sábado, 18 de junio de 2011

Alexis Brito Delgado - Escritor - Creador de la Saga de los Stark



Invitado de Hoy: Alexis Brito Delgado – Escritor – Creador de la saga de los Stark

Hola ¿Quién eres? Preséntate con tus palabras, por favor.
Hola. Soy Alexis Brito Delgado. Nací en Tenerife el 30 de enero de 1980. He publicado dos novelas: una en formato digital (Melancolía) y una en papel impreso (Dorian Stark), aparte de relatos y poemas en revistas y e-zines. Mis grandes pasiones son la literatura, la música y el cine.


¡Tenerife! Me han comentado que es muy lindo ahí. ¿Cómo empezaste a aficionarte en la CF?
Por el cine de ciencia ficción. Películas como Blade Runner, RoboCop, Mad Max, Alien, Terminator, 1997 Rescate en Nueva York, La Naranja Mecánica, Desafío Total, La Guerra de las Galaxias, Depredador y Brazil, marcaron mi infancia y adolescencia.

¿Y cuando sentiste el impulso de escribir?
A los diez años leía novelas de bolsillo de Silver Kane. Me fascinaban sus pistoleros fríos e insensibles, asesinos con un código moral intachable, que se llevaban por delante a cualquiera que se atreviera a amenazarlos. Mi primer “libro” fue un western de unas veinte páginas escrito a los doce o trece años. Lo imprimí y lo distribuí yo mismo. ¡Hasta llevé un ejemplar a la biblioteca del colegio!

Já, já. Yo también leí algún Silver Kane. ¿Qué temas te gusta abordar en tus cuentos?
Aventura, acción, conflictos morales, autodestrucción, pecado, redención, crítica social, drogadicción, religiosidad.

Es cierto. Stark es la combinación de aventura, autodestrucción y crítica social ¿Dorian fue el primer personaje que creaste de los Stark?
Efectivamente. Cuando escribí el primer relato del personaje nunca imaginé que tendría tanta relevancia en mi vida y que crearía una saga sobre él y los miembros de su familia. El destino te depara muchas sorpresas, sin duda alguna.

Sitúas a tus personajes en diferentes épocas. ¿El trasfondo histórico es muy importante para vos?
Me encanta escribir sobre diferentes épocas. El proceso de investigación, los detalles históricos, la ambientación, las costumbres del momento; esa es la parte más divertida del trabajo. Tienes que ser riguroso e intentar no pasar ningún detalle por alto.

¿Cómo te documentás para tener coherencia histórica?
Utilizo todos los medios que están a mi alcance: bibliotecas, libros sobre el tema, Internet, revistas, películas. Cuanta más información, mejor.

¿Hay otros personajes de este linaje que no conozcamos?
Dos. Möhler Stark (Asesino a Sueldo, 2005); un asesino a sueldo enganchado a la heroína y Johannes Stark (Némesis, 2006); un capitán de las Waffen-SS. Ambas novelas están pendientes por publicar.

¿Y alguna protagonista femenina Stark?
Me temo que no. Es una saga protagonizada por hombres. Quizá más adelante desarrolle un personaje femenino como protagonista. Desde mi punto de vista carezco de la suficiente sensibilidad para hacerlo hoy en día.

Esperamos ver eso. ¿Cuál es tu aspiración? ¿Fama?
Me gustaría que mi obra perdurase. La literatura es mi gran pasión. Para mi escribir es una necesidad espiritual. Confío en que con el paso del tiempo pueda conseguir mis objetivos.

¿Qué es lo que te hace juzgar si un relato es bueno o malo?
La originalidad, la forma, el contenido, el mensaje. Tiene que mantenerme enganchado hasta el final. Me gustan las historias que me hagan experimentar las emociones de los personajes y ponerme en el lugar de los mismos.

¿Estás de acuerdo con los filtros de edición? ¿Quién debería realizarlos?
Los filtros de edición, desgraciadamente, la mayoría de las veces están en manos de personas que no han escrito una línea en su vida. Sólo buscan lo sencillo y lo comercial, aquello que pueda dar dinero, que sea fácil de consumir para el público masivo. En mi opinión, es un trabajo que debería realizar un escritor que entienda el dolor y el sacrificio que implica enfrentarse a una página en blanco todos los días.

Es verdad. ¿Qué opinas de los neologismos?
Depende del género que escribas debes inventar un lenguaje nuevo para dar consistencia a tu universo. Yo siempre los utilizo cuando escribo ciencia ficción. Probablemente habré inventado alguno.

¿Qué es la CF para vos?
Un género que te hace soñar y elevarte por encima de la realidad.

¿Cuál de tus cuentos te es más querido? ¿Por qué?
Tengo varios, pero ahora mismo, me quedaría con “Suicida del Rock’N’Roll”; un relato inspirado en Ziggy Stardust. Soy un gran fan de David Bowie y del Glam Rock. Disfruté mucho escribiendo la historia y, aunque no se trate de uno de mis personajes, creo que es de lo mejorcito que he hecho hasta la fecha. Un detalle que puede interesarte: intenté crear una página sobre mi obra en Wikipedia y fue borrada alegando que era un “artículo sin relevancia aparente”. Sin embargo, “Suicida del Rock’N’Roll” está colgado en la Wikipedia española de Bowie. Irónico, ¿no crees?

Bowie, ¿eh? ¿Te gustó la película El Ansia? Como actor, Bowie también es muy bueno ¿Cómo es que alguien de tu edad se relaciona con esa música, creada antes de que nacieras?
Prefiero Feliz Navidad, Mr Lawrence. La considero su mejor película y su mejor trabajo interpretativo. Durante el instituto tuve la suerte de entablar amistad con gente mayor que yo que escuchaba música de los 70 y los 80. Gracias a ellos descubrí a grupos como los Rolling Stones, Queen, Led Zeppelin, los Doors, etc. El resto lo averigüé por mi cuenta. Yo siempre hago los deberes.

Sí, la de Mr. Lawrence es espectacular y nunca me olvido de Laberinto, pero por otras cosas como una pequeña Jennifer Connelly, je, je. ¿Crees que hay lectores para lo que escribís?
Recuerda que se reían de Julio Verne.

¿Tienes un e-zine favorito?
Ragnarök. Llevo colaborando con ellos desde hace dos años. Ahora mismo estoy escribiendo un cuento de Wolfgang Stark de unas treinta páginas para el próximo número.

Muy buena es Ragnarök, me he perdido las últimas entregas. ¿Hay algún autor contemporáneo que sigas?
Michel Houellebecq. Es el único escritor actual que conozco que está a la altura de Henry Miller o Albert Camus. Espero ser tan bueno como él en un futuro próximo.

¿Recomendarás algún libro de él?
Las partículas elementales. Es una obra maestra. Quisiera haberlo escrito yo.

¿Cuál es tu autor favorito?
Tengo muchos, pero si tuviera que elegir a uno, me quedaría con William Burroughs

. ¿Según tu parecer, los autores de Cf colaboran entre sí o son individuos aislados?
Ser escritor implica estar aislado. Necesitas un lugar tranquilo y tiempo libre para plasmar tus palabras sobre el papel, y tienes que enfrentarte a la indiferencia de los editores y del público, sin contar los familiares y amigos. Pero en mi caso, he colaborado tanto con escritores como con ilustradores; me gusta trabajar en grupo para lograr un fin común. En el momento actual estoy recopilando autores y dibujantes para un especial de fantasía heroica en Albis Off. Espero que sea un buen número.

Yo también, je, je. ¿Qué opinas de los ilustradores?
He tenido el honor de trabajar con varios y ha sido una grata experiencia. Para mí un trabajo visual es imprescindible a la hora de publicar un cuento. Me encanta ver a mis personajes en imágenes. Ofrece una perspectiva más amplia de mi obra y ayuda al lector a meterse en la historia.

Quiero revelarte que me es muy placentero dibujar tus personajes. ¿Es importante la divulgación de las novedades CF?
Gracias. Me gusta estar al día de los avances tecnológicos y literarios. Me ayuda a mejorar mi trabajo.

Pero no se postean mucho las novedades de Ragnarök en los grupos y foros habituales. Algo hay que hacer ¿No?
Cada número suele aparecer reseñado en los foros y webs del género: Espada y Brujería, Fantasía Épica, Tierras de Acero, Sedice. Si comparamos el número de páginas especializadas en CF con las que se dedican a la FH, estamos en minoría. Es curioso porque la fantasía vende más que la ciencia ficción.

¿Qué opinás de la autoedición?
Por norma, los editores no quieren arriesgarse con los autores desconocidos y les gusta jugar sobre seguro por el bien del negocio. ¿Qué opciones tienes cuando te han rechazado sesenta o setenta editoriales? Resulta frustrante, después del trabajo que cuesta escribir un libro, pagar 3.000 o 4.000 euros para lograr ver cumplido tu sueño. A pesar de ello, muchos novelistas recurren a la autoedición, de lo contrario, jamás lo lograrían.

¿Te animás a opinar sobre algún editor que te haya publicado? ¿O no te haya publicado?
He tenido mucha suerte con Ediciones Babylon. Después de diez años intentando publicar una novela por fin he conseguido que una editorial apueste por mí. Hasta el 2010 los editores sólo me habían dicho que mis libros no eran comerciales, que no encajaban en la política de publicación de la empresa, y que no poseían suficiente calidad literaria. Dorian Stark ha recibido buenas reseñas y he vendido todos los ejemplares en las tres presentaciones que he realizado. Ello demuestra la mentalidad pequeñoburguesa y la estrechez de miras de las editoriales. Independientemente de lo buena o mala que pueda ser mi novela, he demostrado que, sin venderme, el personaje era válido. El mercado necesita antihéroes con los que pueda identificarse.

Sí, conozco a la gente de Babylon, son muy amables. ¿Ves televisión?
Jamás.

¡Jerrk! Ese jamás fue muy rotundo ¿Por qué?
Te aseguro que la televisión española da pena. Hace años que dejé de verla por el bien de mi salud mental. No creo que me esté perdiendo nada.

¿Qué opinas sobre los adelantos tecnológicos en la vida diaria?
Pienso que hoy en día, con el auge de Internet, la gente posee tanta información que no logra centrarse. Todo está tan tecnificado que resulta perturbador. Los valores de siempre están desapareciendo a pasos agigantados y a nadie parece importarle. Preguntas a la gente cuáles son sus aficiones o inquietudes, y sólo saben encogerse de hombros y hablar sobre el último atentado terrorista, desastre natural o escándalo mediático. La tecnología, en vez de ayudarnos a evolucionar, nos ha convertido en esclavos de un sistema gobernado por individuos que sólo buscan perpetuar su propio poder. ¿Has leído un Mundo Feliz de Aldous Huxley? Me horroriza pensar que vivo en una sociedad hedonista y autocomplaciente que sólo se preocupa por satisfacer su necesidad de consumo y estatus social. Los escritores de CF deberían hablar sobre ello, y no sobre naves espaciales y galaxias muy muy lejanas.

Claro que leí Mundo feliz. Pero también recuerdo aquella vieja película de La Máquina del tiempo. Hace unos días, mi vecino que es recolector de residuos, trajo a su casa cinco bolsones llenos de libros. De todas clases, varias enciclopedias. Mi mujer se acercó y les pidió algunos (Se llevó varias docenas) El asunto es que ellos no los querían para leer, iban a venderlos como papel. Les interesaban las enciclopedias por el peso. Fueron primero a un vendedor de libros que los quiso timar diciéndoles que no valían nada. Al final terminaron para reciclar. ¡Eran los Eloi! ¿Cómo ves a la humanidad en el futuro? ¿Pensás en ese tipo de cosas?
Siempre estoy pensando en cómo será la humanidad en un futuro próximo. Supongo que será por el tipo de novelas que escribo. No creo que difiera mucho de la actualidad: perdida, consumista, insatisfecha y deshumanizada.

¿Qué pensás de las nuevas formas de comunicación? ¿Y las redes sociales?
Las redes sociales no me interesan demasiado. Prefiero quedar con mis amigos en un pub y tomar unas cervezas antes que pasarme todo el día ante el ordenador colgando fotos y actualizando mi estado. Mi tiempo libre lo dedico única y exclusivamente a escribir.

