanelli:

Hay algunas de estas preguntas que no puedo contestar con la respuesta real, porque sé que escribo primariamente para mí, pero intentaré contestarlas desde los motivos secundarios.

Escribir es un impulso, escribir ciencia ficción es casi una decisión. Y digo casi porque me resulta fácil pensar en términos de cuestiones ficticias, me resulta grato deformar la realidad para que parezca casi normal pero resulte extraña, me encanta desubicar a otras personas tan solo para enfatizar un punto, sea este punto profundo o livianito. Entonces no se cuanto es una decisión y cuanto ir por donde me gusta.

Yo creo que somos parte de un movimiento cultural, por lo que hacemos cultura aunque no pensemos en eso. Hacemos difusión de las obras por varios medios y en distintos círculos, con lo que creo que no, no nos quedamos conformes con el círculo habitual. Mostramos cosas a los amigos incluso antes de publicar, con lo que no publicamos para mostrarlo a los amigos.

Ahora bien, escribir ciencia ficción es importante para mí, todo el resto aunque suma, es un tanto irrelevante a mis motivos.

¿Es importante para otros? Tal vez, pero no estoy seguro. No nos olvidemos que para llegar a donde llegamos debemos haber respondido a montones de preguntas que, una vez respondidas abren muchos más interrogantes, y así abriendo puertas mentales para ver las siguientes nos damos cuenta que las puertas abiertas no pueden ser cerradas.

 Hay gente que puede vivir feliz sin abrir nunca una de estas puertas. Y eso está bien. No quiero que esas personas lean mis cuentos porque o no los entenderán o los cambiarán, y ellos ya son felices como son. Yo prefiero vivir abriendo puertas, y tal vez con los cuentos intento que la gente que va avanzando por caminos similares pueda llegar más allá, pero es un tal vez un poco grande, un poco incómodo, un poco incierto.

Creo que me fui por las ramas, pero bueno, es lo que suele suceder ante preguntas con truco o que tocan fibras interiores.


MC:

¡Clarísimo!

Javi Arnau:
Creo que el tema está mal enfocado; no trataría sobre el hacer cifi, sino literatura (o lo que pueda hacerse pasar por ella) en general. Mirad, da igual que sea cifi, que fantasía, que cualquier otra temática. Estoy en varios grupos de literatura, algunos que no tienen nada que ver con la cifi, y no creo que haya mucha diferencia en cuanto a este tema que comentas. Vale que a lo mejor el tema del fantástico es un poco más ¿"arriesgado"?, y cuesta más que escritos del género salgan adelante; pero creo que, quitando ese "tabú", pero a nivel general sobre el fantástico, el resto de géneros, al nivel que comentamos, puede "sufrir" lo mismo para ser mostrado al público en general.
Es decir, que no veo mucha diferencia en este tema entre un grupo de aficionados a la cifi, y otro a la literatura "mainstream".

Carlos Daniel Joaquín Vázquez (Axxonita):

Coincido con Javier. Mario, la CF ha expandido mi mente y mi capacidad de ver la realidad de tantas maneras, que creo que está muy lejos de esa mediocridad que mencionas.
Claro, todo depende de la CF que leas y escribas, por supuesto.

Lo peor que puedo hacer es hablar de la CF como mediocridad. De última, los mediocres podríamos ser nosotros, los consumidores.

Por último, considero que NINGUNA rama del arte merece ser llamada así. Hay genios y no me cuento entre ellos, pero si das todo de ti para realizar tu labor... quién te quita lo bailado.


MC:

¡Já! ¡Já! Chicos no me digan que creen realmente que mi opinión es que la Cf es mediocridad. Lo hice a propósito por una cuestión muy simple, que merece explicación. Cuando empezó a rondarme la idea de hacer entrevistas en un blog, busqué ejemplos por todos lados. En la radio, la TV, en las revistas. Me di cuenta que las más enriquecidas eran aquellas que no eran condescendientes con el entrevistado, de ahí salió la idea de diálogo, para permitirle a la otra parte hacer su descargo sin que haya la ventaja, muy frecuente en las entrevistas radiales donde después de cortar la entrevista, el entrevistador despelleja a su interlocutor porque no puede defenderse. Como dije, las mejores entrevistas son las que hacen preguntas inesperadas y hasta incómodas. Les digo que lo pensé bastante antes de poner mediocridad en el asunto, pero es muy bueno porque hay reacción. Por mi parte encuentro mucho esmero en el trabajo de los escritores a la hora de publicar. Sí, encuentro cuentos que no me gustan, pero no por estar mal escritos, sino porque no me interesan. Hay otros casos. Una vez me ocurrió que un escritor que estaba siguiendo publicó un cuento y fui directo para leerlo. El relato en cuestión comenzaba con un ladrón en una era sin tiempo frente a la entrada de una tumba, con habilidad logra penetrar a la caverna y allí, mientras recogía el tesoro despierta a unas momias a las que abate con la espada. ¡Ese mismo relato ya lo había leído en un libro de Conan, casi calcado! Desde ese día cada vez que escucho que ese autor publica algo no dejo de recordar aquel desliz, tal vez subconsciente. Esa historia como las de temática romántica se han repetido miles de veces, pero en este caso, para mí, era idéntica a la de Robert Howard. Ni el editor de ese cuento, ni el autor tuvieron el tino de decirse: ¡Esto no se pude publicar, como mínimo es un plagio disimulado!
Otro caso es el del sacrificio ritual. Ya saben, la chica desnuda en el altar y el grupo de encapuchado con una daga. Hace tres años me ocurrió algo muy curioso, en menos de cuatro meses recibí el pedido de una ilustración de diferentes personas que tenía como argumento esa escena. Y leyendo los relatos me sentí tentado en hacer la misma ilustración para los tres cambiándoles un poco la luz y el color. No pude, dibujé una viñeta distinta para cada uno. Yo creo que esto que hacemos nos superará. Una vez te lo dije, respecto al Encarrilador, Dani. En esto se pierde el punto de vista personal. Dicen que para Ritchie Blackmore, el riff de "Humo sobre el Agua" no le gustaba para nada y miren la repercusión que tiene que cualquier guitarrista que empieza a estudiar lo toca.

MC a Dani:

No entiendo ¿Por qué pensás que los que consumimos Cf somos mediocres?

Txerra:

Yo tomo en parte tu última frase, M.C. Yo me considero aficionado; lo de la mediocridad, no lo comparto. Mediocre es el que se conforma, el que no aspira a más. Por el contrario el que da lo máximo en lo que hace, llegue dónde llegue, no creo que sea mediocre.
Escribir CF es para mí un hobby, como coleccionar sellos o ver cine o practicar un deporte (de todo ello participo). Pero tengo muy seguro que sólo son aficiones, sin ninguna meta final y sin más expectativas que la satisfacción personal. Estoy feliz (entre otras muchas cosas) con mi humilde colección de sellos; feliz con haber ganado campeonatos de judo; feliz de ver cine o escuchar música y finalmente feliz de escribir CF. Por lo demás, soy profesional de mi trabajo, nada más. Si alguno consigue que su hobby se convierta en su profesión, ¡enhorabuena! No es nada fácil (¿uno entre 10.000 o 100.000?, pero tampoco imposible.
Ahora cuidado, quizás en la transición de aficionado a profesional se pierda algo importante: esa primigenia ilusión con la que empezó todo.

MC a Txerra:

¡Uhhh! ¡Qué respuesta para pensar! Y me viene a la memoria una conversación con  Rolcon, me acuerdo más o menos porque Rol se ramifica siempre, decía que lo importante es no tener más expectativas que la satisfacción personal. Además veo que la palabra "afición" tiene distintos significados dependiendo del tono, hasta opuestos podría decir.

Javi Arnau:

No, yo concretamente en ningún momento he querido decir nada sobre mediocridad, solamente que cada grupo discutirá sobre su tema en concreto. Al hilo de lo que mencionas, mi opinión es que da igual
Que sea cifi, que mainstream, que poesía, que cualquier cosa; hay
Grupos, blogs, redes, etc., de todos los géneros, y en todos es
Plausible/probable que salga una discusión como esta.
Ahora bien, tal vez este género, en general, tena un poco más de complicación, pero por el tabú, tal vez cada vez menos, hacia el tema fantástico.

Vuelvo al tema, hablando de diversificaciones y tal. Veréis, a este nivel, no sólo escribo cifi, si no que he participado, por ejemplo, en una antología poética genérica (cerca de ti, a la venta en papel), y en una recopilación de relatos compartidos (megagrupo de relatos, descargable desde internet), así como en otras redes, revistas y lugares que no tienen nada que ver con el fantástico, al menos de principio  (Revista Papirando, Cuentos Para la Espera, Sequoya Virtual, Cerca de Tí, Poetas en la Red, Poesías y Letras, Annlea, La Página de los Cuentos, etc.), y en todos esos lugares podía tener lugar este mismo tema, sólo quitando el término "cifi". Es decir, en cada grupo/red/revista/blog podemos dudar de que si lo hacemos tendrá repercusión, porqué lo hacemos, qué esperamos, etc. No lo veo como un "mal endémico" de la cifi.

MC:

Sabés Javi, yo tengo una postura, opinión personal con esto. También estoy de acuerdo que la CF es otro cantar porque necesita otro elemento además de la buena narración. No es desmerecer ningún otro género. Si escribimos un policial, todos los lectores estarán familiarizados con las leyes, la forma de trabajar de los investigadores, los barrios carenciados, la gente de clase alta, las armas y demás. Lo mismo ocurre con el romántico, hasta los históricos. Ahora cuando estás en una nave espacial rumbo a Titán…
Muchas veces, cuando se habla de Ciencia Ficción en alusión a calidad se hace referencia a escritores famosos que nunca escribieron o que apenas hicieron un cuento con elementos de Cf. Eso me parece el ninguneo oficial del género. Tal vez sea la barrera del idioma que impide elogiar el talento como escritor de Ted Sturgeon. El único que ha roto esta barrera es Ray Bradbury. Tal vez porque es citado por muchos escritores de habla hispana y porque además sus relatos están más cercanos a la poesía.
Yo no escribo relatos que no tengan CF, pero leo muchísima literatura que no tiene nada que ver, así como veo películas de cualquier género —Y acá volvemos al grupo pequeño de aficionados—. Disfruto mucho más leer Ciencia Ficción, no por el vuelo o el escapismo. Me encanta desentrañar la trama guiado por el autor ¿Qué ocurrirá? ¿Cómo terminará? Esto me ha pasado con cuentos de varios de los presentes. Igual que me pasó con El Sol Desnudo, Dios Emperador de DUNE, Los Cristales Soñadores, Estación de Tránsito, Ingenieros de Mundo Anillo o Tropas del Espacio.

