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martes, 25 de octubre de 2011

Claudio Biondino – Antropólogo – Docente de la UBA – Escritor de CF




Invitado de Hoy: Claudio Biondino – Antropólogo – Docente de la UBA – Escritor de CF


Hola ¿Quién eres? Preséntate con tus palabras, por favor.

Hola, Mario, primero que nada, ¡muchas gracias por invitarme a tu blog! Me llamo Claudio Biondino, tengo 38 años, soy antropólogo, trabajo en investigación y docencia en la UBA, y uno de mis hobbies, que creo es el que motiva esta charla, es leer y escribir ciencia ficción y fantasía.

¡Antropólogo! ¡Muy interesante! ¿Cómo empezaste a aficionarte en la CF?

Fue primero que nada una impresión estética, una atracción por las imágenes espaciales y las futuristas. De chico me volaron la cabeza tanto una ficción como Star Wars, como un trabajo de divulgación como Cosmos, de Carl Sagan. También de muy chico me enganché con la CF literaria, empezando por Verne, y ya de adolescente, con Asimov. Y una vez que te picó el bichito, no parás más… seguís leyendo de todo…

¿Es cierto, no? Leer Ciencia Ficción es como una droga, como el conocimiento, una vez que se empieza no se puede dejar de hacer. ¿Y cuando sentiste el impulso de escribir?

El impulso lo sentí siempre. De hecho, de chico escribía cosas de CF, que ahora no recuerdo muy bien, pero después, de adolescente, me dieron vergüenza y las tiré… Ahora no sabés cómo me arrepiento de no tener esos “documentos arqueológicos”, jejeje… Pero bueno, aunque siempre tuve el impulso de escribir, durante muchos años pensé que no podría hacerlo, que no me iba a salir. Y un día de 2005, me anoté en el grupo Yahoo de la revista Axxón. Ahí me presenté y conté que quería aprender más sobre CF para retomar mis lecturas, y que a lo mejor, algún día, intentaría escribir algo. Me contestó Sergio Gaut vel Hartman (que hasta ese momento para mí era un libro, más que una persona, porque había leído sus relatos… y te da mucha impresión cuando te habla un libro, jejeje). Sergio me recomendó que hiciera las dos cosas a la vez, leer y escribir, y que me inscribiera en el Taller 7, que como vos sabés era un taller literario virtual. Y bueno, ahí empecé y hasta ahora sigo escribiendo… Y aunque últimamente bajé un poco el ritmo, nomás estoy tomando carrera para agarrar envión ;-)

Yo siempre doy gracias a internet por eso. Me enteré de las tertulias de Cf por los grupos de la web. Comunidadcf y una lista, Hal9000 que dirigía Pily B. De esto hace uno o dos eones. Es una experiencia muy reconfortante, aunque soy un poco solitario. ¿Qué temas te gusta abordar en tus cuentos?


La verdad es que no lo pienso mucho de antemano, pero repasando lo que escribí hasta ahora, y las ideas para cuentos que tengo anotadas por ahí, veo que surgen muy seguido los temas de la dupla muerte/inmortalidad, el tema de la memoria y sus transformaciones cuando se hace demasiado extensa, y también aparece mucho el pos-humanismo… Eso en cuanto a la CF, porque en fantasía no veo que haya temas predominantes.

¿Cuál es tu aspiración? ¿Fama?

¡Ja! No, fama ni a palos… De hecho, no podría escribir pensando en lo que le gusta a otros. Si no escribo algo que me guste a mí —y no sólo que me guste leerlo, sino sobre todo que lo disfrute mientras lo escribo—, no me sale una sola palabra. Obviamente que, después de tener algo escrito, me encantaría que a quienes que lo lean les guste, ahí sí aparece “el otro” como una imagen en mi cabeza. Pero de ahí a buscar fama, la verdad que ni se me cruza la idea… Mi aspiración principal en la literatura es aprender a escribir mejor, y tener tiempo y dinero para leer los miles de libros que me esperan en librerías y bibliotecas. Nada más ni nada menos…

¿Qué es lo que te hace juzgar si un relato es bueno o malo?

Uh! Eso es todo un lío, con el tema de la subjetividad de por medio… Me parece que en las comunidades de lectores se van formando una serie de gustos y opiniones, que van cambiando con las épocas. Creo que, entre los aspectos que hoy tienen más “consenso”, se busca que un relato esté, en primer lugar, bien escrito (que sea gramaticalmente legible, que no tenga errores de ortografía, etc.). En ese sentido, los relatos experimentales, si no vienen de autores que ya probaron que saben manejar las reglas y que las están rompiendo intencionalmente, tienen que ser algo muy especial para que me gusten. Después aparece, creo, una especie de gran división, entre los que buscan “estilistas” y los que prefieren los “autores con ideas”. Yo ahí no soy partidario de ninguno: a veces un estilista me parte la cabeza sin necesidad de presentar grandes ideas, y a veces las grandes ideas me conmueven más allá de las habilidades literarias de un autor. Aunque, por suerte, muchas veces aparecen los mejores autores, que son los que conjugan y complementan estilo e ideas.

¿Estás de acuerdo con los filtros de edición? ¿Quién debería realizarlos?

Sí, totalmente. La función de los editores es clave en la formación de gustos a la que me refería en la respuesta anterior. Obvio que su subjetividad entra en juego, pero creo que el trabajo de los editores es lo que garantiza el nivel de calidad mínimo —calidad entendida como un “consenso”, nuevamente— de una publicación. Y aunque a veces los autores protesten, es justamente ese filtro el que les da prestigio a sus obras, cuando son publicadas en una revista exigente.

¿Qué opinas de los neologismos?

Creo que en CF son necesarios (como también lo son, por ejemplo, en filosofía). En una literatura especulativa, conjetural, hay que crear términos que nombren lo que todavía no es. Y, además de ser necesarios, me divierten mucho cuando aparecen bien usados.

¿Qué es la CF para vos?

Uh! Qué difícil sintetizar algo sobre este tema… Primero que nada, no creo en las clasificaciones cerradas, como si las obras literarias pudieran ajustarse siempre a parámetros exactos, y acomodarse en compartimientos estancos… Por otro lado, está el fenómeno de no poder definir algo (en este caso, la CF), pero saber reconocer ese algo cuando se lo ve. Como en aquella definición de que la CF es lo que los libreros ponen en las mesas de CF, o algo así… Pero bueh, para tratar de sintetizar mi opinión sobre qué es la CF, yo diría que primero fue, en el imaginario del siglo XX, la continuidad del género utópico y de los relatos de viajes; una especie de “mito” que no se limitaba a contar de dónde venía el orden social existente y en qué se basaba —como los viejos mitos—, sino que se animaba a contar también hacia dónde iba la “civilización humana” y en qué se fundamentaba ese camino. Era un mito estadounidense y positivista, fundamentalmente. Con el tiempo, ese mito empezó a retorcerse sobre sí mismo, a volverse cada vez más especulativo y conjetural —y, por lo tanto, a desmitificarse—, y se fue convirtiendo en una reflexión más auto-consciente sobre la naturaleza humana (o la no-naturaleza humana), y sobre las posibles modificaciones a que se verá sometida al transformar su propio entorno ecológico y tecnológico… Perdón que se me haya hecho muy largo, pero no sabría responder a esto de otra manera…

No, no fue largo para nada. A veces para dejar algo claro se necesitan muchas palabras. Creo que por eso existen las novelas, je, je. ¿Cuál de tus cuentos te es más querido? ¿Por qué?