Ahora los chicos siguen aventuras a través de juegos de video o historias en cine condicionadas por el merchandising ¿Pensás que eso reemplazará a la literatura tradicional?
La literatura tradicional se encuentra en un serio aprieto. A la gente no le interesa cultivar su espíritu, por consiguiente, leer es algo que hacemos una minoría cada vez más escasa. Lo importante es adaptar el último Best Seller a la pantalla y crear una franquicia que pueda dejar en taquilla trescientos millones de dólares por película. Echa un vistazo a los éxitos editoriales de los últimos años: como libros dejan bastante que desear. ¿Cuántas novelas publicadas en la última década pasaran a la historia? Pocas, me temo.

¿Por que pensás que en la opinión general, la Cf es tan infravalorada?
La gente que no posee imaginación le resulta imposible soñar.

Soñar… ¿Es sinónimo de imaginación para vos?
Soñar es sinónimo de vivir. Sin sueños y ambiciones me convertiría en uno más del rebaño. He trabajo en muchos lugares y siempre es la misma historia: personas desmoralizadas, quemadas por su profesión y abandonadas a ese destino, aplastadas por la laminadora de la sociedad. Si no fuera por la literatura, sería como ellos. Cosa que no pienso permitir.

¿Imaginás que algún día conquistaremos el espacio como en Star Trek?
Dudo que tengamos tiempo de hacerlo. La naturaleza se rebelará y destruirá el planeta. Dentro de un millón de años no quedará nada de nuestra existencia. Recuerda lo que sucedió con los dinosaurios. ¿Crees que el ser humano durará tanto tiempo sobre la faz de la tierra?

No, no creo que lo logren, o tal vez estoy rodeado de gente que no le da valor a la vida y eso enturbia mi juicio, no sé. Si hubiese un holocausto climático o ecológico ¿Qué harías?
Vestirme de cuero, comprar un perro, llenar el depósito de mi vehículo (un Ford XB Falcon Hardtop del 73, preferiblemente) y el maletero de comida para animales hasta los topes, y lanzarme sin rumbo al páramo.

Olvidaste un arma ¿O pensás que no la vas a necesitar?
¡Menuda memoria la mía! Añado una escopeta recortada de doble cañón, una pila de cajas de cartuchos, y unos cuantos cartones de Marlboro al equipaje.
¿Cuál es tu película de CF favorita?
Blade Runner.

¿Crees que los autores de Cf son nerds o ratones de biblioteca despegados de la realidad?
En mi caso, encajo perfectamente en ambas descripciones. No me di cuenta de que era un friki hasta que vi la primera temporada de Big Bang Theory. Fue un golpe duro para mí, te lo puedo asegurar.

Já, já ¿En serio? ¿Cuál fue el último cuento de Cf que leíste?
Mis amigos siempre me dicen que soy un friki y que no quiero admitirlo. Cuando me di cuenta de que entendía todos los guiños de la serie a películas, cómics, libros, etc, tuve que rendirme a lo evidente. Terminé la semana pasada “Las estrellas, mi destino” de Alfred Bester.

¿Pensás que alguien leerá este diálogo?
Cuento con ello.

25 de Mayo de 2011 - Base Orbital de Ejecutores

domingo, 12 de junio de 2011

Guillermo Romano - Ilustrador





Invitado de Hoy: Guillermo Romano - Ilustrador

Hola ¿Quién eres? Preséntate con tus palabras, por favor.
Me llamo Guillermo Romano, soy diseñador gráfico e ilustrador digital. Pero ante todo un Fanático de la Ciencia Ficción y la fantasía.

¿Cómo empezaste a aficionarte a los Comics?
¿Tenés tiempo?... te cuento la historia
Corría el año 1975, en ese entonces tenia 8 años, en el barrio de Sarandí (Buenos Aires) los miércoles teníamos una feria municipal, con puestos de todo tipo y allí aprovechaban las vecinas a comprar a mejores precios verduras, aceite, etc. Mi abuela solía ir con el changuito y yo la acompañaba, ese día se detuvo en un puesto donde canjeaban revistas y libros, ella era muy aficionada a los bolsilibros policiales y se quedó mirando algunos.
Y entonces sucedió.
Arriba en una pila revistas había una, que parecía estar esperándome… Esa fue la que inició todo. En la portada estaba el Logo de “Batman” y de subtitulo: “presenta KAMANDI el último sobreviviente”. Fue amor a primera vista, tanto insistí que al final mi abuela me la compró.
A Batman lo conocía por la serie de tele de Adam West, pero la revista como historieta principal tenia una historia de KAMANDI, personaje creado por Jack Kirby. A partir de ese entonces me volví FAN de Kamandi y de las historietas, y no falté ni un solo miércoles durante casi 5 años en visitar el puesto de revistas y canjear unas cuantas. Pero las que eran de Batman y Superman de editorial Novaro, nunca volvieron a salir de casa.
Hoy en día, de hecho sigo conservándolas. Sin embargo, la primera, ese N° mágico de Batman es el único que no tengo.
A medida que fui creciendo mis lecturas fueron cambiando, las historietas de superhéroes dieron paso al estilo europeo, del cual se publicaba mucho en Argentina y luego vinieron los libros, primero los bolsilibros de ciencia ficción cuando tenía 11 años, ahí nació mi pasión por el género de la ciencia ficción.

Editorial Novaro tenía una magia especial. Hoy cuando veo alguno de esos ejemplares me transportan a otra época. Recuerdo a La Liga de la Justicia con guión de Elliot Maggin, hace mil años. ¿Y cuando sentiste el impulso de empezar con el dibujo?
De chico, a los 9 años, los veranos eran largos, en el barrio no tenía amigos de mi edad y yo estaba fanatizado con Kamandi, así que empecé a copiar y calcar los dibujos de Jack Kirby y hacer mi propio Kamandi.

Humm, pero esas portadas que hacés no son cosas de un autodidacta ¿O Sí?
En realidad no. Hace años conocí a los Villagrán y estuve unos meses en su estudio tomando clases, luego hice un par de cursos en la EADH, ilustración con Ariel Olivetti y dibujo de historieta con Jorge Lucas, era en la época en que estaban empezando a publicar “El Cazador”. Luego que me rechazaran en Columba decidí que el dibujo no era lo mió y me lance a la carrera de diseño grafico. Y con gran sorpresa para mi, aprendí un montón de recursos y conceptos que me sirvieron para mejorar mi trabajo. En cuanto a los programas que utilizo, ahí debo decir que nunca hice ningún curso, los fui aprendiendo con el uso intensivo y algunos tutoriales en Internet.

Recuerdo que viviste una anécdota muy linda con Lucho Olivera, te confieso que es uno de mis dibujantes argentinos preferidos ¿Podés contar como lo conociste y en que trabajabas con él?
¡El viejo Lucho! Era todo un personaje. Siempre fue uno de mis dibujantes favoritos, de hecho cuando buscaba números viejos de la Skorpio o de Columba, siempre elegía los que tenían alguna historieta dibujada por Lucho, Villagrán o Zanotto. A Lucho lo conocí de casualidad, estaba en la Facu y un profe de dibujo, Elenio Pico, me contacto con Solano López, quien en ese momento buscaba un colorista digital para “Mundo arrepentido”. Luego de varias idas y vueltas telefónicas, no nos pusimos de acuerdo, sin embargo Solano me puso en contacto con Lucho que andaba buscando un colorista digital. Y ahí fui con mi batería de dibujos. Al final terminé haciendo el color para un trabajo que nunca se publicó, pero oficié de fondista para las historietas que publicaba en Skorpio y Lanciostory. También hice para él algunas tiras que salían en el diario de Rio Negro, sobre dinosaurios y que firmábamos juntos. Fue una linda época, y le tomé cariño al viejo Lucho.
Un día me llamó Scutti para preguntarme por Lucho, que hacia una semana que no respondía, Lo traté de ubicar por teléfono y me fui hasta la casa en Austria sin poder encontrarlo. Llamé a otros conocidos de Lucho y a la tarde de ese día me volvió a llamar Scutti para decirme que hacia dos días había fallecido. Esa noticia me apenó mucho.

Claro, fue un bajón esa perdida, Nippur de Lagash, Gilgamesh, Yo, Ciborg, los unitarios de Cf en la Skorpio... el tipo ha dejado su huella. ¿Qué temas te gustan en los dibujos y los comics?
La fantasía y la Ciencia Ficción van primeros en la lista. El dibujo lo mas realista posible y con muchos detalles. Si hay algo que no me gustan son los dibujos con fondos vacios o cuando el guion pide un elemento específico y el dibujante lo dibuja mal o simplemente lo insinúa.

Cierto. Por suerte hay tipos como Beroy o Juan Giménez que te dejan mirando el fondo más tiempo que los personajes. Igual hay ilustradores como Frazetta o Boris Vallejo que trabajaban los fondos medio abstractos ¿No?
Sí, de todas formas siempre recuerdo algo que me dijeron: el fondo o la ambientación debe ser tratada cómo un personaje mas. Hay veces en que es necesario no darle demasiado detalle al fondo.

¿Cuál es tu aspiración? ¿Fama?
Hacerme rico y tener una pileta olímpica llena de monedas de oro (© Tio Rico, Disney).
Aunque me conformaría con hacer lo que me gusta y que eso me sirva para vivir.

¿Qué es lo que te hace juzgar si un comic es bueno o malo?
El conjunto de los elementos, Guión, diseño, dibujo, color y rotulado. Todo tiene que tener armonía con la historia. Si no es como que algo no encaja. Aquí puede que me contradiga un poco con lo que decía antes sobre el detalle y el dibujo realista. Hay comics que me parecen increíbles y los dibujos distan mucho de ser realistas, pero el conjunto se encuentra tan bien combinado que da placer leerlos.

Miller es un capo manejando el rotulado. Bueno, todo lo que incluye en un comic en realidad ¿Y qué es el Comic para vos?
Una forma de comunicación, rápida y que puede llegar masivamente al publico. Transmitiendo una historia de manera veloz. Y en lo particular una pasión.

¿Crees que hay público para lo que haces?
Yo creo que sí. En los tiempos actuales dominados por la comunicación y por lo visual estoy seguro que las imágenes son el instrumento más efectivo para contar historias. También estoy convencido que el comic como lo conocí de chico, debe evolucionar adaptarse a las nuevas tecnologías para que pueda sobrevivir.

¿Tenés un e-zine favorito?
De comics, no. De relatos desde hace años sigo Alfa Eridiani.

No hay e-zine de comics que se destaque ¿No? Ahora están proliferando los Web comics ¿Te parece una buena iniciativa?

Si. Hace años que hay en la WEB cómics para leer y siempre pensé que tarde o temprano los cómics van a hacerse su lugar en este espacio electrónico. El tema es que leerte un comic en la PC suele ser un poco cansador, pero ahora que hay variedad de dispositivos portátiles, la cosa puede funcionar. Hay que diseñarlos pensando en los medios y no solamente escanear las hojas de la revista.
Allá por el 2003, ya había pensado en un proyecto de cómics online. Pero en ese momento me faltaban herramientas informáticas para crear las aplicaciones y la web.
Desde al año pasado vengo pensando en reflotar ese proyecto.

¿Hay algún autor contemporáneo que sigas?
En comics a Juan Jiménez, Alex Ross, Frank Miller, Marc Silvestri, Alan Grant, Ariel Olivetti y Alejandro Jodorowsky.

¿Sabes? Yo sigo a todos esos también, apuntaría además a Simon Bisley, Moebius y Brian Bolland y dejaría a Ross, já, já. ¿Cuál es tu autor favorito?
Uy! Eso es difícil, me gustan muchos, pero no todo lo que hacen. Podría decir que Juan Giménez, Alex Ross y Jodorowsky.

Entonces seguro leíste La Casta de los Metabarones de Giménez y Jodorowsky, ambientada en el universo del Incal ¿Es así?
¡Y como me gustó!!! Tengo firmado por Giménez uno de los tomos de tapa dura.

Sí Yo también me comí esos comic books. Ahora, último, disfruté mucho de Midnigth Nation con guión de Stracinsky. ¿Según tu parecer, Los autores de Comic colaboran entre sí o son individuos aislados?
Por los que he conocido y con los que he tratado, siempre están dispuestos a darte una mano y ayudarte a que te desarrolles artísticamente. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los comics actuales, necesitan de un grupo creativo para que puedan realizarse, alguien hace el guión, otro el lápiz, otro la tinta, otro el color y otro rotula. Necesariamente deben colaborar entre ellos si quieren que la cosa salga bien.