Carlos Daniel Joaquín Vázquez a MC:

No, para nada, no creo que lo seamos (y me pongo del lado del consumidor, obviamente). Si bien pienso que quienes se quedan en los fuegos artificiales que el cine comercial suele mostrar como ciencia ficción, y que muchas veces no es más que un espejismo, tienen una visión mediocre del género, jamás pondría como mediocre a ningún creador. Ni tampoco a la gente que va más allá de los productos comerciales, y que lee, investiga, busca nuevos autores. Incluso el hecho de estar en alguna lista y discutir sobre el tema ya excluye de la mediocridad. Demuestra más que la media. Somos una minoría, a veces un ghetto, pero eso no es necesariamente malo.

Ahora mismo, entre otras cosas, estoy releyendo el excelente ensayo "W de Watchmen", de Rafa Marín, donde se ve lo que puede llegarse a hacer en un género como la historieta, en un trabajo que "parece" de superhéroes y es un policial/thriller político y sociológico de ciencia ficción. Claro que es de un genio como Alan Moore, y bien acompañado por Dave Gibbons. Estos tipos tomaron un género comercial a full, como el universo de los superhéroes, y lo llevaron a otro nivel. Y sólo transformando la historia en una de CF podría, creo, alcanzar el límite de calidad que tuvo y tiene, y que hace que tantos años después sigamos hablando de ella. Y ni hablar de "El Eternauta", sólo por nombrar una obra más cercana a mi pueblo y a mi forma de sentir y ser.
La buena ciencia ficción invade con ideas arriesgadas, sin tapujos, aquellos lugares que se evitan y se banalizan. Así que es imposible que hablemos de ella con el término mediocridad.
También estoy leyendo, en privado, cuentos de una autora increíble (no quiero dar el nombre porque se retuerce de vergüenza, pero su nombre empieza con T). Su talento le permite escribir varios cuentos sobre el mismo tema, prácticamente, y lo explora desde tantos lugares que uno se da cuenta de las propias limitaciones. Bueno, ella nos arrastra, expande al menos mi forma de hacer y pensar las cosas.
Está en los creadores el imitar fórmulas ya probadas o intentar superar y superarse: eso saca de la mediocridad a cualquiera.

MC:

Sí, coincido a pleno. ¿Una escritora con esa inicial? ¡Já, já!! ¡Sos tremendo para los enigmas! A mí me encanta esa escritora y no digo más, debe estar buenísimo.

Javi Arnau:

Sí, básicamente planteamos lo mismo, que la cifi tienen unos parámetros que la hacen distanciarse de otros géneros, por eso es "literatura fantástica". Pero eso pasa con el resto de géneros, cada uno tiene sus parámetros y dentro de ellos son reconocibles, y un no iniciado no los reconocerá. Claro, los más difundidos, serán más accesibles (policiaca, negro, romántica, etc.), y los menos, pues más complicados (cifi...) Al menos, parece que el tabú de la fantasía se está diluyendo, y tal vez se consiga que le siga la cifi. El terror, gracias (opino) al cine, ya hace años que está imbuido en el imaginario colectivo.
Por otro lado tienes toda la razón, y es una cosa que pienso y comento a menudo, que las obras de cifi(y otros géneros del fantástico) son valorados cuando son "tocados" por autores de fuera del género, aunque los aficionados lo hayamos leído mil y una veces...

Silvia Angiola:

Tanto en el terror, como en la CF y en la fantasía, hay temas que son recurrentes e incansablemente explorados, y otros en los que muy pocos reparan o con los que muy pocos se involucran. Supongo que debe haber explicaciones para esto :)

Ricardo Germán Giorno:

¿Tenés idea de cuáles son los tópicos que se frecuentan poco? Vamos, vamos, largá la data :)


Carlos Daniel Joaquín Vázquez:

Eso... Ya estamos haciendo cola para saberlo.


 MC:

¡Eso sería un muy buen dato!

Silvia:

Pero, ¡si todos ustedes son expertos! :)
Creo que resulta más fácil nombrar los tópicos que se frecuentan demasiado, ¿no? Pero, a ver si esto puede servir como ejemplo, hace poco publicamos en Axxón un cuento que tenía relación con los indignados. Recuerdo que en ese momento les comenté a los socios que era un hallazgo...

MC:

Sí copado sobre los Indignados. Otro tema que me queda picando hace rato es el condicionamiento social y cultural ¿Hasta dónde puede llegar a regir la conducta de todos nosotros? ¿Son esas opiniones que emitimos nuestras realmente? ¿El ser humano actúa como los loros repitiendo sin saber el significado de lo que repite? Una vez hablaba con un amigo sobre la influencia de los artefactos como la Tv y terminamos entendiendo que la heladera, el mp3 y hasta el destapador
influyen en nuestros pensamientos.

Ricardo Germán Giorno a Silvia:

La tangente.

Carlos Daniel Joaquín Vázquez:

No sé por qué, pero hace mucho que no veo cuentos donde la gente tome el poder en sus manos realmente. Está lleno de 1984s, pero hay pocas historias que tratan de saltarse esa postura "perdedora", ni siquiera encarándolas desde la derrota.

La verdad, ya me tiene bastante podrido tanto derrotismo, me parece que tenemos demasiado inculcado el "no se puede".

Quisiera historias fuertes, donde se logre algo positivo, y de ser posible desde nuestro modelo de sociedad, no importado. Sólo conozco unos muy pocos ejemplos que lo logran.

Gustavo Campanelli:

¿Leíste Consuelo para los deprimidos? está incluido en el número 12 de la revista Aventurama y además fue publicado en el número 17 de la Revista NM. Como dato adicional te puedo comentar que está escrito por el maravilloso Gustavo Campanelli. Hay mucho derrotismo, si, pero no todo el mundo pierde, aunque vas a tener que pensarlo.

MC a Gedece:

Sí. Está bueno.

MC:

Já, Já ¡Esto me encanta! Tirá algunos nombres de cuentos donde la gente tome el poder en sus manos, me gustaría mucho leer algo así. Pasa que no me trago esos estereotipos del "Sueño Americano" donde un pobrecito afroamericano llega a millonario por su esfuerzo y dedicación. 1984 era muy estereotipado también. Es difícil encontrar un equilibrio que muestre una sociedad fruto de las direcciones que está tomando la actual. Hace años cuando leía a Alvin Tofler, un super optimista, le creía, pero ahora yo no puedo creer que la sociedad humana mejora año tras año. Quisiera con todas las ganas pensar que sí. Es lo mismo que creer en el más allá, en todo vuelve o en la justicia. En mi experiencia la vida no tiene sentido, lo único que me queda es pasarlo bien con la gente que me gusta, hablando de cosas que nos gustan.

Carlos Daniel Joaquín Vázquez a Gedece:


Por eso digo que hay excepciones :)

Carlos Daniel Joaquín Vázquez a MC:

Tiro uno: "La máquina", de Eduardo Carletti. http://axxon.com.ar/rev/134/c-134Cuento2.htm
Pero no es muy nuevo.

MC a Axxonita:

¡Guau! Hermoso cuento. Tiene acto valeroso y sacrificio al mismo tiempo, muy bueno.


Guillermo Echeverría:


Yo creo que sí somos conscientes, si a las personas que leen nuestros cuentos sean 10 o 10.000 les aporta algo lo que leyeron de nosotros eso ya forma parte de su bagaje, a mi me aportaron cuentos de Clarke, de Lovecraft, de Aldiss, de Bradbury, que son masivos y cuentos de Axxon, de NM, de Tere, de Laura Ponce, que no son masivos.
Yo empecé a escribir a instancias de Tere que me animó y cuando empecé a ver que quería escribir me surgió mezclar las dos cosas que me apasionan, la CF y la historia y cultura vascas, así que si a alguien que lea mis cuentos, le gusta la trama y además le pica el bichito de la curiosidad sobre la cultura vasca y eso le aporta algo, súper.

MC:

Totalmente de acuerdo. A mí también me quedan impresiones de los autores y autoras que mencionás. También, creo que el alcance que puede llegar a tener estos cuentos es difícil de medir, aún. En las estadísticas del blog uno puede ver desde donde vistan, que servidor usaron y que fuente de tráfico fue el medio, hasta las palabras de búsqueda que se usaron y el sistema operativo. Como anécdota te cuento que el blog Diálogos es visitado desde todas partes del mundo,
como Alemania o Rusia, además de los obvios países de habla hispana y bastante de USA. En ocasiones, el porcentaje de vistas mayor viene de USA seguido de Argentina y España. Pero con mucha frecuencia hay visitas de México, Perú, Venezuela, Chile, Colombia y Francia. No me imagino quienes pueden estar leyendo los cuentos que están publicados en la red. Nunca me imaginé que alguien en esos lugares visitara el blog, pero así es.

Ricardo Germán Giorno:


¿Qué catzo será: "que la gente tome el poder en sus manos"?


Carlos Duarte Cano:

¿Acaso el anarquismo? el Anarres de Los Desposeídos
 Pero como toda sociedad sin estado el anarquismo ha demostrado ser hasta ahora completamente utópico, como el comunismo

MC:

Es cierto.

Carlos Daniel Joaquín Vázquez:

Ric, para mí el poder no es el gobierno, es la capacidad de decidir realmente qué hacer de nuestras vidas y dejar algo para los que vienen atrás. Nada más ni nada menos que eso.

Lo de los malos administradores, gente verdaderamente egoísta y enferma, lo dejo para otro momento, porque en realidad, si pudiéramos realmente vivir bien y alcanzar el máximo potencial que nos permita nuestra mente y nuestro cuerpo, a los gobiernos me los paso por los huevos.

MC:

Te entiendo Daniel y yo también me los paso por los huevos. Es que tengo como un estigma de siempre estar remando a contramano o ser el malo de la película. Hablo de mi familia, aclaro. Por mis gustos: La Historieta, La ciencia Ficción y el Heavy Metal, siempre me fue difícil llegar a una reunión y hablar abiertamente de mis gustos sin que alguno se burlara o menospreciara lo que decía. Así que la rebeldía es un rasgo natural, cuando todos van para el norte, puede que me atraiga el sur. Por esto no suelo apoyar a los poderosos de turno. Yo trabajé cerca de algunos bichos que hoy, en el recuerdo, me dan cosaaaa…..
Siempre pienso en los granos de arena, el camino difícil. Cuando conocí los grupos de Ciencia ficción, me di cuenta que había distintas orientaciones. Como soy una persona común como cualquiera, algunos me simpatizaron mucho más que otros, pero de todos modos me dije que había que darle una mano a la CF. Más de uno de nosotros encuentra diferentes caminos. Una se convirtió en editora, otro se sumó a los colaboradores de tal o cual e-zine. Otros escriben o dibujan. Alguna vez me pareció potable golpear algunas puertas para recibir apoyo desde arriba". Tanto para conseguir un lugar de reuniones fijo, para hacer un programa radial de Diálogos y también para hacer un boletín informativo de lo que se hace todos los meses. Me refiero a la Casa de Cultura de San Fernando. Me pidieron muchas cosas, que traiga gente, pero advirtiéndome que todos los puestos estaban ocupados. Tenían profesores de historieta y talleres literarios, pero no daba para hacer algo con la CF. Tampoco podía pretender que la gente se viniese a esta punta de Zona Norte de Bs. As. Nunca pude hablar a favor de algún gobierno.
Entiendo a los que apoyan por estar convencidos y también a los que critican porque me parece muy positivo oír a los que no se encuentran bien. Las discusiones de poco sirven, son como querer convencer a un católico de que dios no existe o a un ateo de lo contrario. Hay que ser muy abierto para hablar de eso. Por fortuna, la ciencia ficción permite desarrollar ideas desde la especulación usando la narrativa para hacerse entender. Así que, a pelearla desde acá ¡Y doy mil gracias a internet! Espero que el FBI, esa policía global, no se meta con la libertad de expresión en los blogs, je, je.