Uno que salió en La Idea Fija, la revista de Saurio, que se llama “Así es la vida”. Hasta el momento es el que más me gusta, porque me parece que es el menos malo en cuanto a la calidad de la escritura, jejeje…

Ah, Sí, sí. En la Idea Fija han hecho sus primeras publicaciones muchos buenos autores. ¿Crees que hay lectores para lo que escribís?

Uh, ahí sí que no tengo la menor idea… Es más, no quiero ni pensarlo, porque me agarra el julepe y no escribo más… ;-)

Bueno, si sirve de algo, yo creo que sí. Y ahí salta el tema de la interacción entre el escritor y el lector, tan difícil de descubrir. Sueño con que algún loco como Bill Gates o Zukerberg inventen un contador de visitas que nos diga si leyeron nuestro cuento y que les pareció. Hoy hay recursos que te indican cuantos visitaron tu blog, desde donde, a que hora y hasta que sistema operativo usaban. ¿Tienes un e-zine favorito?

Hay muchos y muy buenos, y no quisiera quedar mal con nadie olvidándome de alguno, pero creo que hay que reconocerle a Axxón su carácter pionero en esto de publicar CF y Fantasía por medios electrónicos, y el nivel y la calidad que ha mantenido por tantos años…

¿Hay algún autor contemporáneo que sigas?

Sí, en español prefiero no dar nombres, también para no tener olvidos y quedar mal, jeje… Pero de los anglos, me gustan mucho Greg Egan, Ted Chiang, China Miéville, Iain M. Banks, Ian R. MacLeod, Dan Simmons, Kim Stanley Robinson, entre otros…

¿Cuál es tu autor favorito?

Tengo miles, pero si me obligaran a exiliarme en una isla desierta llevándome sólo las obras de un escritor, no tengo dudas de que me llevaría las obras completas de Cordwainer Smith.

¿Según tu parecer, Los autores de Cf colaboran entre sí o son individuos aislados?

No sé si hay alguna tendencia que vaya en un sentido o en otro. El primer cuento que escribí, aunque no se llegó a terminar por motivos de “cuelgue”, jeje, lo escribí “a cuatro manos” con Diego Escarlón, un compañero del Taller 7. Y en estos años, aunque personalmente no lo volví a intentar, he visto muchos trabajos escritos en colaboración, por dos o más autores. De hecho, es algo que me gustaría hacer en algún momento, sólo que todavía no se dio la oportunidad.

Pero ¿Terminaron ese cuento? ¿Hay posibilidad de leerlo?

No, al final no lo terminamos. Le dimos diez mil vueltas y nunca lo pudimos terminar, en parte por obses y en parte por colgados, jajaja. Pero fue una experiencia muy positiva para mí. Diego ya escribía y me ayudó mucho a largarme y empezar.

¿Qué opinas de los ilustradores?

No tengo una opinión específica, ni he tenido muchas charlas con ilustradores. Sólo puedo decir que, personalmente, me encantan las ilustraciones de CF. Como conté al principio, mi primera impresión del género, de chico, fue estética y fuertemente visual. Puede ser que, a veces, debido a los prejuicios de ciertos “lectores serios”, que creen que los “libros para adultos” no llevan ilustraciones, una excelente ilustración termine jugándole en contra a un libro, en vez de a favor, desde un punto de vista mercantil. Eso no lo puedo negar, pero la verdad es que a mí sí me gustan mucho, y el prejuicio sobre una literatura adolescente con imágenes y una literatura adulta sin imágenes me parece una reverenda pelotudez. Tal vez el prestigio en aumento de los comics pueda ir cambiando eso. La categoría de “novela gráfica” me parece muy importante, y hay que ser un adulto formado y consciente para sacarle todo el jugo a obras como “Watchmen”, “V de Vendetta”, “El Eternauta”, o las historias de “Sandman” que escribió Neil Gaiman.

Como ilustrador te cuento que hay mucho laburo en la creación de una ilustración, al menos para mi forma de hacer las cosas. Claro que también se aprende a que no se puede conformar a todo el mundo y hay que tener muy presente que una ilustración no debe desvalorizar la parte literaria, sino realzarla. Un gran problema que tengo es que yo imagino historias también y eso siempre me hace contar más a través del dibujo. Siempre lo hago. Por suerte cuando me piden algo, ya tienen en cuenta esto. ¿Es importante la divulgación de las novedades CF?

Sí, a full, sobre todo en los países como el nuestro, donde los libros, cuando llegan, son carísimos, y es importante haber leído buenas reseñas sobre autores y obras para poder orientarse. En ese sentido, rescato mucho la sección de reseñas de la Revista Cuásar, y también sus publicaciones de autores contemporáneos —tanto en la revista como en los libros que publican—, ya que, además de permitirnos disfrutar directamente de estos autores, ayudan mucho a mantenerse actualizado y no quedarse en la época de las viejas ediciones de Minotauro, que eran (y siguen siendo) joyas extraordinarias, pero ha corrido mucha agua bajo el puente…

Así es, hay un montón de nuevos libros para leer. ¿Qué opinás de la autoedición?

En líneas generales, apurarse a publicar por publicar, sin pasar por un filtro de edición, como el que hablábamos antes, me parece negativo. Hay varias “empresas editoriales” que están esperando para sacarles guita a los autores ansiosos, y después resulta que no tenés distribución, nadie te conoce y por lo tanto no te compran el libro, y encima, para la opinión de mucha gente, quedás desprestigiado. Otra cosa muy distinta es cuando un autor que ya tiene cierta trayectoria, y cierto reconocimiento de sus pares, auto-edita algún libro porque le cuesta ubicarlo en editoriales profesionales por temas de mercado, o alguna razón por el estilo. También es otra cosa publicar algunos textos propios aprovechando Internet, para difundir un poco de lo que uno hace. De hecho, yo solía publicar algunas microficciones y ficciones breves inéditas en mi blog, aunque ahora lo tengo provisoriamente suspendido. Pero la gran mayoría de lo que escribo lo mando a concursos o revistas, ya sea electrónicas o en papel, porque prefiero el filtro editorial a la publicación apresurada.

Sabés, yo hice una tirada de un librito mío, con dibujos y todo. Fue por la sensación de hacerlo. Tiene miles de errores y luego lo trabajé muchísimo. Hoy no repetiría la experiencia ni siquiera con un producto mejor. Creo que está llegando una nueva forma de llegar a los lectores por medio de internet. ¿Te animás a opinar sobre algún editor que te haya publicado? ¿O no te haya publicado?