Doy fe de ello. Te cuento que he jugado un poco con el AC3D desde que me hablaste de el. ¿Qué opinas de los guionistas y escritores?
Buena gente (por lo menos los que conozco), son los que te hacen estallar la cabeza con palabras que desbocan tu imaginación.

¿Es importante la divulgación de las novedades en COMIC?
Sin duda, cuantas veces uno se entera de verdaderas joyas que salen y solo por algún comentario casual. Sin duda hay muchos comics que duermen en la ignorancia del público por que nadie los ha traído a la luz.

¿Qué opinás de la autoedición?
Es bueno y malo. La autoedición permite que cualquiera pueda publicar su obra, de hecho la red esta llena de este tipo de publicaciones, así surgen cosas que de otro modo nunca se verían y que a veces son verdaderas joyas. La otra cara es que como no hay un editor que lo filtre, hay infinita cantidad de publicaciones en la red que son muy pobres, artísticamente hablando. En papel la cosa es distinta, por que aunque no tengas el filtro del editor, por lo menos tenés el costo de la publicación que actúa como freno y hace cuestionarse al autor si por lo menos recuperará la inversión.

Bueno te confieso que hay muchas cosas de baja calidad, muy baja. Pero no lo veo mal. En cierta manera también en Ediciones de grandes tiradas hay cosas que a mí, no me mueven un pelo. Creo que la cosa es que el lector note la diferencia, cuando no es así, cualquiera es rey, llámese Ricardo Fort o sea una chica que participa en Gran Hermano. ¿Sabés que me gusta de vos como autor? Que no discriminás a ninguna publicación para colaborar y obvio que te toma tiempo hacer un dibujo ¿Cuánto tiempo te lleva hacer una ilustración de portada?
En realidad es difícil contabilizarlo, algunas llevan más tiempo, otras menos. Pero promediando algo no muy complejo son unas 8 o 10 horas de trabajo. Lo que más tiempo lleva, por lo menos para mí, es conseguir la idea que voy a plasmar. Por lo general me mandan los textos para leerlos y de ahí a sacar una idea para ilustrar. Ahora si me dan un brief de lo que esperan es mucho más rápido. Por ejemplo la portada del libro Enfrentamiento Galáctico Liberando la Tierra fue de esas que salió al toque. Ni siquiera tuve que hacer correcciones.

¿Y es verdad que ya no usás goma ni lápiz para dibujar?
Si, por una cuestión de tiempo y espacio hago todo digitalmente usando una tableta. Pero muchas veces hago algún boceto por ahí en lápiz, eso me ayuda a pensar mientras elaboro la idea de lo que voy a hacer.
La goma la dejé de usar hace años. Un truco que me enseño un dibujante es el de utilizar la mesa de calco para pasar directamente a tinta los dibujos.

¿Te animás a opinar sobre algún editor?
Hace tantos años que trato con algunos que ya los considero amigos. Solo podría decir cosas buenas de ellos.

¿Ves televisión?
Si, cuando me la prestan mi mujer y mi hija. Consumo películas y series del género principalmente, pero también veo canales de noticias.

¿Qué opinas sobre los adelantos tecnológicos en la vida diaria?
Como todo tiene su lado bueno y malo. Es fantástico ver que cosas que solo estaban en las películas que veía de niño, ahora son realidad. El videófono por ejemplo, ahora disponible en varias versiones. Quizás no llegamos todavía a colonizar el espacio, pero las comunicaciones a nivel global han avanzado de forma increíble y en muy poco tiempo. Internet ha revolucionado todo. Los avances en medicina, han salvado vidas. Mi propia hija de haber nacido 25 años antes probablemente no hubiera sobrevivido al nacimiento y mi esposa tampoco.
Los avances nos ayudan a diario haciéndonos más fáciles las tareas. Pero cuidado, también nos hacen dependientes de ella. Si no ponete a pensar como te sientes si te quedas sin Internet en tu casa o si tu celular deja de funcionar.

¡Qué groso lo que decís! Es como que estamos viviendo dentro de una historia de CF ¿Cómo imaginás el futuro dentro de unas décadas?
Creo que si no nos controlamos un poco vamos a terminar viviendo como en la peli Surrogates (conceptualmente) mas en el ciberespacio que en la vida real. Nuestros chicos actualmente se desesperan por jugar en Internet o por las consolas, antes nos moríamos por rajar de casa y nuestra vieja nos tenía que garrotear para traernos de vuelta. Si viajas en un tren o un colectivo fijate cuantas personas no están conectadas de alguna forma a un medio electrónico. Cada vez hay más gente con el celu en la mano, contestando mensajes, chateando, navegando, escuchando música, etc. Sin duda para mi un futuro próximo nos va a encontrar hiperconectados a una red global y mas cercanos a los Borg de Star Trek de lo que imaginamos.

Puede ser. Igual te digo que muchos presentadores de TV y Conductores de noticieros son iguales en apariencia a los personajes de esa peli con Bruce Willis que mencionaste.¿Qué pensás de las nuevas formas de comunicación? ¿Y las redes sociales?
Yo creo que solo estamos al principio de la cosa. La forma de comunicarnos actualmente es increíble, y es increíble ver como muta para adaptarse a estas nuevas formas, sin ir muy lejos el idioma, cuando mandas un mensaje de texto, tratamos e transmitir mas incluso hasta sensaciones con pocos caracteres: “TOY CERK :). D Q LADO TAS. TK” = ESTOY CERCA POR SUERTE. DE QUE LADO ESTAS. TE QUIERO
Y las redes sociales nos han permitido conocer gente muchas veces de otros países, que de otra forma nunca hubiéramos conocido. También abrieron una nueva puerta para aquellos que tienen fines oscuros. Como todo hay que tener cuidado, y saber usar estas redes racionalmente, para que no te absorban.

Ahora los chicos siguen aventuras a través de juegos de video o historias en cine condicionadas por el merchandising ¿Pensás que eso reemplazará a los comics?
No lo creo. Son formas distintas, también es cierto que el comic surge como forma de contar historias que no podían hacerse de otra manera. No había tv 24 hs x 365 días, ni efectos especiales increíbles, así que el comic era la única forma de hacer llegar visualmente estas cosas y a un precio económico. Sin embargo el comic es parte de la cultura mundial y no creo que sea reemplazada, de hecho hay comics basados en videojuegos y cine adaptado a comic y al revés. No, el comic siempre va a ser mas barato para contar historias antes que sacarlas en otros medios que implican mayor riesgo de inversión.
Mirá un ejemplo, cuando salió Terminador, Alien y Predator, todas pelis de cine grosas. Sin embargo ¿Cuánto tiempo pasó para ver a Alien y Predator darse una buena golpiza?, sin embargo en los comics ya en los 90 los tres se estaban dando de lo lindo, y hasta los superhéroes se las vieron cara a cara con estos personajes.

¿Por que pensás que en la opinión general, el Comic es tan infravalorado?
Siempre existió el pensamiento que los comics eran cosas de chicos, y que si sos un adulto y lees comics sos un nerd o un inmaduro. Sin embargo eso ha ido cambiando.

¡Qué prejuicio ese! Pero como muchas cosas, la crítica viene de gente que desconoce sobre lo que opina. ¿Imaginás que algún día conquistaremos el espacio como en Star Trek?
¡¡Ese es mi sueño!!. Si debo darte una respuesta en base a los desarrollos actuales de la tecnología, debería decir que es muy difícil que lleguemos a eso, hay demasiadas dificultades a superar que hoy en día se presentan como insalvables.
Pero no pierdo la esperanza, muchas cosas que hoy en día son tomadas como algo normal en nuestra vida diaria (caso celulares, consolas de juegos, Internet) eran imposibles o imaginadas muy diferentes 50 años atrás. Aunque intuyo que de llegar a lanzarnos a la conquista del espacio, la cosa va a ser distinta de cómo la imaginamos hasta ahora.

Si hubiese un holocausto climático o ecológico ¿Qué harías?
Buscaría un lugar bien seco, y me haría el mejor asado de mi vida.

¿Cuál es tu película de COMIC favorita?
Watchmen.

¡Que bien que la hizo Zack Snyder con 300, también! Ahora viene Sucker Punch y parece que una nueva de Superman ¿Te gustó 300?
A 300 la vi como 10 veces. Me encantó. También me gustó Sin City, la ultima de Hulk, Wolverine y las últimas 2 de Batman. Las de Supi todavía no me convencen. Por ahora le pongo fichas a Green Lantern, lo que vi de Thor me hace dudar y Capitán América puede andar.

Yo también tenía dudas. Más que laburaba Natalie, que ya protagonizó V y Star Wars. Me parecía como quemada. Pero la vi y debo decir que me gustó, buena elección para el actor principal y para Loki, Odín también.¿Crees que los autores de Comic son nerds o ratones de biblioteca despegados de la realidad?
No. Yo creo que es necesario que estén muy inmiscuidos en la realidad y es necesario que interactúen con grupos humanos si quieren que sus historias o dibujos se vean sólidos y creíbles dentro de la ficción.

¿Cuál fue el último Comic que leíste?
Un e-comic online llamado Valentine escrito por Alex de Campi , dibujado por Christine Larsen y Buenos Aires eterna de Sergio Carrera.

Pero ¿Te gustó? ¿O fue un fiasco?
Ambos me gustaron, debo agregar que son e-comics, los leí en un celular y están diseñados para ese medio.

¿Pensás que alguien leerá este diálogo?
¡¡¡Espero que sí!!!

22 de mayo de 2011 - Continum 435

domingo, 5 de junio de 2011

TXERRA – Escritor – Vocal en la TerBi


Invitado de Hoy: TXERRA – Escritor – Vocal en la TerBi

Hola ¿Quién eres? Preséntate con tus palabras, por favor.

Me llamo José Ramón Vila Martínez, aunque en éste mundillo se me conoce como Txerra, y soy y resido en Bilbao.
En estos momentos colaboro como miembro vocal en la TerBi, Asociación Vasca de Ciencia-Ficción, Fantasía y Terror. Estoy orgulloso de decir que con 17 años ininterrumpidos es la Tertulia de Ciencia-Ficción decana en España, y está presidida por Ricardo Manzanaro.
En cuanto a mi faceta de escritor aficionado, mi primer relato publicado fue Su seguro servidor en la revista electrónica Axxon nº 162 . Más tarde he publicado en papel Generación espontánea, en la antología GRAGEAS, Cuentos breves de todo el mundo (Ediciones Desde la Gente), Ne frusta vixisse videar fue seleccionado para Mundos desconocidos (Libro Andrómeda), Tafiofobia también seleccionado para el Visiones 2008 (AEFCFyT). Recientemente, he ganado el II premio Cryptshow Festival en la modalidad Ciencia-Ficción con el relato Frías máquinas, almas de metal, y publicado en el libro Cryptonomikon 2. El año pasado publiqué mi primer artículo Breve historia de la política en la Literatura de Ciencia Ficción, que abre la antología Utopía final de Libro Andrómeda, y ese mismo año he sido seleccionado por el jurado del concurso de Libro Andrómeda en su 6ª edición con el relato Ambrosía.
También se pueden encontrar algunas de mis minificciones publicadas en los blogs de Sergio Gaut: Químicamente Impuro y Breves no tan breves .
Por último, si alguien tiene interés puede encontrar algunos de mis relatos en un blog que prácticamente acabo de abrir: http://txerra-desdeelrinconoscuro.blogspot.com/


¿Cómo empezaste a aficionarte en la CF?

Me es difícil contestar a esto, aunque podría decirse que desde niño. Digo difícil porque a esa edad, no se es consciente (al menos yo no lo era) de lo que es Ciencia-Ficción, fantasía o cualquier otro género; simplemente leía y veía lo que me gustaba. Así que dejando a un lado los cuentos de los Grimm (jejeje) empecé leyendo a Julio Verne, Tintín, y todo tipo de cómics como los de Vértice, CIMOC o viendo las (a ojos de un chaval) fantásticas series que echaban en la tele como Espacio 1999, Viaje al fondo del mar, El hombre del millón de dólares, las Historias para no dormir, La conquista del espacio (Star Trek), Galáctica... ¡y las películas de serie B, of course!