Carlos Daniel Joaquín Vázquez:

¿Ves? De alguna forma VOS tenés el poder.

Aburcho a Silvia Angiola:


Y si se habla de los temas tabú, hay un montón y todos los conocemos, aunque no sea fácil referirse a ellos. No son privativos de la CF. Pongo aquí un breve listado de mi coleto.

1. La homosexualidad masculina, sobre todo en la parte médica: la crueldad de herir al otro al amarlo. Tal vez haya que recurrir a Nietzche para darle sentido.

2. La traición, contada en primera persona y sostenida con recursos
ideológicos. Servirá tal vez basarse en "El príncipe", de Macciavelo o "El
arte de la guerra" de Sun Tzu, en cuanto a la forma expresiva.

3. La guerra mundial entre pobres y ricos. No como oculta lectura de cualquier otra contienda (por ejemplo, "Tank Girl"), sino claramente definida.

4. La tendencia mundial en ya no curar enfermedades sino volverlas crónicas, para mayor ganancia de los laboratorios (Cfr. denuncia del premio Nobel de Medicina 1993, Richard J. Roberts, http://tinyurl.com/74ao9ft)

5. La criba societaria, un mundo en el que esté bien que los pobres o
inválidos sean rechazados. Cfr. Gattaca o el cuento "La criba", de Asimov, aunque esos ejemplos esquivan el bulto. Cfr. mejor el darwinismo social de Spencer y Galton, la utilización de leyes naturales como justificación de opciones morales o sociales con lo que se justifican la supervivencia del más fuerte o la eliminación del "diferente", al estilo de los antiguos espartanos. El racismo "justificado", el esconder o hacer desaparecer al hijo discapacitado por ser "deshonra".

6. Relacionado a lo anterior, el hecho de que la humanidad está más enferma que nunca, pues la medicina está evitando la selección natural de la especie. Habrá que releer a Malthus y tratar de justificarlo.

7. Relacionado a lo anterior, el hecho de que nos estamos volviendo extraños a nuestro propio medio ambiente (física y sicológicamente) al ocluirnos en ciudades. Para esto se puede beber bastante de "Matrix", sin necesidad de generar la matriz.

8. La condición de "persona venenosa", estructura sicológica por la cual muchos destruyen las vidas de los demás. Son bellos y todos quieren relacionarse, y ellos los destruyen uno tras otro actuando como vampiros psíquicos. Una analogía técnica pudiera ser "El perfume", de Patrick Süskind.

9. La esclavitud y la venta de personas con fines médicos, laborales o
alimenticios. El filme "Soylent Green" es solo un cuento de niños dentro del tema (Cfr. El abuso a las gentes de Guatemala por los laboratorios de EEUU, http://tinyurl.com/86tyczo). Relecturas del "hombre del saco" tal vez ayuden (cfr. "bogeyman" en Wikipedia).

10. El hambre.

11. El odio irracional.

12. La muerte.

Podría seguir por días, pero el problema es doble:

a. si nos sentimos capacitados para lidiar con estos temas, y

b. si luego de escritas las historias vamos a poder publicarlas en nuestras pacatas sociedades.
A esto sumemos que a todos nos gustan las historias bonitas, y éstas no lo serán.

Graciela Lorenzo Tillard:

Maestro.

Silvia:


Impecable.
Yo también pensaba en cierta presión social y/o comercial, que favorece algunos temas sobre otros. O, al menos, que mantiene a algunos temas siempre dando vueltas en el inconsciente colectivo para ser tomados con mayor o menor pericia por distintos autores.
¿Tendremos incorporados "límites" para nuestro género que, se supone, es el más capaz de darle vuelo a la imaginación?


Carlos Daniel Joaquín Vázquez a Silvia:

Creo que más que limitaciones tenemos modas, que quienes antes de escribir leemos, nos cuesta abandonar.
No sé cuán "preformateados estamos", aún hablando de una literatura que cruza barreras culturales... ¿Cuántos cuentos orientales (Asia o Europa del Este), árabes y africanos en general o hindúes solemos leer comúnmente, en vez de lo generado en el mundo angloparlante o el propio?

Los límites, creados por nosotros, los rompemos nosotros o no los rompe nadie.

Asumo los puntos que tiró Aburcho, veremos qué sale.

MC:

Los estoy anotando.

Ab a Silvia:



[Hay presión social y comercial, por supuesto, pero también hay una
aceptación por nuestra parte a escribir "lo que se quiere leer", y con ello lograr "meternos". Nada nuevo, pues el ser humano es gregario y busca agradar; solo algunos grandes escaparon a ello y pudieron publicar, muchas veces porque encontraron editores que asumieron el riesgo (estoy pensando, por ejemplo, en la edición argentina de "Cien años de soledad"). Miles de otros que lo intentaron (siguiendo los dictados de su alma) solo consiguieron que no se les publique.
Quién sabe lo que nos hemos perdido de leer...
Por supuesto que tenemos límites, no importa en qué nos desempeñemos. Aquí me viene a la mente el filme "Leon", conocido en los países hispanohablantes como "El perfecto asesino". El tipo lo explica claramente: "No women, no kids". Solo asesinaba hombres, y con eso cumplía con su extraño prurito a pesar de tan infame profesión.

Solo para que lo veas: a mí me insultaron y moderaron como "pervertido" cuando en respuesta a un comentario sobre el libro planteé tratar el primero de esos temas en mí listado en una lista de CF muy conocida en la muy liberal Buenos Aires. No voy a precisar más el tema; solo te lo comento para que lo veas. Y yo no soy homosexual; lo aviso por las dudas.

Silvia:


Cuando yo era jovencita, pensaba ingenuamente que todos los que leían / escribían CF tenían la cabeza abierta. Cuando empecé a relacionarme de verdad con gente del palo, esa idea se disipó rápidamente :)

Ricardo Germán Giorno:

¡Uy! ¡Dolió!

Carlos Daniel Joaquín Vázquez:

No le hagas caso, seguro que lee fantasía...
Está muy claro que somos todos de mente abierta.
Lo que pasa es que los que no piensan como yo son unos @#&/%(/&$$!!!!

Ricardo Germán Giorno:

Aparte de los límites sociales están los límites internos. Límites difíciles de ver. Por ejemplo, somos incapaces de crear un nuevo sentimiento. Uno nuevo, que no sea una mezcla de los existentes.
Es imposible para nosotros imaginarnos a una sociedad que procrea de una manera diferente a la nuestra. Claro, es fácil imaginar diferentes procreaciones, pero una quimera descifrar el enigma de cómo piensan y qué sienten los seres de esa supuesta civilización.
Es que somos entes traductores: una porción de la luz rebota en los objetos, luego rebota en una parte de nuestros ojos y el cerebro traduce cómo sería eso que hay "afuera". Para el sonido, el tacto y el olfato es lo mismo.
Como siempre dice el Lobizón Turquesa:
"Los humanos se mueven por las leyes que les ha impuesto su padre, el Dios Rebote. Es por ello que sólo pueden vivir rebotando. Los sonidos rebotan en sus oídos y así ellos escuchan. La luz rebota en sus ojos y así ellos ven. Caminan rebotando de un pie a otro. Piensan saltando de una idea a la otra... Rebotan, rebotan, rebotan.

Los límites están ahí, y son imposible de traspasarlos... y rebotando me voy a contestar otro correo. :)

Lo que yo decía, es que es imposible eso de que la gente tome el poder en sus manos. Estamos concebidos para andar en tribu. No hay vuelta en ello. Así que hasta en el Anarquismo hay células gobernadas o dirigidas por un individuo.
Aparte: Cristinita, Chávez o Bush, ¿de dónde salieron?

Gustavo Campanelli:

Como todas las personas, tenemos la cabeza abierta a ciertos conceptos y cerrada a otros. Es una simple cuestión humana.

Ahora bien, creo que hay una diferencia, aunque no estoy seguro. Supongo que lo que si estamos más dispuestos que otras personas es a examinar ideas diferentes. Eso no quiere decir que las aceptemos inmediatamente, ni que acordemos con ellas, pero que si vamos a pensarlas. El problema, tal vez, es que las pensamos para otro lado, entonces parece que lo que nuestro interlocutor nos quería comentar realmente se pierde, con lo que aparentamos tener la cabeza cerrada para algunas cosas cuando en realidad la tenemos demasiado abierta y desviada.

Yo tomaría el poder con mis manos, pero no lo hago porque supongo que me voy a quemar. Y si me quemo las manos no puedo seguir trabajando de programador de computadoras, que me gusta. 


 continuará...

jueves, 5 de abril de 2012

Mesa redonda de Diálogos Cf Sesión 4



Mesa redonda de Diálogos Cf Sesión 4:

Sesión anterior

Participantes por orden de aparición:


Ricardo Germán Giorno
Carlos Morales (Aburcho o simplemente "Ab")
Rolcon
Gedece
Txerra
Silvia Angiola
Felipe Avila


MC:

Bien lo dice Javier. Yo creo que en el ambiente de las publicaciones hay una competencia natural entre escritores e ilustradores para mostrar lo mejor de cada uno. No es una competencia entre ellos, eso sería inútil porque todos tenemos estilos y formas diferentes, pero si buscamos agradar más al potencial lector. Por ese motivo me agrada que se publiquen dibujantes y relatos de la mayor calidad. Las portadas mejoran y los contenidos también. Cada día, cada vez, cada obra publicada aspira a ser mejor que la anterior. Hoy hay muy buen material en todas las publicaciones. Eso vale también para la presentación.

Ricardo Germán Giorno:

Una editorial con la que me vi identificado. Aquí les dejo el link:

http://fin.elaleph.com/?p=170&preview=true


Ab a Axxonita (de tema anterior):

[++] Mi impresión, más allá de que estoy de acuerdo en general con lo que decís, es que los motivos de la cosa son algo más profundos. El hecho de que no haya un público concreto para la nueva fantasía (léase CF+Fantasía+Terror), un público que busque informarse y se mantenga al tanto de lo último que sale, que impulse que se generen revistas, libros, convenciones, charlas, conferencias, cursos, etc., parte de VARIAS REALIDADES AGRUPADAS:

1. No hay un bloque convocante del género (como pudo haber sido el Cacyf hace unos años) para el idioma castellano y menos para la Argentina, no sé si acaso en España o algún otro país hispanohablante;

2. No hay interés en las editoriales multinacionales ni en los medios
colonizados por favorecer lo nuevo doméstico, y de raigambre nacional aquí quedan pocas y demasiado pequeñas (y quemadas) para tomar riesgos;

3. La literatura que busca hacer pensar nunca es favorecida por los intereses corporativos, y la CF en especial paga el pato a la apertura de mentes que provocó alguna vez (no sé ahora, pero lo dudo);

4. Hay demasiados intereses particulares (por no decir lisa y llanamente
egoísmo) en el género: mucho cacique y poco indio.