La verdad es que he tenido excelentes relaciones con los editores y editoras de las publicaciones donde he mandado relatos, justamente por el respeto que me inspira la tarea editorial. Cuando te encontrás con un editor que te rechaza un cuento y te explica por qué, tenés que estar muy agradecido por el laburo que se tomó (no nos olvidemos que en nuestro contexto todo esto se hace por amor al arte), y por las claves que te está dando para corregir o re-trabajar tu texto. Si te dejás cegar por la soberbia, fuiste. Para aprender, hay que prestar atención a la gente que sabe, y acá tenemos grandes editores, tanto de larga trayectoria como jóvenes que están haciendo excelentes trabajos iniciales.

Para mí, eso que llamas soberbia, más bien es inseguridad. Ya sabés que si mandás un cuento a Alfa Eridiani o Axxón por ejemplo, van a tardar en responderte, porque reciben cantidades de relatos. Además nadie nace sabiendo y hay que aprender una serie de cosas para que un cuento esté publicable. Después vienen los trucos personales para llegar al potencial lector. Como dijiste antes, no se escribe para complacer los gustos de alguien, pero necesitamos de herramientas para ser claros y ser leídos, ya que tampoco escribimos para leernos a nosotros mismos en un rincón. ¿Qué pensás sobre los lectores de Ciencia ficción que no escriben?

Pienso que casi todos los lectores de CF escriben, jajaja. Menos mal que algunos no lo hacen, porque si no nos saturaríamos entre nosotros ;-)

¿Ves televisión?

Muy poco, sólo algunos programas políticos, y algún deporte de vez en cuando. También miro algunas series, pero lo hago directamente on line, así puedo seguirlas con tranquilidad, y organizar en qué momento las veo. Ahora estoy siguiendo The Big Bang Theory, por ejemplo.

¿The Big Bang theory? A veces nos parecemos mucho a ellos ¿No?¿Qué opinas sobre los adelantos tecnológicos en la vida diaria?

Mirá, acepto que me parezco a los de The Big Bang Theory en la parte nerd, pero me falta lo bueno: ser un genio y tener una vecina como Penny, jajaja. Y sobre el tema de los adelantos tecnológicos, creo que, obviamente, nos cambiaron la vida, para bien o para mal. Como soy más bien optimista, tiendo a pensar que en general es para bien, y que si generan problemas no es por los adelantos en sí mismos, sino porque les damos un mal uso, o un uso exagerado, a veces obsesivo. A mí, personalmente, me gusta mucho ser testigo, y usuario, del impresionante avance tecnológico de los últimos años.

¿Qué pensás de las nuevas formas de comunicación? ¿Y las redes sociales?

Más o menos lo mismo que pienso sobre otros adelantos tecnológicos. Creo que son herramientas excelentes para conectarse con personas de lugares distantes, para difundir por el mundo (tanto cercano como lejano) las ideas, los proyectos, los trabajos de uno, y para aprender de los que difunden los demás. Pero bueno, si uno se obsesiona, vive adentro de la computadora, y deja de salir a la calle a tomarse una birra con los amigos, o a hacer lo que sea que se le dé la gana, pero afuera, con gente real… Y bueno, ahí el problema es de uno, no de la red social…

Ahora los chicos siguen aventuras a través de juegos de video o historias en cine condicionadas por el merchandising ¿Pensás que eso reemplazará a la literatura tradicional?

No creo que se pueda reemplazar a la literatura tradicional, ni que vaya a dejar de existir en un futuro cercano. Lo que sí me parece que puede pasar es que la literatura reciba el impacto de estas formas que mencionás, pero no lo veo como algo negativo en sí mismo. Todas las formas de arte han cambiado, a lo largo del tiempo, por la influencia que ejercieron los contextos sociales, políticos, económicos y tecnológicos sobre ellas. Por supuesto que los cambios son cada vez más rápidos, y además el peso del mercado (como en los guiones estereotípicos de las películas de Hollywood, por dar un ejemplo), te puede condicionar negativamente. Pero influencias negativas hubo siempre, y el arte sobrevivió. En cuanto a lo formal, la vida cada vez más acelerada ha tenido influencia, me parece, en el auge de las ficciones breves y las microficciones. Y eso, por supuesto, no es malo ni bueno en sí mismo. Es sólo una de las maneras en que la literatura se adapta a su nuevo entorno tecnológico-cultural.

Hmmm. Pero la máquina de vapor reemplazó a los carruajes tirados por caballos, igual la maquina de coser a los telares. Supongo que seguiremos dibujando, pero cada día uso más y más recursos del photoshop. Mis acrílicos se están secando y ya ni sé donde están mis pinceles de oleo. La cosa es que igual lleva trabajo mezclar colores y armar texturas, pero los efectos que se logran con ciertas herramientas ya lo cambiaron todo. Por no mencionar que antes, imprimir o colorear una página salía carísimo y sólo las editoriales se encargaban de eso. Ahora cualquiera puede hacerlo en segundos y ver el resultado en la mano a gusto y placer. Eso que yo todavía me niego a usar el DAZ 3D y otros programas que simulan a la perfección iluminaciones desde varias fuentes y texturas de todas clases. Algo parecido ocurre con los secuenciadores para hacer música. En lo literario no se metieron todavía, tal vez no puedan meterse nunca porque ahí depende todo de la imaginación y la habilidad narrativa. En fin, veremos. ¿Por que pensás que en la opinión general, la Cf es tan infravalorada?

Creo que, hoy en día, los que la siguen infravalorando son los lectores prejuiciosos de los que hablé antes, los que creen que la “literatura seria y adulta” debe reducirse a las problemáticas existenciales de las clases medias, o a la experimentación metaliteraria, por ejemplo. Pero en los ámbitos académicos la CF ya está ganando un merecido reconocimiento. Eso, tarde o temprano, va a llegar hasta el público prejuicioso, a través de los periodistas culturales. De hecho ya está llegando, aunque limitado a algunos autores, como Ballard o Dick, por ejemplo. Es un proceso que va a llevar su tiempo, pero me parece inevitable. Y ojo, porque lo que también es inevitable, creo, es que a mayor aceptación más entrecruzamiento literario. La CF puede terminar fundiéndose en la literatura general, lo que, personalmente, no me parecería nada mal… Pero no todos los aficionados van a estar contentos con eso…

¿Imaginás que algún día conquistaremos el espacio como en Star Trek?

Si algún día sale algo inteligente de este sistema solar —cosa que no sé si será posible o no—, seguramente no será como en Star Trek, porque en Star Trek lo que sale del sistema es la humanidad. Un poco “mejorada”, es cierto, pero humana al fin. Pienso que, si no nos autodestruimos, la humanidad puede dar lugar a fenómenos pos-humanos, a través de la interacción entre biología y tecnología, y sobre todo a partir de la influencia que tendrán las inteligencias artificiales, si es que finalmente se terminan desarrollando. Además, va a terminar siendo más fácil y económico adaptar los cuerpos humanos a diferentes condiciones de presión, gravedad, etc., que andar terraformando planetas, como se imaginaba antes. Para dar un ejemplo de esta idea en la CF, pienso en los “exters” de la saga de Hyperion, de Dan Simmons… Así que, bueno, lo que creo es que la humanidad, si alguna vez logra salir de la Tierra y del sistema, lo hará en múltiples formas pos-humanas, dejando su humanidad de lado…

¡Ahí está hablando el antropólogo! Y ya noté que en otras respuestas también ¿Podés contar que es lo que investigas en esta materia?