¡Qué linda revista CIMOC! Yo también leía Zona 84 y Totem, te confieso que esas historias de CF españolas son obras de arte. También hubo buenas producciones en Argentina y Francia ¿Leíste algo de eso?

¡No me hagas hablar! Y tanto que obras de arte. De CIMOC recuerdo con especial cariño las ilustraciones de Vicente Segrelles. Pero es que Josep Toutain era un maravilloso visionario que aparte de las revistas que mencionas, editó también 1984, Creepy, Comix Internacional…
Del comic francés leí, como no, Métal Hurlant, material que creo recordar apareció en Totem. De Argentina salvo Quino, lo siento, no recuerdo nada más.

¿Y cuando sentiste el impulso de escribir?

Pues muy, muy tarde y ahora quizá me arrepiento de ello, pero es que nunca tuve un impulso especial. De hecho todo comenzó allá por 2005 como una tontería, un divertimento en el que Ortuño, yo y otros 4 o 5 amigos nos lanzamos a escribir una alocada aventura por capítulos titulada Historia de Carlos. Lo que comenzó como un serial de telenovela, pronto pegó un divertido salto trasladándose al espacio; y así continuó por varios capítulos con todos los disparates que se nos pasaban por la cabeza. Le cogimos el gusto a eso de escribir y algunos pasamos al Taller 7...

¡En serio! ¡Conocías a Ortuño antes de taller Siete! Cuenta sobre eso.

Bueno resumiendo mucho, a mí por esa época me interesaba mucho la novela y los ensayos de tipo histórico. Y qué tiene esto que ver, te preguntarás. ¡Mucho! Allá por 2003, buceando por internet di con una página web que versaba sobre libros de historia y humanidades denominada El Caballero Ilustrado, administrada por él. Teníamos una gran afinidad y unos meses después me nombró co-moderador de la página. A mediados de ese mismo año nació el grupo Buena Gente, una pandilla de amigos de la más diversa procedencia geográfica y de los que surgió la Historia de Carlos, de la que ya he hablado.

¿Qué temas te gusta abordar en tus cuentos?

Muy variados. Me gusta saltar de un lado a otro de los subgéneros así que tengo ucronías, terror psicológico, Space Ópera, Ciencia-Ficción sobre todo hard... ¡hasta algún que otro artículo!

Te recuerdo bien de mi paso por Taller Siete ¿Qué opinás de los talleres literarios de CF online?

Bueno, no puedo opinar más que del Taller 7, el único por el que he pasado, y la experiencia fue para mí enormemente positiva. Tengo una deuda de gratitud con las personas del Taller que me ayudaron a nacer y crecer como escritor. Entre ell@s te incluyo a ti Mario, por supuesto.

Sí, también aprendí mucho ahí. ¿Cuál es tu aspiración? ¿Fama?

¡No, que va! Como suele decirse, tengo los pies en el suelo. Con lo que hago soy feliz, si a alguien más le gusta lo que hago, miel sobre hojuelas.

¿Qué es lo que te hace juzgar si un relato es bueno o malo?

En primer lugar, las faltas de ortografía; descalifican al autor. Alguien que pretende entrar en este juego y ser leído, tiene que esmerarse en esto. En segundo lugar, una buena historia, un argumento que me atrape y me invite a llegar al final. Y precisamente el final ocupa el tercer lugar. Los finales son muy difíciles, lo sé por experiencia. Abierto o cerrado, el final tiene que ser consecuente con la historia y dejar un buen sabor de boca al lector.

¿Estás de acuerdo con los filtros de edición? ¿Quién debería realizarlos?

Desconozco la parte profesional de la edición, pero evidentemente que tiene que haberlos; en este sentido creo que existe una suficiente autorregulación al respecto. Me refiero a que por un lado tenemos a los editores que invierten su propio dinero o el de los socios para que el proyecto funcione; como es lógico, para velar por esto escogerán con mejor o peor fortuna, todo es subjetivo, lo que consideren más adecuado a sus intereses. En un segundo término tenemos los concursos de novela, relato, etc. Este sistema es más popular, si se quiere decir así. Aquí los filtros son el jurado que selecciona uno o varios cuentos que más tarde terminarán en la mayoría de los casos publicados en e-zines o en papel de muy determinadas editoras.

¿Qué opinas de los neologismos?

Los vocablos de nuevo cuño son parte intrínseca en la literatura de Ciencia-Ficción. Hay que tener en cuenta que desde siempre éste género creó (y estoy seguro que seguirá creando) palabras nuevas o neologismos que son de uso habitual hoy en día: robot o robótica, ingeniería genética, motor de propulsión iónica son tan sólo algunos ejemplos.

¿Qué es la CF para vos?

Debo confesar que es una afición más; aunque, eso sí, es la que más tiempo me ocupa.

¿Cuál de tus cuentos te es más querido? ¿Por qué?

Permíteme que cite dos: Su seguro servidor fue mi primer cuento publicado. Me causó honda alegría cuando Sergio Gaut me dijo que le gustaría publicarlo en Axxón; hay que tener en cuenta que sólo llevaba un año aprendiendo (literalmente) a escribir relatos. El otro es Ne frusta vixisse videar. Éste relato pasó por la criba de un jurado el cual estimó que merecía ser seleccionado para Mundos desconocidos de Libro Andrómeda. Para mí fue la confirmación de que la flauta no sonó por casualidad.

¿Crees que hay lectores para lo que escribís?

Sinceramente, no me preocupa. Escribo en primer lugar porque me gusta. Si hay alguien interesado en lo que escribo, pues fenómeno.

En eso te entiendo, pero también sé que hay público para todo y a veces a la CF hay que darle un empujoncito de difusión. ¿Tienes un e-zine favorito?

Axxon por la calidad, cantidad y variedad de cada una de sus entregas. También me gusta leer los relatos del Hyperespacio de Libro Andrómeda, la revista Hélice, Alfaeridiani, Crónicas de la Forja (en la que hay mucha gente que conozco)... y aunque no se trata de e-zines al uso, los blogs de un tal M.C. Carper.

Gracias por eso ¿Hay algún autor contemporáneo que sigas?

No soy empedernido seguidor de un determinado autor. Aparte de los ya reconocidos internacionalmente, me gusta sorprenderme con autores de nuevo cuño como Juan Moro o Joseba Paularena, ambos, casualmente, miembros de la TerBi, pero sin lugar a dudas magníficos y prometedores escritores de Ciencia-Ficción. Del primero recomiendo la saga de El Proyecto Amanecer; del segundo, DSK3, la maravillosa aventura de una inteligencia artificial que nace, crece, evoluciona...

Pero dime donde se pueden conseguir o leer, por favor.

DSK3 de Joseba Paularena fue editada y publicada por Espiral Ciencia-Ficción de Juanjo Aroz y se puede conseguir a través de su página web http://aroz.izar.net/
Y en cuanto a las obras de Juan Moro como El Proyecto Amanecer, Prance, el último guardián, Tógar (El último Guardián II) y mucho más material se pueden encontrar también en su propia página web http://www.jmoro.net/

¿Cuál es tu autor favorito?

Sin ninguna duda el viejo profesor, Isaac Asimov. Su polifacética y prolífica obra abarca en un solo autor todo lo que me gusta leer: ciencia, historia, Ciencia-Ficción, artículos...

Si, fue un hombre muy completo y vehemente defensor de la CF. ¿Según tu parecer, Los autores de Cf colaboran entre sí o son individuos aislados?

Hay de todo por ahí, pero en mi experiencia puedo decir que hay gente con muchas ganas de aprender y también gente con muchas ganas de enseñar. Si estas dos magnitudes se juntan queda una mezcla explosiva que enriquece a ambas partes. Si menciono el Taller 7, ya sabes de qué hablo; el Taller 7 cerró en su día, pero hay muchos sitios por ahí, sólo hay que tener interés y ganas de trabajar.

Es muy cierto esto. Taller Siete fue como el tronco del árbol que luego se ramificó en diferentes talleres. ¿Qué opinas de los ilustradores?

A mí me hubiera gustado ser dibujante, con esto te digo todo. Tengo algún que otro dibujo por ahí, pero definitivamente no era lo mío. Los ilustradores han sido, son y siempre serán imprescindibles, parte esencial en el gran círculo de la Ciencia-Ficción, léase cómic, portadas, rellenos de e-zines, story boards (o como se llame) y otras colaboraciones en el cine... ¡Qué sé yo!

¿Sabés? Yo soy más conocido por mis dibujos, es así. Y tengo una teoría sobre que toda idea necesita del dibujo para desarrollarse. Después de escribir muchos cuentos y relatos largos, entendí que la mejor manera de llegar a los lectores es a través del dibujo o del comic, mejor. Ahora me estoy quemando las neuronas con mis propios proyectos. Por suerte están apareciendo muy buenos talentos en los e-zines. ¿Es importante la divulgación de las novedades CF?

Importante no, vital. De hecho todos más o menos lo hacemos de forma testimonial con nuestros blogs. Pero hay otros canales que la gran mayoría conoce, y aquí permíteme que cite a http://literfan.cyberdark.net. ¿Quién no conoce esta página web de la que forma parte Mariano Villarreal? Además, oh casualidad, también es socio de la TerBi. Y por supuesto los blogs de la TerBi que administra nuestro “presi” Ricardo Manzanaro: http://notcf.blogspot.com/ y http://terbicf.blogspot.com/

Ese tipo de labor es de las que más valoro, porque dejan el ego a un lado para promocionar a la gente. ¿Qué opinás de la autoedición?

No tengo una opinión formada sobre este tema.

¿Te animás a opinar sobre algún editor que te haya publicado? ¿O no te haya publicado?

Bueno, tengo escasa experiencia en esto, pues nunca he llevado una obra mía a un editor. Más bien me he presentado a concursos y de ahí han venido las publicaciones. Y te contesto empezando por la segunda pregunta: si no me han publicado es porque quizá no me lo merezco.
Y ahora voy a por la primera pregunta, si me lo permites contestando con otra, ¿qué se puede decir de una persona (o varias) que en la mayoría de los casos sin ánimo de lucro, pone su escaso tiempo y su dinero al servicio de la divulgación de obras de autores en la mayoría de los casos desconocidos? Hablo de editores no profesionales y sin ánimo de lucro, por supuesto. Me refiero a esos pequeños editores que merecen todo nuestro apoyo y reconocimiento como Juanjo Aroz, editor de Espiral Ciencia-Ficción http://aroz.izar.net/ que tiene nada menos que 48 títulos publicados y varios Premios Ignotus además, como no, de ser socio de la TerBi. Aprovecho este espacio y te adelanto que el próximo lanzamiento de Espiral será Crónicas de la Tierra y del Espacio, de Domingo Santos.
También quiero destacar la gran labor que realiza Claudio Landete desde su editorial Libro Andrómeda, http://www.libroandromeda.com

Pero ahí nombraste a dos personas que admiro muchísimo. Domingo Santos y Claudio Landete Anaya (que participará aquí en Diálogos). De Domingo Santos nunca olvidaré sus magníficos editoriales. ¿Ves televisión?

Muy de vez en cuando. Permíteme confesarte que soy uno de esos contados ciudadanos que ven la 2 de TVE (sí esa de los documentales que nadie ve. ¡Y ahora no tiene los engorrosos anuncios publicitarios!).

¿Qué opinas sobre los adelantos tecnológicos en la vida diaria?

Me encantan. Ten en cuenta que soy técnico en electrónica industrial, así que me chiflan, algunos más y otros menos, todos los artefactos que caen en mis manos.

¿Qué pensás de las nuevas formas de comunicación? ¿Y las redes sociales?

Esto ya no me gusta tanto. Bueno están ahí, sirven para lo que sirven, pero no me entusiasma pasar minutos, mucho menos horas ante el teclado sin hacer algo de provecho.

Ahora los chicos siguen aventuras a través de juegos de video o historias en cine condicionadas por el merchandising ¿Pensás que eso reemplazará a la literatura tradicional?

Qué me vas a contar. Tengo un chaval de 14 años enganchado a la PS3 que no veas. Sin embargo también lee libros; pero pienso que sí que podría haber problemas con las generaciones futuras. Me explico: es un hecho, ahora lo estamos viviendo, que los jóvenes comienzan a leer mucho más tarde por culpa de estas neo-aficciones (ahí tienes un neologismo, jeje) que hace unos años no existían.