En general, me parece que el fandom en Argentina (sobre todo) tiene un karma muy parecido a los partidos políticos de izquierda: apenas algún grupete alcanza cierta trascendencia (30 mil votos, digamos) se divide en 4 porque todos creen saber qué es lo bueno (lo que hacen ellos, no los demás), y así es que nunca se alcanza el quórum necesario para diseñar al menos políticas de supervivencia y progresión. Ni que hablar de hacer algún dinero con objeto de mantenimiento; es más fácil que un rico entre al Reino de los Cielos.

Esto viene pasando desde hace décadas y no cambiará con sencillez. Incluso no es el único aspecto en el área social que sufre tales consecuencias; le pasa lo mismo al rock progresivo, al teatro independiente, a la pintura, a la educación primaria estatal, a la salud de base, a las sociedades de fomento barrial, a las asociaciones de compras comunitarias, a los clubes de fútbol zonal, a los bomberos voluntarios..., a prácticamente toda agrupación social que pase por la reunión de personas dedicadas al bienestar común y SOLIDARIO.

Lo que sí progresa son las estructuras tipo rave: enormes paquetes de gente que reciben elementos predigeridos y diseñados para masas, cuyo centro es uno solo y el resto consume: todos los medios las apoyan, promueven y cobran fuerte en divisas por hacer su parte. Es un esquema de negocios sin el menor interés societario y que busca solo llenarse los bolsillos jodiendo al soberano.

Modificar esta situación solo preguntándose "ay, ¿Por qué nos pasará esto?" es algo infantil, en mi opinión. Si se quiere que la historia vuelva a estar en nuestras manos hay que SOLIDARIZARSE, y eso implica perder más que ganar.

Muchos de los que hoy llamamos próceres perdieron su vida, su familia y su tranquilidad para dejarnos una nación. No se nos pide tanto en estos días, pero mientras sigamos pensando en ver cuál es la fórmula secreta para que "mi librito" se venda; mientras sigamos planteándonos estrategias individuales de mercadeo; mientras nos dediquemos a fortalecer nuestra "huertita privada" contra todas las demás, les seguimos el juego a ellos, que siempre tienen más capacidad para derribar naipes si tienen que soplarlos de a uno.

Por supuesto que es necesaria una estructura especial de pensamiento para llevar a cabo el reto. Pero lo trágico es que si no existe en nosotros tal estructura de pensamiento que privilegie el bienestar del conjunto por sobre el individual, en mi opinión nos merecemos lo que nos está sucediendo.

Ahora que ya di mi opinión, les voy a pedir un favor: hagan una fila ordenada para pegarme, caballeros.

Rolcon:

¿Retomo una de las bifurcaciones de el sendero, una de esas que quedó
allá atrás, perdida en el jardín?
Recién acabo de leer una nota de un diario español sobre la cuestión
del estado de bienestar, con una frase (que la verdad no recordaba) de
Margaret Tatcher: "La sociedad no existe, solo los individuos"
Y lo mezclo (para escándalo del pensamiento linear, secuencial, en vez de mantenerme en la tradicional y adorada línea recta, intentar abarcar la geodésica expresada como matriz) con otra que ya tiene más de un siglo y medio "se está imponiendo la idolatría al fetiche de la mercancía"
¡Je! ¿Me fui lejos como siempre? Creo que no. Un fenómeno particular al que se lo percibe como único y aislado (¿un individuo?) en realidad es una manifestación particular de una estructura más amplia (¿la sociedad?)
Aclaro, no es "individuos" vs "sociedad" (caería en el modelo conceptual excluyente, que en un extremo es el egoísmo individualista que necesita el mercader, eso de "divide y reinarás, en realidad venderás tu mercancía", opuesto a la falacia organicista que sobrevuela a los fascismos tanto de izquierda como derecha, con un
Héroe que devela la historia y el resto subordinado a ese. A ver, en consigna "somos sujetos de la historia y de la sociedad, pero también somos agentes de las mismas"
¿Y, qué tiene que ver?
Como está encarado hoy el "enfrentamiento" entre creadores y consumidores de bienes culturales, muchos creadores sienten que ese fantasma que recorre la red, como antes recorría Europa, es "la piratería".
Y como individuos, como entes aislados, sólo vinculados en el choque por intereses (monetarios) contrarios, no vemos que esos bienes culturales se han transformado también en mercancía, y que los que más fuerza hacen son los mercaderes, con la misma lógica, con el mismo abuso de poder de los pocos mercaderes frente a creadores y consumidores a los que usa como piecitas en la lucha por poder seguir apoderándose y beneficiándose de esos bienes culturales mutados en mercancía.

Así, hay un bien (el libro, el cd, la canción, el cuento, el corto, el largometraje, la serie) hecho por alguien, se transforma, en manos de un "empresario" en "mercancía" que, después de pagar un precio bajo (vil me gusta más, pero estaría copiando la adjetivación de los empresarios, mercaderes, de prensa cuando nos venden su libertad y nuestra dependencia con eso de "libertad de prensa para los propietarios de la prensa") (igual, no sé cuánto hay de un único creador o "trabajador", ya no en cine, director + guionista + actores + todos los otros, sino que el músico Pepe hace una canción con su guitarra, se junta con la banda, hacen los arreglos, la llevan al productor de la banda, corrige y ajusta, pasan al estudio, le agregan un corito, el ingeniero de sonido optimiza sonido, hace la mezcla, elige las tomas y vualá!, de dos acordes chotos con una frasecita pedorra salió ¿Eleanor Rigby, Blowin' in the Wind, Barro tal vez, Rasguña las piedras?... "producción individual", ambos términos con todo la sorna hacia la concepción de mercancía e individuos no sociales)
Mientras estemos encerrados en la lógica de los mercaderes, mientras actuemos como individuos que no integran una sociedad (¡ah! habría que releer las cositas de Ayn Rand para tener en crudo la nube de falacias que nos venden cual mercancía... ¿baratijas por oro?), pasarán este tipo de cuestiones.
Y ese acto creativo es degradado a mercancía, y en "el creador" seguirá siendo un proletario que vende su fuerza de trabajo al propietario del medio de producción, cobrando un salario insuficiente para la subsistencia (hay un textito muy interesante de Hannah Arendt que diferencia "labor" de "trabajo", uno dignifica y constituye a la persona que colabora con las otras personas que integran la sociedad, el otro es degradado a máquina de producción para beneficio del ¿mercader?... los tiempos modernos de Chaplin)

Por supuesto, para salir de esta trampa es necesario, como siempre, pensar (y hacer que ese pensar sea acción de vida) de otra forma. Los individuos en conflicto mientras los mercaderes los/nos degradan a productores de mercancía y en mercancía ellos/nosotros mismos, sólo profundizan esta realidad, en donde confluyen 1984 y el mundo feliz. Creo que lo valioso de Orsai es que sale de este circuito mental (con contradicciones e incoherencias... ¡vamos! están inventando algo nuevo, están haciendo ciencia ficción social, exploran formas distintas de vincular a las personas que crean con las personas que degustan esas creaciones, en la misma línea y con los mismos conflictos que tienen los que trabajan en la línea de comercio justo, o en la integración entre cooperativas), es decir integrar personas que constituyen sociedades en modos equitativos.
Me parece que el problema no es si somos muchos o pocos los que "consumimos" cifi, sino que el problema está en de qué manera nos relacionamos sea cual sea el objeto de relación.
¡Puf! tengo que ordenar antes de ir al trabajo, y ya estoy atrasado.
Perdón.

MC:

Uyy, Ab. Acá tocaste un tema. No, mejor dicho, enfocaste la cosa desde un ángulo medio tabú: ¿La CF es una sola o son decenas de ramas de un mismo tronco?
Esta es una época que se caracteriza por impulsar el individualismo y la realización personal. Dicho así no suena mal, pero podría llegarse el caso de que cada escritor sea editor de su propio material. Eso se ve en los blogs. Hace años tenía la fantasía de que los asistentes a las tertulias fueran una especie de hermandad como los inklings (el grupo de Tolkien). O que pudieran trabajar varios en un mismo proyecto como Nyberg, L. Sprague de Camp y Lin Carter cuando continuaron Conan. Había muchos escritores, algunos los conocía, otros no. Ahí vi a Sergio Gaut Vel Hartman y Eduardo Carletti que había visto mencionados en varias oportunidades. Uno es el editor de Axxón, por supuesto, pero ya no escribía. Me lo imaginé como una especie de John Campbell que motivaba a su grupo de escritores para poblar de cuentos su revista. No era así, Eduardo da total libertad a los autores y tiene gente para evaluar los cuentos. Sergio si es medio Campbell, sin embargo no tardé en darme cuenta que la mentalidad que tenía respecto a la CF estaba centrada, al menos en aquellos días, en un tipo de narraciones en las que yo no me sentía incluido. Leía sus cuentos y el de algunos muchachos de su grupo, por así decirlo y, aunque varios me gustaban, entendía que mis relatos de Sálvat o de EdlD no tenían nada que ver. Ahí estaba lo que menciona Aburcho: una especie de cisma sobre cómo abordar la escritura de CF. Estoy hablando del año 2005 más o menos. No hace tanto ni tan poco. Taller Siete me ayudó muchísimo y Forjadores también. Leía todos los cuentos de mis compañeros de Taller y conocí escritores de los que se decían maravillas. Por una cuestión de gustos, varios de esos escritores no me movieron ni un pelo. Y parece que la cosa es reciproca, porque he estado sentado frente a ellos en algunas tertulias y no tenían idea de quién era yo ni de los cuentos que había publicado, mayormente en esa época en Alfa Eridiani. También escuché alguna vez que había escritores que preferían no salir en esta o aquella publicación porque la calidad de los relatos era pobre. No voy a dar nombres, porque al final, con el correr de los años, esos mismos escritores salieron publicados en la revista que criticaban. Y nunca veo mal la crítica, es más la prefiero porque si algo impulsa a mejorar es pensar que algo no está bien del todo, Cuando uno piensa que es el mejor, empieza decaer.
Lo cierto es que hay muchas revistas, algunos pueden trabajar en todas, otros no. No hay ganancias y si muchos caciques. Esto tampoco puedo verlo como algo tan negativo. Todos tenemos algo que decir y lo que tenemos para decir es distinto a lo que dice el otro. Por eso hay Cuásar, Próxima, miNatura, Planetas Prohibidos, Alfa Eridiani, Axxón, Hélice, Korad, Tauzero, Ragnarok… Se cayó NGC y Aurora Bitzine. ¡Y menos mal que son de descarga gratis! Bueno, excepto Próxima y Cuásar. Acá tengo que aclarar algo personal y es que no tengo tiempo para leer. No como cuando sólo me dedicaba a sentarme tranquilo a disfrutar de un libro y es que me la paso dibujando y escribiendo mis relatos. Estoy hablando de unas seis a nueve horas por días entre las dos cosas. Leo los cuentos que me pasan y no todos son el tipo de lectura que quiero leer. Tengo varios números de revistas donde solo leí a ciertos autores porque sé de entrada que me va a gustar o porque tengo curiosidad, por ejemplo de ver que escribió Teresa Mira o Néstor Figueiras. También hay lecturas y lecturas. A Magnus Dagon, Susana Sussman, Juan Manuel Valitutti y Alexis Brito Delgado los leo de un tirón porque escriben de una manera lineal sin vericuetos narrativos. Diferente es leer a los primeros que mencioné, a lo que siempre les dedico una segunda lectura.
La gran cagada, para decirlo con el énfasis que se merece. No es que seamos diferentes en criterio, porque estoy seguro que podemos aparecer todos en una misma publicación. Lo que falta es el sponsor, el mecenas que se encargue de publicar recopilaciones de cuentos sin pensar en la probabilidad de perder plata, encargándose de la publicidad y respeto de los derechos de autor. Claro que es una ilusa fantasía. Ninguno de los presentes tiene un piso en la ciudad central ni anda con un BMW parando en los mejores restaurantes o llenando el guardarropa con indumentaria de marca, ni usa perfumes importados. No y creo que por eso leemos y escribimos Ciencia Ficción. Si hay algo que tenemos en común es el gusanito interior de imaginar el futuro y alertar sobre los problemas del mundo. Para mi ese es el motor. Incluyo a los escritores de Fantasía Heroica.
Leelo a Valitutti donde pone a un abuelo atisbando por una ventana como marcha un ejército a la batalla o a Campanelli divagando con una pelirroja sentada en un bus.
Una vez conversaba con alguien que me encantaría hacer una revista para publicar a la mayor cantidad de escritores en antologías para que ninguno de esos cuentos hermosos de los talleres se perdiera en las arenas del olvido.
No se dio, este mundo se mueve con dinero, el papel cuesta, la imprenta cuesta, la distribución, la publicidad, todo es dinero y las posibilidades de perder son enormes. Sin embargo hay muchas bazofias editadas en las librerías. Siempre nombro a los libros de Eber Ludueña, o los del tarot (Estos no son caros, por supuesto), Hay autobiografías de gente que apenas sabe hablar y libros de economía de políticos fracasados. Alguien pone platita para esas bostas y después las ves a pilones en las mesas de saldo.
El niño mago de J.K Rowlings es un super exitazo de ventas millonarias, pero ¿Es tan bueno? Quiero decir, sin menospreciarlos. ¿Son libros infaltables en la biblioteca de fantasía? Debe ser por las hordas de fans haciendo cola antes de que salgan a la venta ¿O será la publicidad? Esos libritos son re caros en mi país. Y la cosa es saber cómo Harry se las va arreglar con Voldemort mientras desenrollamos el acertijo de cada libro. Yo no los compré, vi las películas, pero sí fueran más baratos quizá… Intenté leer uno, pero no me enganchó.
Me parece que no gastamos plata en CF porque no tenemos plata para gastar en CF.