Sí, trabajo en antropología de la política. En esta especialidad se estudian, entre otras cosas, las representaciones sociales sobre “lo político” (es decir, qué es y qué significa la política para los actores sociales involucrados), y las diversas formas que toman dichas representaciones. Por ejemplo, se puede analizar un acto político partidario utilizando el concepto de “ritual político”, para tratar de comprender sus significados socioculturales y la forma en que resulta ser “efectivo” (es decir, la forma en que un ritual logra producir resultados concretos). Bueno, hay más cosas, por supuesto, pero creo que esto da una idea general de lo que hacemos los que trabajamos en este campo de la antropología.

Hablando de antropología, hace un par de años vi una película de un antropólogo que hizo estudios con tribus del amazonas y después hizo una tesis sobre las tribus urbanas, específicamente de los fans del Heavy Metal. De ahí salió el film documental Headbangers Journey, el Viaje del Metalero. Ahora, ¿Es posible que los que leemos/escribimos ciencia ficción seamos una tribu urbana? Digo, seguimos ciertas conductas rituales como comprar compulsivamente libros, hablar sobre novedades científicas, creo que no hay personas de clase acomodada entre nosotros. ¡Que sé yo! ¿Qué decís vos?

La verdad es que no me animaría a largar una opinión profesional así de una, jajaja… Pero bueno, aunque no conozco mucho sobre el tema de las “tribus urbanas”, me parece que se trata de casos en los que hay identidades sociales más fuertes que las que se dan entre los aficionados porteños a la CF (que es el grupo de aficionados que conozco). No nos juntamos con la regularidad de una de estas llamadas “tribus”; no tenemos una conducta demasiado ritualizada en lo que hace al lenguaje, y mucho menos a la vestimenta; no compartimos un background común en lo que hace a tipos de inserción social (laboral, estudiantil, etc.), ni a tipos de cultura general (gustos literarios más allá de la CF, gustos musicales, costumbres, formas de sociabilidad, etc.); no me parece, en fin, que haya un “grupo social” que pueda dar lugar a lo que algunos llaman “tribu urbana”. Creo que se trata, más bien, de conductas individuales, y que los individuos con gustos parecidos establecemos ciertos grados de interacción (la tertulia mensual, las redes sociales), pero no mucho más que eso. Ahora bien, en otros países puede ser que el caso sea distinto. Cuando uno ve imágenes de esas convenciones con miles de “fans” de la CF o de los comics, a veces parece ser todo mucho más homogéneo y estandarizado. Y donde hay homogeneidad y estandarización, ahí sí hay una ritualización fuerte de la conducta, y podría ser que se encontraran afinidades en los puntos que mencioné antes, y que me parece que acá en Buenos Aires no se dan. En esos casos, podría ser que los antropólogos que utilizan el concepto de “tribu urbana” lo aplicaran al “fandom”. Pero no podría estar seguro… De lo que sí estoy seguro es de que me encanta el Heavy Metal, así que ya mismo voy a buscar el documental que mencionaste, no lo conocía y me interesaría mucho verlo.

Claro. El director se llama Sam Dunn y por esas casualidades de la vida se sentó delante de mi esposa durante el último concierto
que Iron Maiden estaba filmando en Buenos Aires. Supongo que fue para allí porque estábamos en la platea del fondo, donde hay menos bardo. Si hubiese un holocausto climático o ecológico ¿Qué harías?

¡Jajaja! Correría como loco para cualquier lado, pero eso no sería de mucha utilidad, ¿no? Lo único que me consolaría en una situación así, sería pensar que un holocausto zombie hubiera sido mucho peor ;-)

¿Cuál es tu película de CF favorita?

La verdad es que no son muchas. El cine de CF no me gusta al mismo nivel que la literatura de CF. Pero hay algunas joyas, por supuesto. Me gustan mucho clásicos como 2001, La naranja mecánica y Blade Runner. Y de las más contemporáneas, me gustaron bastante Código 46, GATTACA y Sector 9. Ahora, si incluimos también las de, digamos, “aventuras espaciales”, me gusta mucho también la saga de Star Wars.

¿Crees que los autores de Cf son nerds o ratones de biblioteca despegados de la realidad?

La verdad que los que yo conozco no son así, para nada. No sé cómo serán los “grandes nombres” del género, pero no creo que haya una tendencia mayoritaria. En cuanto a mí, particularmente, lo de nerd digamos que encaja, y lo de ratón de biblioteca también. Lo de despegado de la realidad, no. De hecho, aunque nunca escribí realismo, la realidad se mezcla todo el tiempo, más o menos disimulada, en lo que escribo. Y si te referís a estar uno mismo en contacto con la realidad, bueno, tengo un trabajo que me obliga a eso, y además milito en un partido político, así que ando bastante por los andurriales de “lo real”… Pero, eso sí, después vuelvo en seguida a mi casa y me escondo a leer o escribir CF, jejeje…

¿Sabés? Para mí no existen “grandes nombres”. Es que, a lo largo de mi vida, siempre me topé con gente que busca respuestas y no las tiene. Claro que muchos se presentan como “expertos o conocedores”. Pero todos tienen que respirar, comer e ir al baño, todos son mortales y nadie sabe cuanto tiempo tiene para contemplar el universo, Nadie es más importante que nadie. Hay muchas personas que al invitarlos a participar en este blog, se intimidaron cuando vieron a las personas entrevistadas. No soy de insistir y cada cual tiene su propia opinión acerca de su importancia. Pero ¿Qué es al fin y al cabo la vida? Un pequeño destello que cuando se apagué será recordado un instante más, no importa si hay otra vida o no. Soy de creer que todos somos importantes, el hecho de estar vivos lo amerita ¿Qué pensás sobre esto?

Totalmente de acuerdo con vos. Lo de “grandes nombres” lo usé como una forma abreviada para referirme a los autores famosos, en general de países del primer mundo, que tienen una forma de vida distinta porque son escritores profesionales. Entonces pensé, en relación a tu pregunta anterior, ¿serán estos escritores profesionales ratones de biblioteca, despegados de la realidad? No puedo saberlo, pero no creo que haya una tendencia única, imagino que habrá de todo…

Mencionaste que militás en un partido político. Eso es muy interesante. Sos la segunda persona a la que le voy a preguntar sobre temas de política, la otra persona fue un querido amigo, Rolcon. Y es porque asumo que no sos del tipo intolerante, de esos que se toman opinar diferente como si se tratase de un equipo de futbol rival, o peor, como he escuchado a ciertos “periodistas” cuando llaman “enemigo” al que piensa distinto. Estás en el partido socialista ¿verdad? No soy un experto, antes yo relacionaba el socialismo con la movida de izquierda. Pero ahora, en todo el mundo parece, los de izquierda son gente que asume el poder y empieza a enriquecerse a lo loco. Hay “empresarios de izquierda”. Eso es más o menos como decir “vegetales cuadrúpedos”. La verdad, estoy muy confundido ¿Qué podés contar sobre tu militancia? ¿Sobre tus ideas políticas?