¿Por qué pensás que en la opinión general, la Cf es tan infravalorada?

Lo oigo comentar aquí y allá continuamente, pero yo no veo tan claro esto. Digamos que la ciencia ficción es un género muy determinado y selectivo para cierto tipo de público. Doy por hecho que al aficionado al género le encanta leer, ver cine y series y busca aquí y allá y en ocasiones se implica para que la rueda siga girando. Sin embargo al que no le gusta el género simplemente lo ignora y puede que incluso lo infravalore.

Sí, creo que va por ahí la cosa. ¿Imaginás que algún día conquistaremos el espacio como en Star Trek?

La imaginación es muyyyy libre. El ser humano es conquistador por naturaleza, así que estoy seguro que el día en que se junten factores como tecnología, dinero y ambición, ese día se conquistará lo que haga falta. Sin embargo los hechos son los que son: hoy en día no hay dinero para despilfarrarlo en estas cosas y la tecnología está muy lejos de llevarnos a lograr esos objetivos.

Si hubiese un holocausto climático o ecológico ¿Qué harías?

Nunca me lo he planteado, así que lo siento, pero no tengo ni plan A ni plan B para estas situaciones. Tenemos muy reciente el desastre nuclear de Fukushima en Japón, y se ha hecho patente que ante este tipo de situaciones nadie está preparado. Lo que sí pienso es que hay que prevenir antes que lamentar y meditar profundamente sobre los cambios que estamos infringiendo al planeta; aún estamos a tiempo de que no sean irreversibles.

Cierto, pero los que ensucian el aire, la tierra y el mar, no cambian en nada su accionar. Es más, en mi opinión es criminal lo que hacen con las ballenas y hoy temprano leí que el gobierno japonés retornaba a la actividad de cacería de ballenas después del tsunami. ¿Cómo ves el futuro de la humanidad?

Estoy preparando un artículo sobre las distopías y créeme, prefiero pensar en finales más optimistas para el planeta. Pienso que la gente se va concienciando, muy despacio sí, pero yo lo veo de forma patente. En España se está optando progresivamente por las energías alternativas, más limpias (el mes pasado se publicó que llegó a ser el 60 % de la energía consumida), y hay una gran concienciación ciudadana en cuanto al reciclaje. En Alemania ha surgido un debate popular en contra de las centrales nucleares y ha sido tan influyente y de tal calado que incluso ha hecho tambalear el partido de Merkel. Obama ha anunciado también impulsar las políticas sobre las energías alternativas poniendo como ejemplo a España.
En fin, algo se mueve por el buen camino; eso sí, más lentamente de lo que a todos nos gustaría.

Eso es algo, espero que todo termine bien. ¿Cuál es tu película de CF favorita?

Sin duda Blade Runner. Tiene todos los ingredientes que me gustan en una buena película: ciencia ficción, thriler, ciberpunk, una fenomenal banda sonora, un buen guión con fenomenales diálogos, ¡pero si está inspirada en una novela de Philip K. Dick...! Además en realidad son dos películas, cada una según tus preferencias: que te gusta la utopía y los happy end, pues visiona la versión de 1982; que por el contrario te gustan las distopías, pues vete a ver el montaje del director de 1992. No se puede pedir más de una película.

¿Crees que los autores de Cf son nerds o ratones de biblioteca despegados de la realidad?

Nunca me ha gustado generalizar, aunque hay ejemplos que invitan a pensar en ello, como por ejemplo Asimov que escribía sin excepción de 7 a 8 horas diarias, los 7 días de la semana. Para colmo, escribía encerrado a cal y canto en habitaciones con las persianas echadas, sin un fotón de luz natural. Joe Haldeman por su lado se levanta a las cuatro y media de la mañana y le gusta escribir en el porche de su casa a la luz de un pequeño farol de gas. El fallecido Michael Crichton se casó en cinco ocasiones y se divorció 4. Su cuarta esposa se quejaba de que parecía que no estaba casada; incluso cuando Michael no trabajaba era inútil conversar con él, pues siempre tenía la mente en otras cosas. Por último, Franz Kafka escribía en penumbra, casi a oscuras y con tinta también oscura.
En fin excentricidades o manías, como quieras llamarlo. Quizá el precio de la fama. Pero si quieres mi opinión, los escritores y aficionados que yo conozco (y me incluyo) somos mucho más mundanos, y por lo común, no somos ajenos al mundo que nos rodea: nos encanta relacionarnos, acudir a tertulias, eventos, etc...

Coincido y creo que es fundamental vivir la vida para poder contar sobre la gente o las cosas del vivir. Asimov igual exploró mucho la psicología tanto humana como robótica, hasta ese término es de él, un hombre genial. ¿Cuál fue el último cuento de Cf que leíste?

¿Uno sólo? ¡Cientos! Como miembro del jurado, llevo leídos más de doscientos relatos que hemos recibido para el concurso I PREMIO TerBi 2011 de Ciencia-Ficción, Fantasía y Terror.

¿Y cómo haces eso? ¿No es agotador?

Pues dejando de leer mis lecturas preferidas por un par de meses. Y sí, es agotador pero es un fenomenal observatorio del panorama del estado de la Ciencia-ficción, de las tendencias y estilos que están imperando ahora.
Comentabas en una pregunta anterior la opinión general de que la Cf está infravalorada, y no lo entiendo. Me explico: hemos recibido cerca de 200 relatos y los han confiado a un concurso que se convoca por vez primera, y sin premio en metálico. ¡200 escritores nada menos! Y a buen seguro que se trata de gente con ilusión, que trabaja y se esfuerza porque la Cf siga adelante.
Sinceramente, no veo tal infravaloración; más bien al contrario: una gran reivindicación.
Con estos Diálogos me estoy convenciendo de que el mundo ama la CF, je, je.

¿Pensás que alguien leerá este diálogo?

Pues no sé qué decirte. No creo que mi humilde persona sea un atractivo que induzca a alguien a leer mis opiniones. ¡Pero que nadie deje de visitar el blog Diálogos de Ciencia-ficción por mi culpa! jajaja

20 de mayo de 2011 - Pasaje Dimensional Terbi

martes, 31 de mayo de 2011

Teresa Pilar Mira de Echeverría - Escritora - Licenciada en Filosofía y Coordinadora del grupo Filosofía yCiencia Ficción







Hola ¿Quién eres? Preséntate con tus palabras, por favor.


A riesgo de ponerme a filosofar y hablar de existencia, esencia personal, imposibilidad de definiciones, etc.… Vamos a lo concreto.
Mi nombre es Teresa Pilar Mira de Echeverría. A saber: un nombre heredado de una abuela, el otro de una advocación a la Virgen ―del lugar donde nací―, el primer apellido marcando una honrosa pertenencia a unos padres maravillosos e idealistas y, el segundo, adquirido gracias a mi opción de amor por un hombre increíble al que adoro.
Tengo un doctorado en filosofía (con una tesis dedicada a la mitología y a la ciencia ficción), una carrera interrumpida de astronomía, e intento dedicarme a lo que más me gusta, que es la ciencia ficción, dentro de ese marco de elecciones. De modo que procuro escribir, hago algunos ensayos y me dedico a la investigación de los temas y autores de la cf dentro del ámbito de un análisis simbólico-filosófico… o algo así.

¿Obtuviste el doctorado con esa tesis?


Sip. Lo que me llena de alegría porque pude unir, a mi amor por la filosofía, mi pasión desenfrenada por la ciencia ficción. La introduje un poco a modo de caballo de Troya, supongo. La tesis trata sobre mitología, símbolo y la metodología empleada para su análisis, y sobre el rol de la imaginación en todo este proceso; así que propongo a la cf como la mitología de nuestra época —lo cual resultó en que tuve que dedicar media exposición a defender la idea de creación constante de mitos y no la inclusión de la ciencia ficción—.
Específicamente traté el entramado simbólico del universo de Cthulhu de H. P. Lovecraft, Dune de Frank Herbert y la “trilogía”: VALIS (en castellano se tradujo como SIVAINVI), La invasión divina y La trasmigración de Timothy Archer de Philip K. Dick. Mil y pico de páginas que no sé si alguien leerá alguna vez… la voy a tener que serializar, je.

Me parece una buena idea ¡Sivainvi! ¡Qué complejo ese Dick! Pero muy entretenido. ¿Cómo empezaste a aficionarte en la CF?


En mi casa siempre fueron lectores ávidos y autodidactas durante generaciones (mi abuelo Jerónimo, un tipazo el anarquista, aprendió a leer sólo usando las etiquetas de las latas de conservas y terminó acunando una colección de Salgari y Verne envidiable; el otro abuelo, Domingo, un hombre bueno como pocos, era cambista del ferrocarril y llegaba a su casa para leer libros de astronomía. Se ve que es cuestión de genes. Yo los conocí a través de mis padres y su orgullo por ellos). A mi mamá le fascina la poesía, sobre todo Lorca y Machado, entre otras cosas. A mi papá, la literatura existencialista, por así decirlo, Dostoyevski y Víctor Hugo, como ápices. Pero los dos son personas muy abiertas. Y como en casa la libertad siempre fue lo primero, a eso de los nueve años estaba leyendo Crimen y castigo y memorizando Anoche cuando dormía.
A los diez años, más o menos, descubrí que la bibliotecaria del colegio no era como la pintaban mis compañeras y me hice tan amiga de ella, como una nena de diez puede serlo de una señora adulta. La cosa es que con ella conocí a Walter Scott y Julio Verne.
Algún interés en la astronomía despuntó a los once años y algo debo de haber dicho sobre la ciencia ficción, porque mi papá me regaló de pronto 2010 odisea dos de Arthur C. Clarke (sin 2001), pero eso bastó para dejarme fascinada por la ciencia ficción y para retroalimentar a mi viejo que se hizo fanático de Huxley, Simak y Bradbury.
En esa época comenzaba a salir una colección maravillosa en la Argentina (y, sobre todo, en Pilar, un pueblo con berretines de ciudad ―ciudad natal y en la que pasé media vida―, donde, entre otras rarezas exóticas, llegamos a estar años sin una librería ―sí, tiemblen de terror lectores, eso sucedió―). Me refiero a la “Biblioteca de Ciencia Ficción” de Hispamérica, que llegaba a los quioscos de revistas; los celebérrimos libros de cubierta azul y plateada. Como vengo de familia clase media cultural, pero clase pobre material, se hicieron esfuerzos sobrehumanos y pude tener una gran cantidad de ellos. Ahí conocí un tesoro de autores que me acompañarían a lo largo de mi vida: Asimov, Niven, Simak, Watson, Blish, Heinlein, etc. De golpe el universo perdía todos sus límites y me sentí por primera vez en mi elemento, entre mi gente (aunque a la distancia).
Finalmente, a los quince, tuve mi revelación: Dune de Herbert, que me cambió la vida como lectura iniciática y, más adelante, con la aparición de Philip Dick y su Ubik, se afianzó la idea de una vocación a la que estaba ya ligada de por vida.

¡Ufff cuanta info de un tirón! A ver, hablaste de genes. Una teoría interesante, siempre algún rasgo se tiene en común, aunque también enormes diferencias. Te lo aseguro, yo tengo tres hermanos y hay cosas en las que no coincidimos ni un ápice, je. Yo también leí 2010 antes de 2001 y Clarke me llevó de paseo por el Sistema Solar de una forma que nunca había conocido. Esa Colección de Hispamerica, que mencionás, trajo la CF a todos aquellos chicos y no tan chicos que a mediados de los ochentas, conocimos a Dick, Niven, Heinlein, Clarke, Asimov… En esa colección no estaba Dune, pero yo sentía mucha curiosidad por esa saga por un articulo en Nueva Dimensión. Cuando me compré el libro, adoré la prosa de Herbert (que ninguno de mis amigos de aquellos días, aceptaba). En la misma época leí Fundación y mi camino al lado oscuro fue definitivo. ¿Cuando sentiste el impulso de escribir?


Desde el principio de mis lecturas. Y escribía terriblemente mal. Con lo cual me descorazonaba un día y, al siguiente, empezaba de nuevo, medio ofendida en mi orgullo y medio esperanzada en mejorar.

¿Era autocritica o tenías algún critico en la familia?