MC a Rolcon:¡Guau, Rol! Si te hubiera leído antes de hacer mi comentario... La verdad ahora que te leo me doy cuenta que tenés mucha razón.

Rolcon:jiji... me releí y falta tanto... entre nosotros, tanta admiración con la precisión de las definiciones de las ciencias ¿duras o más bien no humanas?, frente a la desidia en las igualmente precisas definiciones de las ciencias ¿blandas o humanas? como plantea Robinson en la trilogía de Marte, "las diferencias en las conclusiones está en los valores ("traduzco yo: los axiomas") de partida", cosa que las duras esconden, olvidan o desconocen. Mercancía, ideología, superestructura intelectual, sociedad, persona, ser humano tienen precisas, claras y distintas definiciones que, desgraciadamente desconocemos, o en realidad, usamos las distorsionadas que los mercaderes de la prensa nos dicen que son... y me gustaría enroscarme con el error palpable en usar en el contexto de la física la palabra "plasma" con el significado de la biología, cosa que no pasa cuando se usa "sociedad" desde la sociología frente a la "economía".

Ricardo Germán Giorno:

Carper y Gedece contestaron comentando sus preferencias a la hora de designar un punto de vista para sus cuentos.
Ahora bien, pontificando un poquitín, me gustaría hablas de la primera persona.
Este es un punto muy afin para los que recién se inician en el arte de escribir y para nuestra CF en particular. Es muy ágil y directo. Pero para mí es traicionero. Desde mi punto de vista, la primera persona sirve para retrospecciones, monólogos interiores y todo lo referente al sentir del personaje. He visto mucha primera persona en situaciones de acción. Y aquí, escarbando un poco, la primera persona me suena ficticia, artificiosa y, en definitiva, hasta poco creíble.
Por ejemplo:

Primera persona

La entrada a la atmósfera la realizo a media mañana, y en el ángulo exacto. Observo la temperatura, espero hasta último momento para conectar la membrana de enfriamiento mientras sigo en caída libre. Sé que la membrana no sólo enfría la nave, también oculta cualquier posible estela.
Acciono el amortiguador gravitacional y voy descendiendo en las coordenadas dispuestas: la ciudad más populosa de Alce V y la más cercana a Villaferno.
Hago caso omiso del tránsito aéreo. Los demás deberán apartarse de mi camino. Recién a la altura de los edificios, enciendo el motor de impulso, desconecto el amortiguador y me pierdo entre los demás vehículos. En ese momento sintonizo el receptor a las transmisiones planetarias, trato de captar los canales oficiales, pero nada encuentro referente a su nave. El Univrón puede servir de transporte ocasional en la superficie o como nave interplanetaria; resulta muy popular en la frontera. Así que el mío es uno más entre muchos.
(Como verán, hay acciones que uno hace pero ni siquiera piensa. Uno las hace pensando en qué va a comer a la noche, qué le dijo la vecina de al lado, etc. Se me antoja ficticio)


Tercera persona discurso indirecto libre

La entrada a la atmósfera se realiza a media mañana, y en el ángulo exacto. Brendo, observando la temperatura, espera hasta último momento para conectar la membrana de enfriamiento mientras sigue en caída libre. Sabe que la membrana no sólo enfría la nave, también oculta cualquier posible estela.
Acciona el amortiguador gravitacional y va descendiendo en las coordenadas dispuestas: la ciudad más populosa de Alce V y la más cercana a Villaferno.
Hace caso omiso del tránsito aéreo. Los demás deberán apartarse de su camino. Recién cuando está a la altura de los edificios, enciende el motor de impulso, desconecta el amortiguador y se pierde entre los demás vehículos. En ese momento sintoniza el receptor a las transmisiones planetarias, trata de captar los canales oficiales: nada referente a su nave. El Univrón puede servir de transporte ocasional en la superficie o como nave interplanetaria; resulta muy popular en la frontera. Así que el suyo es uno más entre muchos.
(Acá es diferente. Un espectador bien metido dentro de la cabeza del protagonista, puede relatar las acciones que crea pertinentes y descartar cualquier pensamiento no relacionado con la acción en sí. Es más creíble)

Gedece:Así es, suena mucho mejor la segunda versión, la que está en tercera persona. En general uso la primera persona en un modo un tanto antiintuitivo, Uso la primera persona para ocultar cosas, todas esas cosas que la persona ya sabe acerca de si misma y por consiguiente no comenta y que solo cuando es importante, en el desenlace del cuento, cuando es lógico que el personaje justifique, es cuando se revela esa información.

Hacer eso mismo en tercera persona puede ser un poco estafar al lector, porque podemos estar evitando dar datos del personaje que son obvios para cualquiera que lo vea, que es lo que estamos haciendo como narradores en tercera persona.

MC:Otra cosa de la primera persona, un gran impedimento es la necesidad de que el personaje esté presente en la escena descripta. Se puede salir de eso, pero suena menos creíble. Claro que yo volví a la primera persona, pero no en lo literario. Volví para la versión en historieta de Sálvat, donde me resultó más efectivo. Uno de los casos que más me suena ahora donde se utiliza ese recurso es en SIN CITY de Frank Miller.

Txerra:

A mí también me resulta "raro" leer novelas o relatos en primera persona. Como dice Ric, a mí también me resulta poco creíble porque el que hace de narrador es el protagonista y yo no me imagino (poniéndome en su lugar) que esté pensando o narrando mis acciones.
Por ejemplo:
Yo, que estoy realizando la acción ya sé que "La entrada a la atmósfera la realizo a media mañana, y en el ángulo exacto. Observo la temperatura, espero hasta último momento para conectar la membrana de enfriamiento mientras sigo en caída libre. Sé que la membrana no sólo enfría la nave, también oculta cualquier posible estela".

Todas estas cosas las sé, las veo, las siento... a quien narices se lo estoy
contando si estoy yo sólo. No sé si me explico.

Ricardo Germán Giorno a Txerra:Así es amigo Txerra.
Sería bueno investigar la Segunda Persona.

MC:

Bueno, la primera persona tiene ejemplos muy buenos en Lovecraft y Edgar Alan Poe. Acá dejo un enlace de un cuento de Sacheri, en primera persona, aunque es una primera persona medio rara por lo bien manejada que está.

http://santiagokahn.blogspot.com/2010/06/te-conozco-mendizabal-de-eduardo.html


Igual, Ric es como los curas: "Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago". Por este cuento me parece está en primera persona: http://axxon.com.ar/rev/180/c-180cuento3.htm

Y el último que leí en la NM ¿A vos te parece?- A mi me parece que es primera persona, creo.

Ricardo Germán Giorno:¡ERROR GRAVE Y PROFUNDO, MARITO! jejejej
Están escritos en segunda persona, ambos dos.