Me alegra que me preguntes y que no te haya dado la impresión de ser intolerante. Yo veo al Partido Socialista como una fuerza de centro-izquierda democrática, y participo en él porque comparto esas ideas y valores. Así que, si me considero democrático, rechazo todo lo que sea intolerancia. Siempre intento conversar e intercambiar ideas con quienes tienen opiniones políticas diferentes, en lugar de pelearme. Igualmente, a veces te peleás, porque la política es un ámbito ríspido, pero más que nada entre militantes. Comprendo totalmente a quienes le tienen rechazo, porque es un ámbito donde muchas veces aparecen la corrupción y el oportunismo en toda su crudeza. Pero creo que también hay ejemplos históricos y actuales de políticos/as que luchan contra eso. Mi opinión es que es muy importante que la gente que siente vocación por la política —como es mi caso— tome la decisión de participar, aunque a veces tenga que meterse un poco “en el barro”, porque si quienes queremos mejorar el nivel de vida de la gente nos quedamos afuera, le dejamos todo el campo libre a los que entran sólo para defender sus intereses personales. La política muchas veces aparece degradada, cuando predominan la corrupción y la separación entre los ciudadanos y sus representantes. Pero la lucha, me parece, debe darse para mejorar esa situación, y no “contra” la política. Porque sin política sólo quedan dos opciones, las botas y los mercados neo-liberales, que suelen ir de la mano… Por eso creo que, aunque es cierto lo que decís acerca de que muchos partidos que se dicen de izquierda, o de centro-izquierda, o socialdemócratas, a veces no se comportan como deberían cuando llegan al poder, creo que hay que seguir luchando para que lo hagan. No veo margen de opción a esto, por lo menos por el momento. Es decir, no veo una situación local y/o global que pueda llevar a un cambio revolucionario en el futuro cercano. Vivimos dentro del capitalismo, y seguiremos viviendo en él por bastante tiempo, me parece. Ojalá que alguna vez este sistema socio-económico pueda ser reemplazado por algo superador, pero no creo que sea una posibilidad a corto plazo, y, mientras tanto, algo hay que hacer para que la voracidad capitalista no arrase con la vida sobre la Tierra…

Muy linda respuesta y al leerla un par de veces se me ocurren unas tres o cuatro preguntas más siguiendo el tema, je. ¿Sabés lo que veo mucho junto con esta devoción al enriquecimiento y a subir de estatus creyéndonos mejores que otros como si fuera el fin último? Esa costumbre de seguir sin cuestionarnos a la información que trasmiten las redes, los medios o el político en su discurso. En uno de estos Diálogos le pregunto al dibujante Jorge Vilá: ¿Qué haría en un Holocausto Ecológico? Y me responde. Seguiría los consejos de los medios. Al momento no me di cuenta, pero en un desastre como ese, los medios serían los primeros en desaparecer. A mi los años ya me volvieron desconfiado y veo que nos dicen quién es bueno y quién es malo, que hicimos record de producción en esto o aquello y me hacen acordar cuando los directores de la empresa nos reunían a fin de año para contarnos que habían aumentado los clientes y se inauguraron siete sucursales nuevas, pero mi sueldo era el mismo que hacía dos años atrás. Esto es un argumento de ciencia ficción que han tratado gente como Harry Harrison o Jhon Brunner y hasta te diría que Frank Herbert. Entre los nuevos escritores de CF hay muchos que se animan a incursionar en estos temas. Podría decirte muchos nombres, porque parece que a la mayoría les toca de cerca lo social. Hace unos años me quedé impresionado con un cuento de Mauricio Absalón en Taller Siete sobre los mexicanos que miran una enorme muralla con torretas robóticas en la frontera con Texas, al final del cuento el protagonista consigue cruzar… y no te cuento el final, pero es buenísimo. ¿Qué opinás sobre esto?

Bueno, me parece —tanto por lecturas propias como por comentarios o reseñas sobre libros que todavía no leí— que la CF ha ido incorporando cada vez más temas de lo que se podría llamar una “agenda social”, y como te imaginarás, a mí me parece muy bueno que una literatura esencialmente especulativa como es la CF no se limite a las visiones positivistas de un futuro donde la tecnología por sí sola nos salvará de nuestro problemas sociales, sino que trabaje con la relación entre la tecnología y los problemas sociales, lo que es muy distinto. Eso sí, siempre pensándose a sí misma, en primer lugar, como arte. Si ponés la ideología personal por sobre la construcción literaria, sólo te puede salir un panfleto, y encima aburrido. Como dije antes, para mí la ideología del escritor surge naturalmente en sus relatos.

¿Cuál fue el último cuento de Cf que leíste?

“El prisionero”, de Laura Ponce, cuando terminé de leer Próxima 10. Cuentazo, como nos tiene acostumbrados Laura desde hace ya tiempo. Después estuve leyendo novelas.

Ahora recuerdo que dijiste que te gusta el Heavy Metal ¿Te gusta Judas Priest? Junto con Black Sabbath es una de mis bandas preferidas. Van a visitarnos en su gira despedida de los escenarios junto a Whitesnake. ¿Vas a verlos?

¡Me encanta Judas! Aunque hoy en día escucho música muy variada, el Heavy Metal para mí es especial porque es lo que más escuchaba de adolescente, y esas cosas te marcan. Me gustan sobre todo el Heavy clásico, tipo Judas, Maiden y el primer Helloween, el Power Metal de bandas como Gamma Ray, Angra o Stratovarius, y algunas bandas más pesadas como Slayer, Arch Enemy, Ammon Amarth, entre otras. A los recitales antes iba, ahora ya casi no voy, porque las entradas están muy caras, y cuando saco cuentas, si veo que me alcanza la plata, al final la termino usando para comprar libros… Se ve que me tira más la lectura, qué se le va a hacer…

¿Pensás que alguien leerá este diálogo?

¡Jajaja!, ¡¡¡qué buena pregunta, Mario!!! ;-)

jueves, 28 de julio de 2011

José Vicente Ortuño- Escritor – Coordinador de Taller Siete


Invitado de Hoy: José Vicente Ortuño- Escritor – Coordinador de Taller Siete

Hola ¿Quién eres? Preséntate con tus palabras, por favor.

Mi nombre es José Vicente Ortuño, nací en 1958 en Manises (Valencia). Soy lector y escritor de literatura de género fantástico, en especial de ciencia ficción y terror.

Muy bien. ¿Cómo empezaste a aficionarte en la CF?

Tuve la suerte de aprender a leer con los tebeos de Mortadelo y Filemón, el Capitán Trueno, Supermán, Flash Gordon, el Hombre Enmascarado, etc. Más tarde comencé a leer aquellas novelitas de bolsillo, que llamaban “novelas de a duro” (un duro eran cinco pesetas), que leían mis padres. Mi madre leía novelas rosas de Corín Tellado y mi padre de hazañas bélicas, del oeste y de ciencia ficción, pero sólo estas últimas me dejaron huella.