No, en mi familia siempre vieron lo que hacía como fantástico (y bueh, hija única). Pero ojo que mi viejo si te tenía que criticar algo lo hacía. Se ve que el amor era más fuerte. Lo bueno es que siempre me alentaron a seguir escribiendo.
En realidad era a mí a quien nunca le gustó lo que escribía en esa primera época, pero las ideas las fui rescatando y reescribiendo una y otra vez a lo largo de los años hasta terminar en cuentos bastantes potables. Así que tanto no me deberían disgustar si no los tiré.
Con las novelas es otra cosa.


¿Novelas? ¿Estás escribiendo una novela?


A ver, con ese berretín medio omnipotente que tiene uno en la adolescencia escribí dos novelas: una de tipo ecológica que es para llorar de espanto, y otra medio experimental centrada más en los medios de expresión, en juegos de lenguaje y en la generación de estados de ánimo en el lector, etc., que resultó muy buena como catársis para mí misma —me hizo muy bien escribirla en lo personal—, pero muuuuuy densa para cualquier otro lector, lo admito.
En la actualidad hay una novela en producción y otra en mente. Pero, con los años, uno le tiene mucho más respeto a la novela de lo que la bravata de la juventud permitía. Ahora voy con más calma y trabajándola mucho más, casi obsesivamente. La reescritura es muy fuerte acá. Consulto con la gente que confío (Guille, Laura, la gente del taller, sobre todo), investigo mucho más, reelaboro, medito, bueno, “laburo” de veras. Y esto me ha permitido darme cuenta lo justo que es que, en muchos libros, el autor incluya una sábana de gente a la que le agradece su colaboración. Sin esos amigos y colaboradores, sería imposible hacer algo remotamente potable.

¿Qué temas te gusta abordar en tus cuentos?


La “otreidad”, la capacidad de convertirnos en otros ante nosotros mismos. Es decir, la idea de que somos más que una identidad cerrada, que somos algo en crecimiento constante. Pero, al mismo tiempo, somos también lo que no somos, es decir, que lo que excluimos o lo que negamos también nos define. Mis personajes sufren casi siempre transformaciones enormes, o la humanidad entera se halla tan transfigurada respecto de sí misma que es interesante ver qué la determina o si es necesario o posible definirla ya.
Creo, sin dudas que allí hay mucha influencia de Philip Dick y de Octavia Butler, pero con un giro propio. Amo la diversidad, la variedad, las opciones. Me gusta la riqueza que trae la diferencia: distintos modos de pensar, de amar, de ser. La diversidad cultural, el no encasillamiento, los juegos de opuestos que pueden unirse, el cambio positivo, la permanencia honrosa… soy medio heraclítea (aunque en mi vida personal soy bastante parmenídea).
Quizás, en el fondo, es la retroalimentación suave, lenta e ininterrumpida entre realidad e imaginación lo que me interesa.

Te cuento que la primera vez que te leí (DEXTROGIRO), terminé el cuento y volví al principio. Había mucho que no conseguí captar, pero sabía que estaba ante algo bueno. Con la segunda lectura me resultó buenísimo. ¿Cómo construís un relato?


Bueno, casi siempre a partir de una idea o frase suelta. En realidad nunca sé en qué va a terminar un cuento. Mi marido, Guillermo, tiene toda la historia armada en la cabeza cuando se sienta a escribir, admiro eso. Yo no sé que voy a poner en el renglón siguiente.
A veces construyo un cuento dando vuelcos de timón para alejarme de lo que “lógicamente” se seguiría en el decurso normal de los hechos, otras intento intuir un sentido a medida que avanzo (pero creo que en realidad escribo cuando logro que consciencia e inconsciente trabajen parejos). ¿Viste cuando parece que el cuento se escribe sólo y quedás sorprendido del resultado?
En una época tomaba una imagen (mucho Magritte) o música (según la época: Vangelis, Pink Floyd, Yes, ELO, Boston, Gershwin, Puccini, depende) y arrancaba desde las sensaciones. Mi primer cuento lo escribí escuchando The year of the cat de Al Stewart. Ahora trabajo un poco más con el inconsciente, a lo Bretón —pero sin comparar con su genio, por favor—: uno dos o tres palabras completamente al azar (algo que pienso o veo, etc.) y a partir de allí me pongo a construir una historia. Por ejemplo, tengo un cuento que se llama “Fuerza laboral” que nació durante una reunión de las organizadas por Pestarini. Recuerdo que estábamos en un bar con muchos espejos, delante de mí había un vaso y cruzó por mi cabeza la palabra “perro”; así que anoté en una servilleta: “Desde el fondo del vaso, el espejo le ladró con fuerza”, y ahí nació el cuento. A veces me mando un mensaje por celular a mí misma con algo que se me ocurrió, pero en diferido, para dentro de dos o tres días y cuando llega es como una invitación a escribir. Creo que, por haber sido excesivamente racionalista en una época, me gusta soltarle la cuerda a la imaginación y ver que pasa cuando se aloca, y después recoger el hilo de a poco y seguirle la pista para desentrañar el sentido o crearlo. ¡Qué querés que te diga, mi ídolo es Dick!

¿Cuál es tu aspiración? ¿Fama?


¡Nooooo! (¿Es esa la respuesta políticamente correcta, no?)
Bueno, en serio, fama no. Pero reconocimiento sí. A ver, reconocimiento en tanto persona, no como un talento que, honestamente, no creo que tenga. En resumen: me gustaría que me leyeran.
Me gustaría, en definitiva, decir algo que marque una diferencia, que deje una huella buena en el mundo (aunque sea en un rincón de él). Sé que uno escribe primariamente para sí mismo, pero también lo hace para los demás.
Cuando hago un ensayo me gustaría que todos lo leyeran, no porque lo escribí yo, sino porque hablo de gente muy pero muy grande: Dick, Zelazny, Delany, Lovecraft, Oesterheld, Herbert, Farmer; y ahí sí quisiera que la gente los conociese, que degustase los mismos placeres y cuestionamientos que ellos me hicieron sentir; y que saboreasen cómo se transfigura el mundo luego de leerlos. Es como querer compartir con los demás algo que es demasiado bueno como para que quede en uno mismo.
Cuando escribo un cuento, primero me exorcizo, luego vuelco sueños y, finalmente, pienso en una idea y un argumento que me gusten. Pero también pienso en el lector. Quisiera hablarles; no enseñarles, porque yo no tengo nada nuevo que enseñar, pero sí hacer surgir en ellos ideas nuevas, modos más amplios de ver el mundo (es fantástica esa sensación que uno experimenta cuando, de pronto, el universo se hace un poco más extraño, un poco más grande y un poco más rico en texturas existenciales de lo que era hasta hace un momento).
En el fondo, los escritores somos unos egocéntricos, no hay caso. Pero Sartre decía algo interesante: los escritores incómodos, los que dejan al lector con una espina clavada, tienen una función muy importante: hacer de puente o intermediario entre los problemas existenciales y el lector. Eso me gusta, no porque quiera jorobarle la vida a la gente, sino porque creo que es un rasgo distintivo del ser humano el preguntarse (y el tenerle miedo a la pregunta): ¿para qué miércoles estoy en el mundo?

¡Tal cuál! Es eso, Teresa. La misma reflexión de Rick Deckard al final de Blade Runner ¿Hacia donde voy? ¿De donde vengo? ¿Cuánto tiempo tengo? Cada vez que escribimos, estos interrogantes están presentes, aún en la novelita de amor más cursi. Hasta hace unos años, fantaseaba con la idea de que la muerte era algo que podía eludir, pero un día me di cuenta que hay dos cosas fundamentales en la existencia, comunes a todos: Nacer y morir. La cosa es que sé que voy a morir, y vos y todos los que leen esto. Somos como Roy Baty y por eso escribimos. Y esa pequeñez, bajo un universo de mil millones de galaxias con cien mil billones de estrellas cada una, nos hace concientes de lo inútil de la guerra o del enriquecimiento desmedido. Estoy seguro que más de una vez te encontraste reflexionando sobre esto ¿Puede ser?


Mirá, hay algo increíble en eso que expresás. Platón le hacía decir a Sócrates que la filosofía era una preparación para la muerte, ¡qué tema! Tratamos todo el tiempo de evitarlo.
Mi viejo me decía siempre, con eso de disfrutar el momento, que podía ver el nacimiento como el inicio de la cuenta regresiva, y mi vieja le contestaba que hay algo más inevitable que la muerte: la vida… Bueno, ese es el problema, tal vez.
Quiero decir, ¿a qué le tenemos más miedo, a la muerte o a la vida? Creo que los dos temas son indisolubles y por eso se evitan los dos; si hablás de uno, inferís el otro. Los cuadros de santos solían tener en algún rincón una calavera, la idea era ponerte en perspectiva, dilucidar qué es lo importante, por qué cosas vale la pena luchar. ¿Qué voy a hacer con este tiempo que tengo?, ¿qué puedo, qué debo, qué quiero hacer (por qué no todo junto)? ¿Voy a la cosa en sí o surfeo por ahí haciéndome el tonto para no ver que es la muerte lo que hace valiosa a la vida? ¿Hay un sentido oculto o el propio vivir es un fin en sí mismo? Y sobre todo, ¿importa la respuesta o es la pregunta la valiosa? Es decir, a lo Le Guin en La mano izquierda de la oscuridad, lo bueno del misterio quizás sea el amasar, manosear, trabajar las preguntas profundas, formularlas sin esperar una respuesta, porque no son “problemas”, nadie te puede decir X = 42… vida y muerte son misterios y, por lo tanto, como decía Marcel, estamos envueltos en ellos y ellos nos jugamos. Para vivir hay que ser heroico, la vida es la más hermosa de las causas perdidas.
Por ahí lo más importante de Roy Batty no es lo que dice (que es el resumen más maravilloso de la angustia ante la finitud —y ante la infinitud— que he oído), sino que lo dice, que se lo dice a sí mismo y a Deckard. Que vale la pena decirlo, como un último desafío-esperanza. Es la maravillosa frase de Bradbury en Fahrenheit 451: lo importante es qué dejamos atrás, ¿somos el hombre que corta el césped o el jardinero? Cuando el hombre que corta el césped se va, dice Bradbury, bien podría no haber estado nunca allí; pero la mano del jardinero permanece en el jardín para siempre, sin él nada hubiera sido lo mismo. Tal vez por eso escribimos.

Cierto. ¿Qué es lo que te hace juzgar si un relato es bueno o malo?


¿Mío? ¡Uy! Primero, que no sea aburrido, ni pedante, ni sentencioso, ni una declamación científica (de la ciencia que sea). Segundo, que tenga cierta poesía interna, soy muy barroca. Tercero, que diga algo, que no sean sólo palabras lindas o historias interesantes pero huecas. Y cuarto pero, en última instancia, primero: que la gente en quién confío me diga qué le gustó y que pueda extraer de la historia, no tanto lo que yo quise poner, sino conclusiones propias (hace mucho que renuncié a comunicar “al pie de la letra” mis ideas e impresiones, la riqueza del lector es mucho más grande que la mía y es la única forma de superar la imposibilidad de comunicación básica: somos más solipsistas de lo que pensamos… A mi me gusta pensar que podemos ser, un poco a lo Leibniz, entes cerrados en nosotros mismos, pero hechos de espejos y, por lo tanto, capaces de reflejar en nosotros al otro y ponernos en su lugar). Y supongo que no hay que descuidar la intuición.
Uno nunca es muy buen juez consigo mismo: a veces somos despiadados y otras nos sobreestimamos, todo depende del día y la circunstancia, je, je.

Es verdad, yo no soy para nada buen juez de mis laburos, necesito que mi mujer miré por sobre el hombro y acoté esto o aquello. Nunca recibo estas criticas de buen grado, pero al final siempre entiendo que tenía razón ¿Te pasa lo mismo con Guillermo?


Guille es súper delicado en sus críticas, no porque yo sea loca (que lo soy, trabajo las críticas lo mejor que puedo —aunque a veces duelan porque no es a vos a quien critican sino a uno de tus “hijos”, ¿no? Y eso ya es otra cosa—) si no porque él tiene un tacto increíble. Sabe como decirte algo sin que sea un demérito si no que te lo presenta como una oportunidad de mejorar. Además no me deja tirar nada de lo que corrijo.
Y como también escribimos juntos, eso ya nos da un ejercicio en saber cómo piensa el otro al escribir. Es raro, yo escribo a mi estilo, él al suyo, y cuando lo hacemos juntos, hay un tercer estilo que no es ni él, ni yo, es un nosotros diferente.