Rolcon:

¿Primera o tercera persona?
Bien, yo sé que vengo atacado por la primera persona (¿vicio de novato?), así que... mi impresión no serviría demasiado... pero (siempre el omnipresente "pero", afirmo algo que después contradigo y por supuesto, la fuerza cae en la segunda parte, la "perizada" que desmiente y anula a la primera) ...pero, está el momento del relato.
Independientemente de los tiempos verbales que se usen, casi siempre, omnipresentes, en pasado (dijo, hizo, miró, cayeron, crearon, enfrentó, pelearon, realizaron y realizó...) la acción nos ocurre en un presente en el que no sabemos qué sucederá. Están las impresiones del momento, no las reflexiones, ¿conclusiones? de ese evento después de que sucedió y le conocemos las consecuencias.
En la primera persona el personaje, el relator, el protagonista, "ese que mira y me cuenta qué miró, qué vio y qué entiende qué miró, qué vio, que sucedió" me participa de ese ayer visto desde hoy.
Y principal, qué rescata, valora o aprende de eso que sucedió que hizo que fuera quién es hoy, parado en nuestro presente, esperando su y mi futuro a partir de esas señales de vida que decodificó y me participa para que decodifique a partir de mi ayer y mi hoy en ese desafío del futuro.
Así, al vuelo, la primera persona de "tropas del espacio" es el relato con la reflexión o comprensión, valoración, el juguito de la vida que exprime, de esos eventos que hicieran que estuviera ahí (el porqué de su vida, que mañana, cuando termine la bajada, tendrá otra valoración, otro recuerdo, algún cambio), como teniente asistido por el sargento que es su padre, temblando como un caballo, al final de ese largo proceso que hace que sea él el que es en ese momento.
Estoy parado en el medio de la vida, ni al principio ni al fin. En el medio. Y el fin, hacia dónde va el camino me lo devela el camino que recorrí y lo que recupero de ese camino recorrido. Con otras certezas y otras incertezas.
Y volviendo a la pregunta, pues que siempre está el periplo, el camino del héroe, pero por suerte no termina comiendo perdices y siendo felices, sino que es el inicio, con significado, del resto del camino.
No sé si calza acá, pero casi como una declaración de principios "yo nunca voy a decir que por pasado es mejor, mañana es mejor"... no es el camino recorrido, es el significado de ese camino que sigue.
Por eso, la aventura termina pero la peripecia continúa.
Mientras se está vivo. Y quizás ese sea el punto de vista de la primera persona, que la peripecia continúa, incluso ante el misterio de esa cosa que dicen es la muerte.

MC:

¡Ah, já, ja!!!!! Por eso lo decía medio despacito. Así que segunda persona, ¿Eh?
Ese es un truquito que usaste muy bien en ambos dos. Muy ingenioso el muchacho.


Ab:

Es un tema que se discute mucho, y yo no entiendo por qué. En mi caso particular, como seguramente el de otros, no cabe planteárselo demasiado.

La primera persona en el género fantástico se lleva relativamente bien con un cuento breve y reflexivo, pero es un verdadero tour de force si se emprende, por ejemplo, una novela de aventuras. El que todo le pase a uno mismo (el lector) cansa y hasta aburre si no se es un escritor absolutamente excelente. Rol comentó el caso de "Tropas...", y yo podría agregar el Marín Trechera de "Lágrimas de luz", que me pareció estupendo; prefiero tratar dos obras modernas, pero podría citar mil otras, como varias de Poe, o incluso Welles.

El asunto es que ambas obras, miradas no desde el lector complaciente sino del analítico, adolecen del famoso "relleno explicativo" al estilo ruso (justamente, escritores ellos que han hecho culto de la primera persona). Es casi imposible evitar eso cuando se escribe un texto de cierta longitud en primera persona en cualquier género que no sea realismo. Entonces, el asunto es: ¿a quién le habla el narrador? Ya se pide al lector la suspensión de la incredulidad para que se sostenga el andamiaje fantástico, ¿y además hay que forzarle a encarnarse en alguien que se explica el mundo como si lo conociera... pero no lo conociera? No, es demasiado pedir.

Para colmo, si la obra es como las citadas, que narran un recorrido vital
durante una larga línea de tiempo (de la adolescencia a la segunda adultez), el asunto
empeora, porque el autor tiende a narrar la parte de la adolescencia como llena de
dudas y explicando a nivel adolescente lo que pasa, cuando en realidad es un tipo
mayor, que debiera dar otra lectura de esas cosas. El lector complaciente puede
olvidarlo; el analítico no. Es una falta de concordancia.

La primera persona es absolutamente limitante. Yo estoy completamente a favor del narrador omnisciente, tercera persona, por dos millones de ventajas, de las cuales no es la menor que el personaje principal no necesita estar presente, si así cabe. Aquí me acuerdo de "Seis personajes en busca de autor", donde evidentemente el principal personaje es el autor que no hay. O incluso puede ser un cadáver que es presentado en el primer capítulo. ¿Recuerdan ese filme, "Tras la pista de la Pantera Rosa" donde el actor principal (Peter Sellers) se desgració con solo un par de escenas grabadas? El guión se reescribió y el filme se terminó, hablando del ausente. Algo imposible en primera persona.

Entonces, para resumir: primera persona en fantasía, solo en relatos breves e inevitablemente introspectivos, donde el cuento pasa dentro del personaje. Si es una historia larga, el único género que no obliga al autor a rellenos incómodos o amenaza al lector con fallas de concordancia es el realismo, donde todos sabemos (o imaginamos) todo porque vivimos en la misma época y realidad que el personaje.

Por supuesto que solo es mi opinión, y por ello perfectamente discutible :-)

Ricardo Germán Giorno:

Me encanta tu introducción, Aburcho. Dan muchas ganas de seguir charlando.

;)


Rolcon:

Me parece que esta nota sobre ese conocido desconocido Macedonio, apunta a esto que estamos charlando
el link:
http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-187145-2012-02-08.html

Y para los vagos (como yo) que les da pereza clickear, la nota:

El primer metafísico de Buenos Aires

Silvia Angiola:Excelente texto.

MC:¡Macedonio, un capo!

Ricardo Germán Giorno:

Bueno, Rol, no entendí a qué viene TODO esto. Sorry, amigo.

Gedece, al contrario de lo que pensás y escribiste, el uso de tu Primera Persona es muy intuitiva. Para cuentos cortos y contundentes, me parece una solución excelente.

Sí, bueno, tampoco vamos a demonizar a la Primera Persona. Muchos de mis primeros cuentos están escritos así. Los estoy revisando para darlos para su publicación.

Ab a Rolcon sobre Macedonio:Esa relación de la que hablás se me ha escapado. No la veo por ningún
lado.

Rolcon:La declaración estética sobre cómo debe ser el relato, y patea al lugar más lejano de la
cancha el tema de "cuál es la voz del relato", ya que la voz del relato, dice Macedonio,
debe ser y es la voz del lector... je! nos reboleó un shot de cul de aquellos... (Más allá
de que la novela de la eterna me sigue siendo difícil de masticar).

Felipe Ávila:Admirado por propios y extraños, desde Borges hasta Marechal…



Continuará...

jueves, 9 de febrero de 2012

Mesa Redonda de Diálogos - Sesión Uno

Mesa Redonda de Diálogos de CF y Otras Artes

Sesión UNO (
¿Para quién escribimos?)

Hoy presentamos una nueva modalidad en Diálogos con gente de la Cf y Otras Artes. Se trata de una conversación donde intervienen y opinan, varias personas. En su mayoría son participantes del blog, pero eso no es una obligación. Los temas saltarán de uno a otro.
En un lugar sin tiempo, imaginemos una mesa redonda y sentados alrededor, amigos de todos los lugar
es del mundo hablando de cosas que nos gustan.

Participantes por orden de aparición:

Gedece (Gustavo Campanelli)
Ricardo Germán Giorno
Txerra
Silvia Angiola
José Joaquín Ramos de Francisco
Javier Arnau
Juan Manuel Valitutti
Aburcho (Carlos Morales)


M.C.Carper:

Hola a todos. Soy M.C. Carper. Me gusta dibujar y escribir sobre temas de ciencia ficción y fantasía. Bueno ya hay varias personas presentes, supongo que llegarán más. Así que cada uno vaya ubicándose en la mesa redonda virtual. Siéntanse cómodos y dispongan los aperitivos. Si hay algo que todos tenemos en común es la costumbre de leer Ciencia ficción o CF como suelo usar para estar a la moda de las siglas y abreviaturas. ¿Saben? Es curioso, desde que empecé a aficionarme a las publicaciones de la web con autores de habla hispana, mi cantidad de libros leídos editados en idioma inglés ha disminuido. Es lógico por una cuestión de tiempo. Los últimos libros que leí fueron Música en la Sangre (en papel), Naufragio en el Mar Selenita y VIERNES (estos últimos bajados de la Biblioteca de Sadrac).
A partir de 2006 consumí montones de cuentos en los e-zines. Varios escritos por personas aquí presentes. No voy a mentir que todo me asombró y ha dejado una marca en mi vida. No, pero si me han entretenido y más de uno me vuelve a la memoria por la idea del argumento, otros por la manera en que fueron escritos. Y el interrogante para dar el puntapié inicial es: ¿Para quién escribimos?
En lo personal creo que es una necesidad de comunicarse, de decir eso que no podemos hablar con cualquier persona y a la vez de hacerlo de una forma entretenida. Yo soy de incluir guiños codificados en las viñetas o los capítulos para que sean descubiertos por personas que tengan algo en común conmigo. Prefiero el lenguaje simple y directo y el ritmo ágil con la esperanza de agradar al lector desconocido. Es como disparar una flecha en la oscuridad. Pero el viaje es muy vigorizante para mí. Cada vez que dibujo o escribo me siento en un estado de placer y calma que no consigo de ninguna otra manera. Es loco porque puedo interrumpirlo por cualquier motivo y al retomar la escritura consigo recuperar el estado sin ninguna dificultad. A veces no estoy seguro si escribo para alguien o escribo por el gusto de escribir.
Okay, amigos. Si alguien quiere aportar lo suyo sólo comience presentándose.
¿Para quién escribimos?



Gedece (Gustavo Campanelli):

Hola a todos.

Mi nombre es Gustavo Campanelli, aunque por algunos lados se me conoce como Gedece. Soy un ávido lector y trabajo programando computadoras. Curiosamente uno de mis hobbies es programar computadoras, aunque lo hago en un lenguaje de programación distinto al que uso para trabajar. Me gusta mucho jugar con las computadoras, y muchas veces lo hago, y algunas incluso uso juegos para computadoras al hacerlo. Leo Ciencia Ficción, Fantasía, algo de literatura universal, historietas, comics y manga, y una buena tajada de novela negra (y no solo novela negra vieja, sino la de la nueva escuela... últimamente estuve leyendo novelas negras actuales escritas en Suecia).

Aunque en el caso de las novelas Suecas y el manga no puedo hacerlo, siempre que está a mi alcance prefiero leer lo que sea en idioma original. Encuentro un placer muy especial al descubrir una palabra que fue puesta en forma especial en el relato, como si solo esa palabra pudiera tomar esa posición, una señal de la lucha del escritor por encontrarla. Lamentablemente eso suele perderse en las traducciones.

Suelo leer muy rápido reteniendo bien lo que leo, producto de varios años de práctica. Solo hay dos cosas que me cuesta leer, que tardo muchísimo y que leo con muchas pausas: Manuales de juegos de rol, y manuales de algún lenguaje de programación. En ambos casos cada regla o explicación de instrucción que leo dispara en mi cabeza montones de posibles aplicaciones, y tengo que esperar hasta examinarlas detenidamente antes de seguir leyendo. Es divertidísimo, pero muy lento.

Escribo bastante, aunque completo solo lo que encuentro como completar, y al resto lo dejo para procesar en el subconsciente. Escribo principalmente cuentos de Ciencia Ficción, donde encuentro las mayores libertades para incluir ideas que se van formando en mi cabeza por otros motivos. A veces son grandes ideas, otras tan solo son cosas que me estimulan mentalmente, otras son simplemente cosas que me divierten (lo que no deja de ser una forma de estimulación mental). Disfruto muchísimo escribir, tanto como programar y aunque hay muchas distancias entre ambas actividades, también hay muchos paralelismos.