¡Ahh! ¡Eso es “novelas de a duro”! Yo lo confundía con la Hard sciense fiction o sea la CF rigurosa del estilo Arthur C. Clarke. Je, cosas de estar con un océano de por medio. ¿Y cuando sentiste el impulso de escribir?

Al principio quise dibujar historietas de superhéroes, pero lo dejé por imposible al descubrir que no tenía dotes para el dibujo. De todas formas, como siempre me ha costado mucho dormirme, inventaba historias hasta que me entraba el sueño, porque eso de contar ovejas me aburría mucho. Pero no empecé a ponerlas por escrito hasta que, ya de adolescente, aprendí a escribir a máquina.
De los quince años a los veinte años compaginaba el trabajo, los estudios y el teatro. No tenía contacto con escritores, ni tenía ni idea de que podía publicar, así que los relatos iban a parar a una carpeta sin que nadie las leyese. Luego hice el servicio militar, después me casé, tuve un hijo y, aunque de vez en cuando escribía alguna historia, la carpeta siguió guardada.
En 2002 comencé a escribir relatos junto con varios amigos que había conocido por internet. Entonces fue cuando me di cuenta de que no se me daba mal del todo y de que lo disfrutaba. Pero no fue hasta el año 2004 en que contacté, casi por casualidad, con Sergio Gaut vel Hartman, editor de Axxón por aquellas fechas. Le envié algunas historias, me las corrigió, me dio muy buenos consejos y me animó a seguir escribiendo. Poco después apareció publicado en Axxón mi cuento “Frankenstein 2004”. Desde entonces no he parado de escribir y de publicar en e-zines y antologías.

¡Qué buena cosa internet para contactarse! ¿Cómo fue eso que diste con Sergio Gaut vel Hartman por casualidad?

En la vida todo son casualidades. Por casualidad conocí a los miembros de la Tertulia Valenciana —un grupo de aficionados a la CF—. Juntos fuimos Junta Directiva de la AEFCFT (Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror) durante los años 2004 y 2005. A mi me correspondió ser Vocal de Publicaciones, lo que implicaba —además de tener mi casa atestada de libros de la asociación—, maquetar libros, contactar con autores, editoriales, etc. Así fue como un día recibí un correo de Sergio preguntándome si conocía autores jóvenes —de 16 a 25 años, creo recordar— para la revista Axxón, que él coeditaba por aquel entonces. A mi vez yo le pregunté si los tipos de más de cuarenta podían tener también una oportunidad. Me pidió una muestra de lo que escribía y allí comenzó todo.

¿Qué temas te gusta abordar en tus cuentos?

Me atrevo con todo lo que sea fantástico. Bueno, fantasía épica todavía no he escrito, pero todo se andará.
Aunque en muchos de mis cuentos está presente el humor y la sátira, el miedo y la muerte son temas que me fascinan. Por otra parte, como me gusta explorar las sensaciones y sentimientos humanos llevados al extremo, mis personajes lo pasan bastante mal. Son supervivientes de mundos devastados o asolados por catástrofes. Víctimas de asesinos despiadados o asesinos que encuentran la horma de su zapato.

Cierto, los temas que eliges son siempre curiosos e interesantes. Recuerdo que el primer cuento tuyo que leí fue “El Jaleo”, en Taller Siete. Muy entretenido ¿Recuerdas ese cuento?

Claro, el Jaleo está escrito a cuatro manos con Hernán Domínguez Nimo y fue publicado en la antología Cefeidas de la Editorial Mandrágora. Mi primer y único relato escrito a cuatro manos, y mi primer relato publicado en papel en España —en Argentina ya me habían publicado varios—. Escribirlo fue un trabajo muy divertido. Especialmente porque tuvimos que hacer malabarismos para utilizar un vocabulario que se comprendiese a ambos lados del Atlántico. Recuerdo que había un personaje que limpiaba el suelo y no pudimos encontrar una palabra común para la “fregona” o “mocho”, como llamamos en España al artilugio consistente en un palo con una bayeta en un extremo, que sirve para fregar el suelo. Al final tuvimos que eliminar la fregona, je, je, je.

¿Cuál es tu aspiración? ¿Fama?

Ser famoso debe de ser increíble, pero soy consciente de mis límites y me conformo con que la gente lea mis historias y se lo pase bien... o mal. Es decir, que les haga sentir algo: risa, emoción, miedo o asco, porque una historia que no hace sentir nada al lector no sirve para nada.

Yo también pienso así. Una vez un amigo me comentó un cuento diciéndome que le parecía un golpe bajo el remate que tenía. Un poco con la intención de que lo cambiase. Pero el efecto para mi fue de regocijo, porque dar ese golpe bajo era mi intención. ¿Qué es lo que te hace juzgar si un relato es bueno o malo?

Aparte de que un relato siempre debe de estar impecable, sin faltas de ortografía ni “horrores” gramaticales, es bueno, como decía antes, si transmite sensaciones y sentimientos. Contar una historia no es escribir la lista de la compra. Tiene que hacer que vivamos dentro de los personajes y nos movamos en el mundo donde ellos habitan. Desde mi punto de vista no hacen falta largas y farragosas descripciones, que fuerzan al lector a imaginar las cosas. Es mejor dar las pinceladas justas para que la mente del lector reaccione y rellene los huecos con su propia imaginación.

Bueno esto me recuerda que en la época en que yo participaba en Taller Siete, eras uno de los coordinadores ¿Qué recuerdos tenés de aquella experiencia?

Tengo muy buenos recuerdos del Taller Siete y estoy muy satisfecho con la labor que hicimos entre todos. Porque, como sabes, era una labor de equipo con la que todos aprendíamos continuamente. De allí salieron estupendos escritores. Algunos todavía colaboramos en un grupo que bautizamos como Heliconia Literaria, que se dedica entre otras cosas a publicar relatos cortos en los blogs Químicamente Impuro, Breves No Tan Breves, Ráfagas y parpadeos, y Poemia.
También hubo muchos momentos desagradables con gente que pensaba que estaban allí para lucirse en lugar de para perfeccionarse y que creían que escribían bien, aunque ni siquiera se habían molestado en leerse las normas más básicas de ortografía y gramática.

¿Estás de acuerdo con los filtros de edición? ¿Quién debería realizarlos?

Ni estoy de acuerdo ni en desacuerdo. En la actualidad muchos escribimos lo que pide el editor, por ejemplo historias de zombis, fantasmas, etc. Sabemos lo que quiere el editor y nosotros mismos hacemos el filtro. De cualquier forma hay muchas historias que se enmohecen porque no hay donde colocarlas.

¿Qué opinas de los neologismos?

Me parecen bien, siempre que tengan un origen lógico. Es decir, que realmente haya que inventar un nuevo término porque no existe otra forma de nombrar algo nuevo. En cambio, me parece absurdo adoptar palabras procedentes de otros idiomas, si en el nuestro ya existe el término adecuado. Los idiomas son “seres vivos” y necesitan adaptarse a la realidad, siempre que la adaptación sea evolutiva y no al revés.