¿Estás de acuerdo con los filtros de edición? ¿Quién debería realizarlos?


Yo no tengo mucha experiencia con editores. Pero todas las que tuve han sido excelentes (Santiago Oviedo, un capo, editor de NM, por ejemplo).
Tengo la dicha de tener como amiga a Laura Ponce (editora de la revista Próxima) y, para mí, ella es el ideal del editor. Un editor que ayuda a darle al cuento el temple final.
A ver, uno, como escritor, forja y golpea y moldea al cuento; le pone arabescos y empuñadura, etc. Pero el editor le da el templado final que afianza el acero y lo hace dúctil pero filoso; ese temple es el que hace que la obra valga la pena. Creo que el secreto de Laura es que, además de ser una persona totalmente generosa, es también escritora y, como conoce este lado del mostrador y es buena gente, entiende cómo relacionarse con los escritores.

¿Qué opinas de los neologismos?


¡Me encantan! Bueno sobre todos los de la ciencia ficción. Admiro mucho el análisis literario de la cf que hace Delany. Y tiene dos delicias lingüísticas que me parecen estupendas: el trabajo con neologismos (él cita los ornitópteros de Frank Herbert y Cordwainer Smith) y el juego con las metáforas, a veces, literalizadas.
Los neologismos son como los hijos de la experimentación colectiva con el lenguaje y las ideas (ojo, no hablo de tonterías que están de moda, sino de términos acuñados que encierran toda una historia, casi una mitología detrás).
Yo amo la ciencia ficción de los ’60, la New Wave, y ese movimiento representó una forma de escribir bien experimental, bien polémica, constantemente rompiendo con todos los límites (digamos que hay una especie de Biblia New Wave: Visiones peligrosas… Bueno, ese es el mejor ejemplo de por qué me gusta ―¿Ves? ¡Ahí hay un juego de editores de lujo que eran también escritores (Ellison, Pohl, Aldiss y, sobre todo, la increíble Judith Merril) y que dieron un impulso de renovación y crecimiento fantástico a la ciencia ficción―).
Hablo de experimentación formal, de contenido, etc. Desde “El Hombre Pi” de Bester (con ese inicio donde la propia ubicación espacial de las palabras en el papel es importante) a “Jinetes del salario púrpura” de Farmer (donde no te deja un marco conceptual en pie). Y ambas formas de experimentar acuñan sus neologismos: palabras nuevas, productos de un lenguaje vivo que crece y muta, y que, en definitiva, reflejan el cambio de esquemas y las síntesis operantes en los demás niveles.

¿Qué es la CF para vos?


Mi vocación, es decir, mi llamado. Mi manera de estar en el mundo. Mi mitología.

¿Tu mitología? ¿Esa respuesta amerita una extensión, no? ¿Podrías explayarte más?


Bueno, la mitología (definición Mira Echeverría, je, je) es un faro, un mapa, un sistema de guía si se quiere. Los mitos presentan símbolos con los cuales guiarnos por lo profundo de la vida (no son explicaciones, implican que es distinto). Pero lo hacen de tal manera, que no te dan una receta sino que respetan tu propio modo de ser. Cada civilización, grupo, persona, tiene sus mitos, los que lo definen y ayudan. Para mí, la ciencia ficción es mi mitología, el modo de entender y descifrar el universo, la vida, a mí misma… todo. Es mi historia y es mi mapa.
Una vez leí en una página de Internet algo que me causó un gran impacto. Alguien contaba una anécdota maravillosa más o menos así (perdón si no la cito bien, pero la memoria es una gran tramposa a la que le encanta adornar las cosas y trastocarlas, gracias a Dios): cuando era chico, este hombre había visto Star Wars y había quedado fascinado. Un día, su madre lo llevó al dentista y, como premio por haber pasado tan bien la ordalía, al llegar a una juguetería o kiosco donde había dos sables láser de plástico, le pidió que eligiera uno porque se lo iba a comprar. Y ahí viene lo bueno. El chico mira los dos: uno rojo y otro verde. Y piensa: el rojo es más lindo, más brillante, pero el verde es el de los buenos… ¿qué hacer? Y el narrador concluye: “finalmente, aspiré hondo y elegí el verde. Ese día elegí mi destino”.
Bueno, eso es mitología, señores.

¿Cuál de tus cuentos te es más querido? ¿Por qué?


Uy, ¿a qué hijo se quiere más, he?
A ver, el primer cuento que tuvo buena crítica de verdad, es decir, que le gustó a la gente, es también el primer cuento donde me solté y dije: “ma’ sí, yo pongo lo que pienso y listo”. Me salió medio mítico, medio filosófico y medio poético (así al 150% porque no respeta dimensiones ni leyes). Tiene algo de duro y de astronomía, y muchísimo de introspección. Representa mis miedos y búsqueda de autoconocimiento. Y, por supuesto, tiene una pizca de trascendencia.
Bueno, por todo eso, el elegido es “Dextrógiro”. Cuando lo terminé me dije: “bueno, si seguís escribiendo así, por ahí hasta hacemos bien las cosas”.

¿Crees que hay lectores para lo que escribís?


Bueno, la certeza ya no es fe. Dice San Pablo que cuando veamos cara a cara ya no necesitaremos la fe porque tendremos la evidencia.
Sé que hay lectores para lo que escribo porque los conozco y te los puedo nombrar. No son muchos pero, ¡sí que son buenos!

¿Tienes un e-zine favorito?


Bien, yo comencé con Axxón y creo que es la mejor publicación que hay en internet. Lo digo por la calidad de su gente y de su obra. Y le sigo siendo fiel.
Además, gracias a Axxón conocí a mi esposo, me publicaron por primera vez, encontré a mi mejor amiga, ¿cómo no decir que me cambió la vida?

¿Hay algún autor contemporáneo que sigas?


A ver, seguir, seguir… a Ted Chiang, que me parece un monstruo maravilloso. China Mieville, otro genio.
También he visto algo de Susana Clarke y Michael Chabon que me dejó patitiesa. Y, en otro plano, Guillermo del Toro (junto a Hogan) me acaba de dar una grata sorpresa con su trilogía vampírica.
Ahora mismo estoy embarcada en la lectura de tres autores (porque suelo leer en paralelo y, si puedo, en el original, pero eso último lo hago de paranoica, nomás y lo primero de ansiosa): George R. R. Martin ―pero todavía en su faceta ciencia ficcional― (Los viajes de Tuf), Dan Simmons (Hyperión) y Neal Stephenson (Anatema).
También me encanta cómo escriben por el sur: Rodrigo Juri, Laura Ponce, Néstor Figueiras, Juan Manuel Valitutti y, por supuesto, mi marido, Guillermo Echeverría.

¿Cuál es tu autor favorito?


No es justo, uno solo, no. A ver, lo pongo de esta manera:
Cuando sea grande quiero contar historias como Frank Herbert, con las tramas e ideas de Philip Dick, el contenido liberador de Philip José Farmer, la filigrana literaria de Samuel Delany y el espíritu mítico de Roger Zelazny... ¡Menudo monstruo saldría!

Puede que ya lo estés haciendo. ¿Según tu parecer, Los autores de Cf colaboran entre sí o son individuos aislados?


Colaboran. De chica creía en la figura del escritor romántico, solitario y atormentado. Luego me di cuenta que el surgir de buenos escritores casi siempre viene en “paquetes”: grupos enteros de genios salen a la luz apoyándose los unos a los otros. Ni Dickson, ni Vance, ni Sturgeon, o Gibson o Pohl o Silverberg, etc, salen solos, siempre hay un grupo. Lo de la endogamia asimoviana está bueno, somos un grupo chico, ¡lo único que falta es que nos dividamos o rivalicemos!
Las ideas de unos alimentan a otros, las críticas que te hacen otros te ayudan a acrecer, y las tendencias a formar subgrupos internos agilizan la plasmación de nuevos universos o subgéneros.
En lo concreto conozco un montón de escritores talentosos y los veo sentados en la misma mesa del bar, intercambiando ideas. Y, en lo personal, tenemos una banda de amigos que son muy buenos escribiendo (ni que hablar de los locos lindos de nuestro taller literario que hasta tienen personajes colectivos) y que, por alguna razón extraña, me aceptan entre ellos.
De todos modos, creo, como decía Lévi-Strauss, que la creatividad es el justo medio entre comunicación y aislamiento. Medio como en el Eclesiastés, hay un momento para comunicar, intercambiar, apoyar y ser apoyado; y hay un momento para encerrarse sólo en el cuartito de escribir, rumiar la idea y darle forma desde uno mismo.

¿Qué opinas de los ilustradores?


Son mágicos. O sea, uno tiene una idea en la cabeza y después alguien lee tu cuento y lo pone en imágenes… y ¡zas! Es como si cobrara vida propia, más allá de tu idea rudimentaria, más allá del cuento incluso, como algo nuevo en sí mismo.
La gente que me ha ilustrado los cuentos no hace más que enaltecer mis garabatos literarios: Ahí tenés a Néstor Toledo que me pone la piel de gallina (me honró ilustrando “A su imagen”, “La lámpara de Diógenes” y “El obsequio”) ahora, hasta pienso cómo quedaría un personaje dibujado por él mientras lo escribo. En Axxón Valeria Uccelli hizo un dibujo conceptual de “Púlsar” muy interesante, y Fraga me ilustró “Dextrógiro”, un lujo. Bueno, ese mismo cuento también salió en Opera galáctica con un dibujo de tapa muy surrealista y que expresó otro costado del cuento, el mítico: fabuloso. Y hasta tuve la suerte que mi último cuento publicado “Atuendo”, lo ilustrara Guillermo Romano, ¡qué decir, guau! (Claro que me está faltando un ilustrador de lujo… Vamos Carper, porfi… y no lo digo por compromiso porque vos sabés que tu obra me encanta).
Además las ilustraciones en sí son una fuente de inspiración (la anécdota de Vance y Velero 25 no tiene desperdicio), mucho de lo que escribo lo hago viendo las viejas tapas de Ultramar de Antoni Garcés [suspiro].

¿Es importante la divulgación de las novedades CF?


Como todo, sin comunicación (y aún no descubierta la telepatía) hay cosas que se pierden sin la divulgación. Hay escritores muy buenos afuera y adentro de Argentina que tardamos en reconocer sólo porque no sabemos que están ahí.

¿Qué opinás de la autoedición?


La respeto pero no creo que yo la utilizaría.

¿Te animás a opinar sobre algún editor que te haya publicado? ¿O no te haya publicado?


Bueno eso ya lo hice. Y de los que no me publicaron, ¿tal vez sean los más inteligentes?

¿Ves televisión?


Bastante. Series, películas clase B y toneladas de dibujos animados. Son como estudios culturales y además te divertís.
Antes miraba los canales de divulgación científica, pero ahora me enojo mucho con la sarta de pavadas que dicen algunos o las cosas interesantes que comunican mal otros.

¿Qué opinas sobre los adelantos tecnológicos en la vida diaria?


Que son inevitables. Algunos buenos, otros pésimos o prescindibles. La mayoría brindan una ventaja en la vida que es fabulosa: por ejemplo, un teléfono celular que tanto te puede salvar la vida o hacer que no te equivoques de Bar al ir a encontrarte con un amigo. ¡O un e-book que te permite tener toda una biblioteca en el bolsillo! En los talleres literarios y en las clases eso es fabuloso.
Pero siempre hay un precio que pagar por todo. Todo crecimiento exige un sacrificio. Y el precio por la tecnología es la libertad o, mejor dicho, la independencia. Con cada nuevo adelanto mejora nuestra vida, pero renunciamos a una libertad. Ahora somos dependientes de formas de energía, etc. No lo veo como malo ni bueno en términos morales, sólo como un hecho sobre el cual reflexionar. Después de todo, desde que se descubrió la palanca que esto viene sucediendo.

¿Qué pensás de las nuevas formas de comunicación? ¿Y las redes sociales?