Me gusta mucho armar el esqueleto básico del relato a medida que lo voy escribiendo, tachar y escribirlo con mala letra mientras se mueve el colectivo (con dos viajes de 45 a 60 minutos cada uno por día en un solo transporte se comienza a buscar usos creativos del tiempo). Ahora bien, empiezo a escribir porque tengo alguna idea dando vuelta o porque algo que sucede me dispara una idea que comienza a conectarse con otras. Solo comienzo a escribir realmente cuando me sale de adentro la frase inicial del relato, en otros casos solo tomo notas generales acerca del tema general del cuento y algunas características más. De esta forma suelo llegar hasta la mitad del relato en cuestión. El problema es que solo termino de escribir algo cuando encuentro la frase final. No es que sea el poseedor de grandes frases iniciales y finales, pero evidentemente es mi obsesión al escribir y forma parte de mi método.

Una vez con un cuento terminado lo escribo en la computadora, y al hacerlo reescribo montones de cosas, corrigiendo palabras aquí y allá. O reordenando ideas y corrigiendo el texto para que sea lógico presentarlas en otro orden. Luego de eso lo imprimo, me siento a leerlo y voy corrigiendo faltas, palabras repetidas, y a veces también agrego o corrijo algo más. Luego de esto traslado esas correcciones a la computadora y listo, terminé de escribir. Una de las consecuencias de este método es que me tiene que gustar y entretener lo que escribo, debido a que voy a tener que leerlo varias veces. Eso quiere decir que cosas que no me resultan buenas, algún experimento fallido, no suele llegar hasta el final sencillamente porque no es lo suficientemente bueno para mantenerme interesado.

Como podrán ver, no suelo trabajar mucho los textos, ni tengo tremendas dudas acerca de cómo funcionan. Sucede que esas obsesiones de la frase inicial y la frase final me obligan a trabajar mucho en la cabeza (mucho subconsciente) la estructura general del cuento e incluso algunos pasajes que sirven como nexo entre ambas partes. O sea que escribo poco hasta el final, pero cuando llega al final, es el final.

¿Por qué escribo?

Varias razones, como cualquier otra persona. Muchas de esas seguro que ni yo las conozco, varias otras las estuve presentando en lo que acabo de escribir aquí arriba.

1) Me obsesionan ciertas cosas, me obsesiona darle forma a ciertas cosas
2) Tengo una imaginación hiperactiva, y la aprovecho para varias cosas. Esto generalmente es bueno pero a veces es contraproducente, es lo que me hace temer a las agujas, por ejemplo.
3) No busco fama, pero creo que en cierta forma busco trascendencia. La diferencia es sutil, pero también es grande.
4) Hay que conseguir algunos logros en la vida, para mi darle forma a un cuento y finalizarlo suele ser un pequeño logro, una satisfacción que va más allá de lo material.
5) Tengo cosas que decir, a medida que las voy encontrando las voy diciendo. Si además alguien las lee, mejor.
6) Me encanta jugar con las palabras, darles sentidos que funcionen a más de un nivel, encontrar la palabra justa alrededor de la cual puedo ubicar montones de otras.
7) Porque puedo y porque me gusta.

Como dije, debe haber más razones, pero estas son las que conozco, o al menos las que reconozco.

Finalmente vayamos a la pregunta que dispara todo esto.

¿Para quién escribo?

Para mí. Accidentalmente esto sirve para que los lectores lean y encuentren significados distintos al original, eso me encanta, pero no escribo realmente para eso.



Ricardo Germán Giorno:

Hola a todos

Trato de escribir cosas que no se parezcan a otras cosas escritas anteriormente.
Conscientemente no tengo un tema recurrente. Pero nunca se sabe.
Me alegro mucho cuando recibo un correo felicitándome por tal o cual cuento. Así que la veta de la vanidad se hace presente.
Ahora estoy en la época en que quiero demostrar... bah, "demostrar" no es la palabra, lo mío no va de la mano de lo científico. Digamos que quiero presentar una posibilidad diferente a la realidad de las cosas que damos por sentadas.
Y me está costando un huevo y la mitad del otro.

Les mando un abrazo


Txerra:

Hola a todos. Uhmmmm, esto de los grupos me recuerda a otros tiempos...

En fin, soy Txerra. Encantado de estar aquí (con M.C. voy dónde haga falta ;-p)
Por cierto, que nadie se pierda el número 2 del Fanzine TerBi: entre otras muchas cosas se pueden encontrar con la impagable portada "carperiana", así como una entrevista muy heavy...


Ricardo Germán Giorno:

Hola, Txerra, ¡tanto tiempo!


Silvia Angiola:

¡Hola! Soy Silvia Angiola, colaboro en Axxón.
Muchas gracias al moderador por la invitación y un gran saludo para todos los miembros del grupo.

Txerra:
¿Qué tal Ric? ¡Y tanto que tanto tiempo!

Editor Alfa Eridiani (José Joaquín Ramos de Francisco):

Hola a todos. Acabo de llegar al grupo. ¿Cuál es el suject actual? Por incorporarme a el.


MC (A Gedece):

Tu comentario es excelente, Gustavo y coincido mucho en las razones que enumerás. ¿Viste que al final uno concluye que escribe para sí mismo? Más allá de la intención de decir algo, el placer de escribir (hay que llamarlo de alguna manera) es un gran motivador.

MC (A Ricardo Giorno):
¡Ah! ¡Qué empresa te buscaste, Ric! Presentar una posibilidad diferente a la realidad de las cosas que damos por sentadas. Es más complicado que Philip K. Dick dando opciones a: ¿Qué es la realidad?
Pero es muy bueno que tengas esa intención. Justo de eso hablábamos con Xterra en la entrevista que me hicieron los muchachos de Terbi. Es como si muchos escritores de habla hispana dejaran de lado lo científico, la especulación cuando escriben CF. Pero sospecho que los cuentos de CF más recordados serán los que incluyeron especulación científica.

M.C (A Xterra, Silva y José Joaquín):
¡Qué bueno tenerte por acá, amigo! Ya vi el fanzine Terbi. ¡Quedó buenísimo!
¡Bienvenida Silvia! Un gusto que estés aquí.
¡Bienvenido José Joaquín! En verdad tu presencia es imprescindible en algo que tenga relación con la CF en habla hispana. Estamos tratando de dilucidar ¿Para quién escribimos?

José Joaquín Ramos-Editor Alfa Eridiani:

Gracias por la bienvenida. Veo con agrado que hay materia para charlar. Me gustará leeros.

Javier Arnau:

Hola; soy J. Javier Arnau, editor de la revista electrónica de ciencia ficción, fantasía y terror PLANETAS PROHIBIDOS. Recientemente gané, junto con Carlos Sueiro (C. Daminsky) el premio Ignotus 2011 a la mejor obra poética por PARAÍSOS CIBERNÉTICOS (publicado por Edcs. Erídano). He publicado artículos, poesías, relatos y reseñas en Planetas Prohibidos, Alfa Eridiani, NGC 3660, Pulsar, Papirando, Cosmocápsula, Qliphoth, Ediciones Efimeras, Axxon, Red de Ciencia Ficción, miNatura, Sequoyha, Breves no tan breves, Quimicamente Impuro, Título, Miasma, El Parnaso, Que Leer, Club Bizarro, Cyberdark.net, Sedice.com, Albis Off, Manifiesto Parapsipunk etc.
¿Para quién escribimos?... no sé, supongo que alguien nos leerá... al menos los editores que publican nuestros trabajos.
Un saludo a todos.


"Txerra":
Y ahora contesto "para qué escribo".
Comencé a escribir relatos muy tarde (muchos de aquí conocen bien mis inicios). Empecé a escribir por motivación personal. Era algo que me habían propuesto por mis supuestas actitudes y lo tomé como un reto. Y en eso estoy...

MC:
Cierto, como en el dibujo, es una cosa de ser un eterno aprendiz, aunque con el tiempo se saben unos truquitos.

AB (Carlos Morales):
Buenas tardes tengan todos. Soy Carlos Morales, aunque muchos me conocerán más por mi seudónimo abur_chocolat, o Aburcho a secas. He escrito algunas cosas, nada muy importante.

Respecto a la consulta de MC, sobre por qué escribimos..., debiera decir en mi beneficio algo sobre la actitud artística, la creación o el deber del narrador, pero lo cierto es que si escribo es por accidente. Además, si sigo escribiendo es porque hay quien me lo pide. De modo que no suelo plantearme para qué lo hago. En todo caso, es un juego más.



MC a Ab:
Es muy interesante tu respuesta Ab, pero en realidad la pregunta era: ¿Para quién escribimos? O sea, ¿Nos dirigimos a alguien cuando hacemos un cuento? Y si es así ¿A quién?

MC a Javier Arnau:

¡Hola Javi, bienvenido! En tu caso también podría decirse ¿Para quién editas? Ya
no se usa más aquella vieja costumbre de las revistas: el correo de lectores. ¿Te acordás? Ahora pegan más los comentarios al pie.

MC a Silvia:

Bueno, Silvia, vos escribís artículos de cine. Creo que es obvio están dirigidos a amantes de las películas ¿No?


J Arnau:

¡¡¡El correo de los lectores!!!: Buena Idea
Bueno, el caso es que como la revista está alojada en el weblog del mismo nombre, se utilizan los comentarios del blog
¿Para quién edito?; para los autores (escritores e ilustradores), para que tengan un (otro) lugar donde poder mostrar sus obras.

Ab:

Ah, creo que ahora entiendo. Bueno, la respuesta es compleja; intentaré ser lo más honesto posible.
En principio, consideremos que ya escribo; o sea, dejaré de lado los motivos para que me volcara a esto. Generalmente cuando me siento a escribir es por obligación (para cumplir con alguien) o porque se me acaba de ocurrir una idea interesante para explorar. A veces la misma obligación, planteándote un leit motiv, es un detonante para las ideas interesantes. Pero no siempre.

Entonces, cuando "me desato a la creación", digamos, no pienso en nadie en particular. Ni en mí mismo. Mi interés pasa completamente porque esos personajes a los que di origen se desenvuelvan como deba ser. Me aíslo completamente de las consideraciones de otro tipo que no sean las del relato y las que surgen de los personajes, que me urgen a relatarles. Soy como una cámara de tv puesta en un universo prestado, que intenta registrar lo que ahí sucede. Eso es así (o intento que lo sea) hasta que escribo el final.
Haré una breve digresión: no suelo retocar mis cuentos, salvo por errores de tipeo o repeticiones de palabras. Cuando he metido mano, lo he sentido como cierta traición a los personajes que desnudaron su vida por unos momentos, relatándomela exactamente como la tomé en ese instante de la primera escritura. Si retoco el texto, el resultado ya pasa a ser un remedo de aquel instante, por lo que lo evito. Me huele a traición.
Volviendo al punto: cuando termino y repaso, sí suele pasárseme por la cabeza alguien de mis afectos, a quien pudiera tal vez gustarle especialmente el cuento. Y también el sitio donde luego debiera remitirlo para que me lo editen. Y luego, si estoy conforme con el resultado, suelo enviarlo a algunos de mis conocidos (no siempre los mismos), para darles algo de divertimento, si quieren hacer uso.
Entonces, para ser concreto: sospecho que escribo para mis personajes. En segundo término, para quienes me aprecian y les gusta lo que hago. En tercer lugar, y ya que estamos, para todo el que se anime a leer.