¿Qué es la CF para vos?

Para mí la ciencia ficción es una puerta abierta a los sueños.

A propósito. ¿Qué podés contar sobre “Fabricantes de Sueños?

“Fabricantes de sueños” en una de las antologías que publica anualmente la AEFCFT. Hasta ahora recogía los mejores relatos publicados el año anterior. A partir del año 2010 publicará la primera novela de un autor novel. Yo fui uno de los tres seleccionadores del Fabricantes de sueños 2005, creo que el mejor que se ha publicado hasta la fecha. ¿Has visto qué modesto soy?

Sí, já, já. ¿Cuál de tus cuentos te es más querido? ¿Por qué?

Tengo varios a los que les tengo un aprecio especial. Uno de ellos es Tierra Calcinada, publicado en la antología Desde el Taller, de EDLG. Este relato cuenta la historia de un hombre, que vive en mundo devastado, en el que ya no queda vida vegetal ni animal y los humanos están recluidos bajo tierra. Este tipo sencillo da su vida por proteger una pequeña planta de alcachofas, la última del mundo. Este cuento hace que los lectores se emocionen y suelten una lagrimita. Quizás sea por eso por lo que le tengo cariño, ya que es más difícil hacer llorar que reír.

¿Por qué se llama “Desde el Taller”?

Porque todos los relatos que contiene nacieron y crecieron en el Taller Siete.

¿Crees que hay lectores para lo que escribís?

Haberlos los hay. Otra cosa es que lean. En la actualidad en Internet cualquiera puede hacerse un blog y escribir lo que le dé la gana, eso lleva a una saturación entre la que se pierden muchas cosas de calidad. Otra cosa muy distinta son los libros en papel, esos sí que se venden, aunque sean tiradas modestas, y tienen un público fiel. Aunque, claro está, hay que ceñirse a las modas.

Sobre esto, te cuento una anécdota. Hace un año mientras trataba de cerrar un acuerdo con un cliente que necesitaba unos diseños, unos logos. Nos pusimos a conversar sobre Ciencia Ficción. El tipo había leído la mayoría de los libros clásicos y muchos comics. Entonces le mencioné los e-zines y algunas revistas nuevas en papel ¿Sabés que me replicó?: ¡Más de lo mismo! ¡Comparado con lo que se escribió en los cincuenta no existe! Volví a mi casa con esta opinión resonando en mi mente. ¿Qué opinás al respecto?

Quien opina así es porque no está al día. Conocen los clásicos de los cincuenta porque son lo primero que se lee al iniciarse en la CF. Luego se creen expertos, aunque desconozcan lo que se escribió después y, por supuesto, a los autores actuales —todavía vivos—, que son tan buenos o mejores que aquellas viejas glorias.
Yo creo que en la actualidad no sólo se publica muchísimo más que en los cincuenta, sino que la calidad supera a lo de aquellos tiempos. El motivo es que el nivel cultural es mucho más elevado y el acceso a la información es infinitamente superior. Además de la diversidad de medios para publicar.
A la mayoría de los relatos y novelas de Ciencia Ficción aquella época les falta precisamente Ciencia. Los autores no disponían de los conocimientos, ni medios para obtenerlos, que tenemos hoy en día e inventaban cosas que hoy, al leerlas, nos hacen reír. Sin embargo, si nos dejamos arrastrar por la fantasía y no le damos importancia a ese punto, son historias geniales.

¿Tienes un e-zine favorito?

Si doy un nombre voy a quedar mal con algunos amigos.

¡No seas tímido! Aunque pienso que te gustan todos. ¿Hay algún autor contemporáneo que sigas?

Extranjeros el gran George R.R. Martin, Terry Pratchett y recientemente he descubierto a John Scalzi, un escritor con un gran sentido del humor.
Españoles muchos, desde los veteranos Ángel Torres Quesada, Rafael Marín, Juan Miguel Aguilera o Javier Negrete, hasta los más jóvenes David Mateo, Juande Garduño y otros que todavía son poco conocidos, pero que pronto brillarán por méritos propios.
El último que he leído es “Tom Z Stone” de J.E. Álamo, un autor valenciano compañero de tertulia. Es una novela negra en la que el detective es un zombi. Te la recomiendo, es divertidísima.

Me gusta Quesada, tengo un par de libros. ¿Cuál es tu autor favorito?

Elegir uno sólo es muy difícil, porque cada uno de los que cito en la pregunta anterior tiene cualidades únicas y no es comparable a los demás.

Claro. ¿Según tu parecer, los autores de CF colaboran entre sí o son individuos aislados?

Por lo que sé suelen colaborar, se ayudan, se piden consejo unos a otros y existe una gran armonía y respeto entre todos.

¿Qué opinas de los ilustradores?

Que los envidio. Hay varias cosas que me hubiese gustado hacer: dibujar, cantar, bailar y tocar un instrumento musical. Pero mis dibujos son patéticos, si canto puede desatarse una tormenta infernal, bailo como un pingüino con reuma y soy incapaz de distinguir una nota musical de otra. Al menos sé escribir regular y, además, muevo las orejas, je, je, je.

Dibujar… ¡Qué cosa! ¿Crees en el talento? Quiero decir ¿Las capacidades son algo genético?

No sé si será algo genético, pero algo de eso debe de haber. Está claro que todo se puede aprender, aunque para desarrollar plenamente un arte determinado hay que tener “duende”, como dicen los bailarines de flamenco. Por ejemplo, mi hermano mayor, que siempre dibujó muy bien, tiene una hija que desde pequeñita le gustaba mucho dibujar, tanto que hizo la carrera de Bellas Artes. A mi se me da mejor crear historias y mi hijo, que el dibujo se le da todavía peor que a mi, también tiene “duende” para escribir, aunque no lo haya explotado aún al estar ocupado con sus estudios.

¿Es importante la divulgación de las novedades CF?

Sí, claro. Si no se divulgan no llegan a nadie. Por suerte en la actualidad tenemos medios fantásticos para difundir las novedades. Lo que nos lleva un terrible dilema, porque no podemos comprar todas las novedades ni hipotecando nuestra alma.

¿Qué opinás de la autoedición?

Es el recurso de los escritores desesperados y de los malos escritores. De ambos se aprovechan algunas empresas de autoedición —digo empresas, no editoriales— que, en algunos casos, timan a los pobres incautos, cobrándoles por nada. Otras editan los libros pero es el propio autor quien tiene que venderlos.

Pero… ¿Las editoriales no son empresas también?