Es interesante considerar varios aspectos.
Uno: la democratización de la comunicación. Ya casi no hay privilegiados, cualquiera puede informar, romper monopolios o hacer sentir voces oprimidas o censuradas.
Dos: mucha gente solo emite pero no recibe. Por lo que, la mayoría de las veces, la Internet se convierte en un cúmulo de soliloquios donde a todos les interesa muchísimo lo que ellos mismos tienen que decirle al mundo, pero no lo que dicen los demás.
Tres: jamás tuvimos tanta información tan fácilmente y eso es maravilloso. Aunque puede generar una especie de abulia o saturación. He encontrado libros que nunca podría haber adquirido de otro modo (por precio, lejanía, rareza, etc.); pero también veo que se pierde el ímpetu de la investigación porque lo que antes era considerado un esfuerzo normal, ahora es visto como algo engorroso, por ejemplo, ir a una biblioteca. Y, si sos escritor de ciencia ficción, la investigación es tu columna vertebral.
Cuatro: No todo el mundo accede a ella. A veces olvidamos que somos privilegiados. Existen millones de personas que no tienen Internet… ni electricidad… ni comida. Así que es un fenómeno revolucionario en un sector del mundo y, probablemente, termine afectando al otro sector que no accede a esa tecnología. Sólo espero que lo haga para bien (pero eso es más bien un deseo).

Ahora los chicos siguen aventuras a través de juegos de video o historias en cine condicionadas por el merchandising ¿Pensás que eso reemplazará a la literatura tradicional?


Nop. Yo soy fanática de Star Wars y tengo un modelo de Ala-x y un Yoda en miniatura y te aseguro que sigo leyendo.
Al revés, muchos pibes buscan la novelización de su película o juego (como las viejas de Stackpole, por ejemplo). Los juegos de rol, si mal no entiendo, son una forma de creación impresionante y exigen ingenio, razonamiento y mucha imaginación. Y los chicos seguidores de Harry Potter leen en grande, te lo aseguro.

¿Por que pensás que la Cf es tan infravalorada en la opinión general?


Bueno, creo que el problema viene de más lejos y la ciencia ficción recibe todo el peso de un golpe que ha venido tomando impulso desde hace siglos.
El problema se relaciona con el valor que le concedemos a la imaginación desde los ámbitos de poder (de cualquier clase que sea).
Si una imaginación “desbordada” era peligrosa en el medioevo; si la razón basta y sobra en la modernidad (y allá va la loca de la casa a parar al rincón de los trastos viejos), si cuando se habla de proceso de conocimiento no se la tiene muy en cuenta que digamos y, sobre todo, si se la considera un “escape”, “distracción” o “salida” de la realidad; es obvio que será denostada.
Pero el problema es que la imaginación es lo que nos define. Mira, hay un epistemólogo muy famoso: Gastón Bachelard, se pasó la mitad de su vida descifrando cómo conoce el hombre desde el costado racional científico; cuando creyó que ya no tenía más que decir al respecto, se abocó a estudiar el otro componente del conocimiento: la imaginación y lo hizo a través de escritores, símbolos, etc. En ese momento dijeron: “Bueno, Bachelard abandonó la filosofía y la ciencia”. ¡No, para nada!
Si podemos adelantarnos a un acontecimiento, pintar toros en una cueva, elaborar un calendario, etc., es porque tenemos imaginación. La imaginación es, quizás, la riqueza más grande de la humanidad. Es la fuente de la energía humana a nivel del psiquismo y la condición de posibilidad de todo cambio; el famoso “qué tal si…”
La ciencia ficción une los dos polos (racional e imaginativo, un pecado para muchos dinosaurios) y descerraja las puertas del infinito. Corre los límites. Por supuesto, eso suena a “fantasioso” porque tenemos un problema con la definición de la realidad, como si ésta fuese algo en sí misma y no tan subjetiva como la propia humanidad.
De este modo, la ciencia ficción carga con el peso y la culpa de la imaginación y, por ende, es descalificada desde los atrios de los “prestigiosos” e, incluso, desde dentro, cuando se la empobrece o vanaliza.
Yo no tengo vergüenza de decir que escribo ciencia ficción; para mí no es ningún encasillamiento ni mucho menos, es liberación. Lo mío no es ni realismo mágico, ni literatura barroca, ni nada por el estilo. Sé que le cuadraría mejor el nombre (que me gusta más, incluso) “ficción especulativa”; pero “ciencia ficción” es ya el nombre popular, es su marca de identidad (aunque haya superado sus constricciones originales) y yo la defiendo a capa y espada, en los claustros, en la calle y en las clases de divulgación... Pero tampoco me quita el sueño que un Vargas Llosa la reivindique. Me basta con tener a Damon Knight entre los miembros de su mesa redonda.
Lo popular (no lo vacuo o chabacano, sino lo que el pueblo se apropia) no es malo, es auténtico. Y, entre la élite y el pueblo, siempre voy a estar del lado que transita por untuosas, imaginativas e incómodas calles de barro.

¿Imaginás que algún día conquistaremos el espacio como en Star Trek?


¡Eso sería bueno! ¡Cuando era chica era mi juego preferido: navegar por el espacio en un sillón de jardín puesto al revés!
Pero no como en La Próxima generación, donde el Enterprise es más bien un crucero de lujo con spa incluido. Me gusta la versión de Deep Space 9, con choque de culturas, cuestiones morales complejas, etc.
De todos modos no creo que sea igual a eso ni un poquito.

Yo tampoco. Creo que Gene Roddenberry lo basó todo en la fuerza naval americana (Idem Matsumoto, pero japonés, con Crucero Espacial Yamato), para mi el espacio es diferente. Si sobrevivimos como especie, tal vez lleguemos a las estrellas, pero dentro de mucho tiempo. ¿Si hubiese un holocausto climático o ecológico ¿Qué harías?


Bueno, con Guille tenemos nuestro kit de supervivencia urbano (antivampirro, antizombie, etc.): buscaría tierras altas (o me atrincheraría en al azotea del piso 21), llevaría un par de libros fuertes (un poco como el final de “La máquina del tiempo”, la película de Geoge Pal) y me aseguraría de ir con amigos a mi lado.
Sería terrible, sería como un exilio a ninguna parte.
Y resistiría hasta que fuese el momento de reconstruir, algo que seguramente le pertenecerá a otros.
Igualmente, en el momento inicial, sé que lloraré, putearé, rezaré y luego empezaré a desesperarme, hasta que agarremos la mochila y emprendamos el viaje.

¡Qué bueno! La mayoría de las personas, responden que morirán a esta pregunta y no les creo mucho, hasta los suicidas van a patalear si ocurriera un holocausto. ¿Cuál es tu película de CF favorita?


Blade Runner, el corte del director (el del unicornio y donde se infiere que Deckard es también un replicante). La adoro. Es un muy buen ejemplo de una obra de arte ―la de Ridley Scott― que crece a partir de otra ―el libro de Dick, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?― y que se constituye en algo completamente independiente de aquella.
Lo fascinante es que, a partir de quitar la parte más esencial del libro (la religión mercerista) y de invertir algunos de sus postulados (superpoblación en lugar de despoblación, etc.); logra comunicar el mismo mensaje que Dick. Es una alquimia impresionante.

¿Crees que los autores de Cf son nerds o ratones de biblioteca despegados de la realidad?


No, no lo creo. Pero ser nerd tampoco es nada malo. En mi época se los llamaba “traga” y yo pertenecía orgullosamente a sus filas. Jugar ajedrez, coleccionar cómics, usar remeras del Dr. Doofenshmirtz, leer ciencia ficción y estudiar física pura, no te desconectan de la realidad, al contrario.
Los temas de la ciencia ficción son científicos y políticos, filosóficos y sociales, antropológicos y literarios. Pero, es cierto, un escritor de ciencia ficción nunca navega sobre la superficie de la realidad, ni siquiera bucea en ella; sino que la extrapola, la desfigura, la somete a mutaciones, y la lleva al límite (igual que un mito), no para ver lo aparente o lo oculto, sino para verla. Y es ese ver revelador el que habla de la realidad porque llega hasta su corazón y porque la supera. Y porque, en definitiva, hablando se eso, el escritor habla de sí mismo.

¡Ahh! Vos eras la versión femenina de Sheldon, de Big Bang Theory. ¿Cuál fue el último cuento de Cf que leíste?


“La casa del si” de Barry B. Longyear (el escritor de Enemigo mío). Admirable desde todo aspecto. Todavía me sigue resonando.

¿Y los cursos que das? Habla de eso ¿Cómo empezó todo en la Fundación Vocación Humana?


Bien, la experiencia en la Fundación fue muy buena, como “El sueño del pibe” (para los futboleros, la comparación le resultará más que suficiente). Durante casi dos años trabajamos de lleno en la ciencia ficción (la fantasía y el género fantástico) desde todos los frentes: divulgación, clases, investigación, reuniones, exposiciones, etc. Algo maravilloso. ¡Hasta teníamos el logo que nos hiciste vos, una belleza: el búho de la filosofía posado en el brazo de un robot! ¡Qué lujo!
Hicimos homenajes, dimos cursos, fuimos invitados por otras instituciones a dar charlas y mucha gente que no tenía ni idea de lo que era la CF se acercó. Ahora hay gente de otros medios, que nunca había imaginado que lo haría, leyendo Duna o La saga de los confines. Han surgido fans de Lovecraft o Le Guin, por ejemplo. Algo que nos gratifica inmensamente.
El Centro de Ciencia Ficción y Filosofía (CCFF) se formó para poder desarrollar esa veta y darle un marco y una sede, en definitiva, una posibilidad concreta. Hubo mucha gente que colaboró y a la que agradezco en grande. El Dr. Nante nos dio esa posibilidad quizás porque me conocía desde que era estudiante de filo y siempre estaba jorobando con la cf, hasta que a él también le llamó la atención, supongo (y porque es un buen amigo más que nada).
Pero este año las cosas quedaron en stand by por el viejo y vil metal, je, je. Una fundación no puede trabajar ad honorem y supongo que no llenábamos la cuota mínima de alumnos. Pero, ¿quién nos quita lo bailado?
Eso no significa que no sigamos investigando, eso sigue muy firme, pero en otro marco. Creo que esa faceta, en general, es mucho más activa en otros países que acá (hay universidades en EEUU e Inglaterra que tienen programas enteros de cf), pero es cuestión de seguir adelante. De todos modos en las cátedras, en los cursos, artículos, etc., uno sigue metiendo la cuchara de la cf. Y otras instituciones nos siguen invitando a dar charlas.
Por suerte se hicieron grupos fuertes a partir de esa experiencia. Ahora mismo el Taller de literatura de ciencia ficción, fantasía y terror con el que trabajamos (un delirio entre pares llamado “Los Clanes de la luna Dickeana”, parafraseando el libro, je) es hijo de esa época. Quizás sea esa la satisfacción más grande que he obtenido: una “banda de amigos” con un talento y una calidad personal increíbles (y dejame que los nombre porque les debo mucho a Maxi, Rox, Vero, Lex, Rolcon, Adry, Lau y Guille).

¿Pensás que alguien leerá este dialogo?


¿Además de vos, mi marido, mis padres y los amigos que yo jorobe para que lo hagan?
No lo sé.
Pero es lindo imaginar quiénes podrían ser, en qué circunstancias lo leerían y qué pensarían al respecto…
Por las dudas, si alguien quiere, que me escriba para saberlo.






Cuentos citados en la entrevista:
• Cuento: «Dextrógiro»: axxon.com.ar/rev/184/c-184cuento6.htm
• Cuento: «Fuerza laboral»: www.revistanm.com.ar/content/008.pdf

Otros cuentos:
• Cuento: «Cortina de humo» con Guillermo Echeverría: www.revistanm.com.ar/content/014.pdf
• Cuento: «Intercambio justo»: axxon.com.ar/rev/171/c-171cuento11.htm
• Cuento: «La canción de combate»: www.revistanm.com.ar/content/010.pdf
• Cuento: «Púlsar»: axxon.com.ar/rev/?p=1935

Artículos de CF:
• Artículo: «La Imagen como Cuerpo en un análisis estructuralista en torno a Samuel R. Delany»: www.salvador.edu.ar/vrid/publicaciones/revista/teresamira.htm

• Artículo: «La trama del vacío —O una única visión triple según Spinrad, Delany, Malzberg—: www.revistanm.com.ar/content/013/index.html

4 de mayo de 2011 - Dextrógiro 70977