Editor Alfa Eridiani:

Hola Abur. Interesante respuesta. Yo empecé a maquetar para mí mismo. Pensando en publicar aquellas historias que más me gustasen. Si aprecian los lectores el resultado, no lo sé. No me llegan muchas cartas de los lectores. Creo que hay cierta pereza en todo este tema. Salvo que sea cierta la teoría que las telecomunicaciones son tan veloces que no es necesario escribir al editor. Algo que sinceramente lamento.

Ricardo Germán Giorno:

Una pena que no corrijas, Abur. O que sólo corrijas errores gramaticales.
Plantéate lo siguiente: Considerá la posibilidad de que la "conexión" a tus personajes es parcial. O sea que no resulta completa desde la primera vez que te es revelada. Corregir y ampliar, entonces, se convierte en un tributo hacia tus personajes, ya que, de no hacerlo, sólo contarías algo parcial de ellos.
Y en realidad es eso lo que pasa. Uno no puede "traducir" de una las historias complejas. Debe recibirlas, macerarlas e ir cocinándolas de a poco.

Quisiera compartir cinco puntos que mi maestro Marcelo di Marco compartió conmigo:

Cinco puntos de partida

1. Para hacerle frente a estos tiempos, nada mejor que darse el lujo de crear.
2. Sólo escribiendo se aprende a escribir. Escribiendo y corrigiendo, hasta que lo escrito nos represente.
3. Quienes rinden culto a la espontaneidad, sin ir más allá de lo que les salga, no irán más allá de lo que les salga.
4. Jamás se deberá intentar escribir de acuerdo con recetas o moldes prefijados. Tal cosa no existe, no tiene nada que ver con la verdadera creación.
5. El acercamiento a la literatura significa un desgarrante acto de felicidad. Si un hombre necesita crear (por desesperación, no por dinero o fama) y logra dominar su estilo para dar forma a sus sueños más escondidos, será un artista singular, único, irrepetible.


MC (a Javier y a José Joaquín):

Eso es lo que motiva a los editores, creo. Mostrar a escritores e ilustradores en una plataforma imaginada por ellos, siguiendo la línea de sus criterios. Gracias por el aporte, Javier.
Cierto, siempre digo que hay poca intercomunicación entre lectores y autores o editores. Lo único que puede tomarse de referencia son los contadores de visitas. Pero estoy seguro que Alfa Eridiani es muy leída.


Javier Arnau:

Bien, además de los contadores, en planetas prohibidos tenemos los comentarios. Es verdad que no suelen ser muy utilizados, tal vez por cierta pereza, como dice Editor Alfa Eridiani
Y los correos, que con los envíos de material, las preguntas por el mismo, y alguna cosa más, pues algo comunican.

MC:
¿Sabés Ric que a mí también me hizo ruido eso de no corregir? Robert Howard decía que sentía a Conan susurrándole al oído y a veces una urgencia de meterse con el personaje pasado cierto tiempo. Como si fuera un cronista en lugar de un inventor de cuentos. Descubrir de donde salen las ideas que tenemos para los argumentos es otro tema que ya estoy apuntando. Yo considero a la corrección el
medio para mejorar la idea primitiva, pero cada cual con su método.
Gracias por los Cinco Puntos Ric, es muy bueno.

Silvia:
Hablando del género fantástico, yo creo que escribo para un espectador adulto promedio, que quiere entretenerse y pasar un buen rato pero que se resiste a ser infantilizado. Escribo para acercarle cosas que se salgan del modelo hollywodiense y pirotécnico dominante. Para que experimente un poco y, en consecuencia, se vuelva menos permeable a la publicidad y más exigente a la hora de ir al cine.

Juan Manuel Valitutti:

Hola, soy Juan Manuel Valitutti. Soy docente y escritor, y me incorporo ahora al grupo. Les dejo, para el que no lo conoce, mi blog:
http://caminante-cronicasdelcaminante.blogspot.com/
Saludos ;-) Y otra cosa: en estos días me voy de vacaciones, así que tal vez no pueda participar mucho, pero prometo ponerme al día.
Escribimos para nosotros mismos, en primer lugar. A mí me gusta ver que un argumento va tomando forma: así de simple. El proceso se completa publicando el cuento (debe publicarse un cuento); de ahí vendrán (o no) otros lectores.


MC a Silvia:
¡Guau! ¡Qué capacidad de síntesis! En dos líneas pusiste una punta de conceptos. Yo hace unos cuantos años ya dejé a un lado la mayoría de las películas de Hollywood, a veces me cuesta comentar cuando leo que una película que a mí me pareció muy poca cosa, los diarios repiten que son obras maestras, y al contrario, encuentro en cine de otros países tramas que me divierten o conmueven según la narración.

MC a Juanma:
¡Hola Juanma, gracias por venir! En realidad yo también estaré pronto de vacaciones, intelectualmente ya las empecé. Por ese motivo hice un stop en el blog Diálogos. De paso les recuerdo a los presentes que mi idea es transcribir esta mesa redonda al blog, a modo de tertulia virtual. Por favor relájense, pongan los pies sobre la mesa y siéntanse como si estuviéramos en un salón especial para consumidores de ciencia ficción y fantasía. El que no desee hablar, no está obligado a hacerlo. Con lo hablado ya me doy una idea sobre a
quién tenemos en mente a la hora de escribir, al menos yo. ¿Qué les parece si saboreamos unas bebidas mientras pensamos algún nuevo tema para hablar? Cualquiera puede proponerlo.

Javier Arnau:

En principio, si no hay algún proyecto por medio, escribo para mí mismo, cosas que me van saliendo, generalmente improvisadas. Suelen ser cosas cortas, pero estilísticamente similares, claro está. Es esta similitud estilística la que hace que a veces (bastantes), varios de esos relatos cortos se puedan "alear" entre sí, dando lugar a algo más largo y complejo. Luego, los mando a ezines, webs, etc, donde ya es criterio del editor (y debo decir que suelen ser publicados).
Evidentemente, si es para una convocatoria, un proyecto personal o compartido, etc, pues ya escribo para lo que se pide y/o necesita.
Y como digo, edito, aparte de por placer personal, de poder estar en contacto con escritores, ilustradores, editores, etc, para dar otra posibilidad de que los trabajos de los autores sean publicados, conocidos, que tengan otro escaparate más donde poder mostrarse.

Editor Alfa Eridiani:

Bienvenido al grupo Juan Manuel. Debo confesar que siempre leo con agrado tus cuentos.


Ab (A Ricardo Giorno):

Entiendo eso perfectamente, Ric. Por eso hablaba yo de un sentimiento, no de una cosa razonada. El cerebro me pide que haga la corrección y el corazón se queja: "Ah, tradittore...". Cuando el cerebro gana, el corazón se calla. Y ya sabemos qué pasa cuando calla el corazón; la cosa queda muerta.
Que una cosa luego te guste solo con el cerebro y no con el corazón, es algo complicado.

Ab (a Editor Alfa Eridiani):

Querido José Joaquín, una de las pocas enseñanzas que mi abuela solía dar es que uno debe hacer lo que se siente llamado a hacer sin pensar en las retribuciones que por tal acto debieran corresponderle.
Sinceramente yo nunca supe muy bien qué quiso decir, pero te la entrego por si de algo te sirviera :-)

Ab a Ric en alusión a los Cinco Puntos…:

Muy interesante, y estoy completamente de acuerdo con el punto siguiente:

> 3. Quienes rinden culto a la espontaneidad, sin ir más allá de lo que les salga, no irán más allá de lo que les salga.
Ahí me siento plenamente identificado. Evidentemente, yo no soy un escritor y está bien que no lo sea :-)


ps. Atención: no pretendo de ningún modo hacer escuela con esto, ¿de acuerdo? Antes de que la racionalización laboral complicara todo, cada cazador se fabricaba sus propias armas para la cacería.

Ricardo Germán Giorno:

Che, bolud... esteeee, Aburchín, yo no escribí pensando que vos querías hacer escuela. Lo que escribí lo escribí desde mi lugar de lector, y la fascinación que me producen tus textos. Por eso, desde mi lugar de lector, me da mucha, muchísima bronca que no dejes crecer tus textos.
Y dejémonos de romper las pelotas de una vez por todas: vos sos flor de escritor. Sobre todo de CF.

MC:

¡Ya! Entonces yo no soy dibujante ¡Já! ¡Já! Si hay algo que estoy asumiendo en estos últimos años es el tema de "El punto de vista" del observador y lo observado. Hay temas, y desde ya ni pienso tocarlos acá, como la política y las creencias sobre la existencia, a las que nunca llegamos a esclarecer por más tiempo y énfasis que le dediquemos al asunto. No hay forma. Yo, por ejemplo, no estoy seguro de poder defender mis convicciones actuales dentro de un año. Para no ser misterioso les cuento. Acá, entre amigos, que después de ser educado en el catolicismo, exploré un poquín de budismo, uno que otro credo... Hoy, por más esfuerzo que haga no puedo creer en esas cosas. Me encantaría sentirme a gusto con algo benefactor, un cielo y un infierno, una vida en el más allá onda Shangri-lá. Pero dudó. Un poco la culpa la tuvieron el terremoto de Haití, el tsunami de indonesia y el de Japón, cuando miles de personas dejaron de existir en un pestañeo. No le encontré juicio ni karma ni nada. Tampoco en eso de todo vuelve cuando una bomba nuclear cayó en una ciudad. ¿Por qué cuento esto? Pues lo mejor que tenemos los grupos es la cualidad de querer al otro como es, no importa que piense al contrario que yo, todo sirve para aprender. Hoy es un tiempo en que algunas personas se pelean por tener distintos puntos de vista. Eso es normal y lo más común. Una vez, más de una vez, Ric Giorno me comentó unos cuentos y me sirvió muchísimo porque había sintonía. Otros amigos también lo han hecho, pero algunos consejos no los consideré adecuados. Y a la vez entiendo al Aburcho un montón, porque tengo mis métodos, más en el terreno del dibujo. Muchas veces me picó el bichito de enseñar dibujo, pero sé que debo seguir los programas tradicionales porque mi método es muy instintivo y medio caótico. Gasto gomas y lápices a lo loco, tiró líneas sin sentido, bue, es medio complicado de contar. Quiero decir que cada uno tiene su método y lo más importante, lo único importante es el resultado.
Ahora, con esto de corregir o no corregir, me surge una pregunta que siempre quiero hacer. Los talleres literarios ¿Qué beneficio aportan? ¿Tienen algún aspecto negativo para el escritor? ¿Cuanto tiempo es recomendable participar en uno? ¿Por siempre?

Continuará…