Sí, pero no es lo mismo una editorial que se preocupa por publicar novelas de calidad, que las empresas de autoedición, que publican lo que sea, con tal de cobrarle la edición al incauto autor, que luego tiene que buscarse la vida para vender o distribuir sus libros. Conozco una de esas empresas que tiene dos sellos editoriales, uno para autores conocidos y otro para autoedición. Jamás he visto a la venta ningún libro del primer sello, aunque me consta que los autores cobran. Del segundo sello se encuentran los libros donde los autores los han “colocado” a base de hacer presentaciones y venderlos en persona, que es a lo que se comprometen al firmar el contrato.
¿Has leído “El péndulo de Foucault” de Humberto Eco? En este libro explican muy bien como funciona eso de los “Autores Auto Financiados”. En la realidad estas empresas no se molestan en hacer el timo tan sofisticado como en el libro, porque siempre hay autores dispuestos a pagar para que les editen. Unas cobran directamente la edición. Otras editan “gratis”, pero el autor se compromete a vender un número determinado de ejemplares. Y si no puede venderlos los tiene que pagar, claro.
¿Ves la diferencia?


Sí ¿Te animás a hablar de algún editor?

Mi experiencia con editoriales y editores ha sido buena, así que no puedo hablar mal, al contrario.

¿Ves televisión?

Muy poco. Las noticias mientras estoy comiendo, aunque sea malo para la digestión, y alguna película o serie que valga la pena, que son muy pocas.

¿Podés nombrar alguna de esas series?

Por desgracia no emiten demasiadas series de CF, así que las que suelo ver son policíacas, como Dexter, Mentes Criminales o Bones. Aunque en estos momentos sigo la serie Juego de Tronos, además de estar revisitando las series de Star Trek que, como buen aficionado, tengo compradas en DVD; originales no pirateados.

¿Qué opinas sobre los adelantos tecnológicos en la vida diaria?

Me encantan los chismes tecnológicos. De niño seguía fascinado las series Star Trek, Viaje al Fondo del Mar, etc. Me maravillaban todas esas cosas que se suponía que tendríamos en el futuro. Lo gracioso es que hace años que hemos superado casi todos aquellos adelantos técnicos y ni nos hemos dado cuenta. Por ejemplo, todo el mundo lleva en el bolsillo un comunicador mucho mejor que el de Star Trek, que además hace fotografías y vídeo, tiene agenda, juegos, wi-fi…
Sólo echo de menos el teletransportador, los coches voladores y las pistolas de rayos. En fin, habrá que esperar otro poco…

Ya llegarán. ¿Qué pensás de las nuevas formas de comunicación? ¿Y las redes sociales?

Me parecen geniales porque permiten que nos relacionemos con personas de cualquier parte del mundo, que de otra forma jamás habríamos conocido.
Lo que no me gusta es la obsesión o adicción de algunas personas, que parecen incapaces de comunicarse cara a cara. Las adicciones son perjudiciales, sean del tipo que sean, y quien envía doscientos SMS al día es un enfermo, como quien se gasta el sueldo en máquinas tragaperras o se inyecta heroína.

Ahora los chicos siguen aventuras a través de juegos de video o historias en cine condicionadas por el merchandising ¿Pensás que eso reemplazará a la literatura tradicional?

No, son cosas distintas. Cuando yo era niño jugábamos en la calle, pero también dedicábamos tiempo a leer tebeos o libros de aventuras. Hoy se juega en casa con maravillosos videojuegos, pero también se lee. Cada cosa tiene su momento.
Por otra parte, mucha gente que no lee va al cine o ve la televisión, con lo que tiene acceso a parte de esa literatura, aunque se la den en colores y tres dimensiones. Peor sería que se pasasen la vida bebiendo en un bar.

¿Por que pensás que en la opinión general, la CF es tan infravalorada?

Porque en general la gente llama ciencia ficción cualquier cosa que les parezca extraña. Por ejemplo, he tropezado con gente que cree que el aficionado a la CF es un tipo que cree en los OVNIs. Eso y que el cine malo ha hecho creer que no hay buena literatura de CF. Por eso las novelas y películas de CF se disfrazan ocultando el término, que no figura en las portadas ni carteles.

¿Imaginás que algún día conquistaremos el espacio como en Star Trek?

Imaginarlo lo imagino, pero científicamente es casi imposible. La física tiene unos límites que no se pueden traspasar, al menos hasta donde las grandes mentes como Stephen Hawking son capaces de dilucidar. Precisamente fue éste gran hombre quien dijo que no se puede viajar por el hiperespacio… ¡porque es demasiado estrecho y no cabría una nave espacial! Al leer esto se me quedé bastante desilusionado.
De todas formas el ser humano, aunque es capaz de hacer cosas maravillosas, también es la peor plaga que existe sobre la Tierra, por lo que creo que es más fácil que nos destruyamos a nosotros mismos antes de que lleguemos a crear ese futuro idílico de Star Trek.

Así es, José. No me gusta el auto engaño y creo que si no cambiamos la dirección “ayer”, el mundo como lo conocemos tiene pocas probabilidades. Si hubiese un holocausto climático o ecológico ¿Qué harías?

Intentar sobrevivir. ¡Qué remedio!

¡Excelente! Yo también. ¿Cuál es tu película de CF favorita?

¡Difícil decantarse por una sólo! Bueno, pues me quedo con Blade Runner, un gran clásico, aunque no se parezca mucho a la novela en que está basada.

¿Crees que los autores de CF son nerds o ratones de biblioteca despegados de la realidad?

Los que yo conozco en persona no, son gente muy normal, abierta, sociable y viven en la realidad.

Los que yo conozco, también, je, je. ¿Cuál fue el último cuento de CF que leíste?

La última antología que he leído es la Antología Z volumen 3, de la Editorial Dolmen, en la que se incluye mi relato “Sherlock Holmes y los zombis”.

Bueno, dinos donde podemos leerlo.

Pues en la misma antología. Es un relato inédito escrito para presentarlo a esa convocatoria. Por contrato la editorial tiene los derechos durante varios años, así que por ahora no puedo publicarlo en ningún e-zine, ni en mi blog.
Aprovecho para recomendar la Antología Z volumen 3 de Dolmen. A mi me divirtió mucho. Hay quien piensa que los zombis, como tema, son algo repetitivo y soso. Pues no es cierto. Utilizando los zombis como “excusa” se pueden escribir historias divertidas, dramáticas, terroríficas...
Por mi parte estoy muy satisfecho con mi relato, ya que ha sido seleccionado entre más de trescientos presentados. Los cuentos se presentaban con seudónimo, así que se ganó el puesto por sus propios méritos.
Y también aprovecho para comentar que en la Antología Z volumen 4, que saldrá a la venta en los próximos meses, también contendrá un relato mío: “El Crucero del Terror”. Las aventuras de un escritor, que se va de crucero para escribir una novela y un día se encuentra que el barco está plagado de zombis.

¿Pensás que alguien leerá este diálogo?

Eso espero, después del tiempo que hemos dedicado...


En mi blog hay enlaces a todos mis relatos publicados.

El último en formato digital ha sido en el número uno del
Enlace e-zine Planetas Prohibidos http://planetasprohibidos.blogspot.com/2011/02/planetas-prohibidos-1-04022011.html en el número dos está la entrevista que le hice a Yoss cuando estuvo en el Fantastics de Castellón.
Un abrazo y gracias por entrevistarme.


José Vicente Ortuño
http://www.vialibris.tk/
http://vialibris.blogspot.com/

10 de junio de 2011 - Planeta Tierra