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martes, 18 de marzo de 2014

SÉPI – Humorista Gráfico













Hola ¿Quién eres? Preséntate con tus palabras, por favor.
Soy José Sépi, oriundo de Mar del Plata, dedicado desde hace unos cuántos años al oficio del Humor Gráfico.
¿Cómo empezaste a aficionarte en las historietas?
Mis primeras historietas fueron Patoruzú, Patoruzito, y casi todas las de la Editorial Columba, Fantasía, El Tony, que las obtenía porque me las regalaba mi tío, teniendo la ilusión de que yo dibujara ese tipo de historietas. Lo cuál, por otro lado, es bueno que no me haya dedicado a dibujarlas. Por algo hago Humor Gráfico.
Já, já. Pero estás en esto del humor gráfico desde muy chico ¿Cuáles fueron tus primeros pasos en Mar del Plata?
A los 15 años, después del cole, me quedaba toda la tarde (hasta muy tarde) en el archivo del diario La Capital de Mar del Plata. Ahí comencé a empaparme de temas políticos, historia, personajes, famosos y todo eso que uno ve pasar en los archivos de un diario. Antes no existía Internet y entonces había que clasificar las fotos por épocas en sobres marrones (papel madera) y añadir una breve reseña de las fotos y su fecha correspondiente. Luego entre a colaborar en la parte de diseño del diario, y aprendí a diseñar un diario de la nada. No es como ahora que cualquiera puede hacer una revista o un diario gracias al avance de la tecnología. Antes los títulos se pegaban con “Caregua”, un horrible pegamento con un olor fuertísimo. En las fotos se dejaba un recorte en negro (que se pintaba con marcador o tinta) y en donde se hacían las películas, se encargaban de colocar la foto. Más tarde pasé a redactar noticias y no me fue tan bien, dado que era un tanto rebelde o sincero, y no tuve una buena experiencia con el gobierno de Facto. Tuve que esconderme unos meses por las cosas que escribía. Tenía 16 años. Fue mi jefe se redacción quién me sugirió que hiciera una tira de humor, donde podría decir algunas cosas bajo la forma de un personaje. Entonces dibujaba una especie de lobo marino marplatense, muy similar al Snoopy de Schulz que entonces estaba muy de moda. No se parecía en nada, más que en lo blanco del personaje. Pero claro, yo no era dibujante, era periodista.

¿Y como fue tu encuentro con Quino? Contá sobre eso por favor.
A Quino lo fui a ver a una Feria del Libro que se hace todos los años en Buenos Aires. Me acuerdo que hice como treinta dibujos (todo humor gráfico en blanco y negro y sin palabras), lo puse dentro de un sobre con mi teléfono particular en la carátula y me hice la cola, de esas que duran una hora o más, hasta que uno llega hasta el Maestro. Cuando lo tuve enfrente, le dije mi nombre y le comenté que él había sido mi mentor para tomarme en serio, esto de hacer humor gráfico. Me lo agradeció, y yo le dije si podía entregarle unos dibujos para que los viera. Me dijo que sí, me firmó el libro que yo tenía desde unos cuántos años y volvía a casa. Tenía la ilusión de que Quino dijera algo bueno de mis dibujos. Pero, claro, resultó ser todo lo contrario. Quino me llamó tres días después a casa. Dado que yo no estaba, dejó un mensaje en el contestador, con una voz muy enojada, cosa rara en el Maestro. Por la tarde, volvió a llamarme. Me dijo que era Quino, y fue entonces cuando experimenté esa sensación que debe tener el espíritu cuando sale del cuerpo. No podía creer que el Maestro se hubiera tomado la molestia de llamarme a mí, un tipo que ni siquiera sabía sostener un lápiz. Quino fue puntual. Me dijo que no entendía lo que yo estaba haciendo, que no entendía por qué razón yo estaba plagiando (refiriéndose al dibujo, no a las ideas) a Jean Bosc, un autor francés que yo respetaba mucho (y aún respeto). Me dijo que eso ya lo había hecho Viuti y que no era bueno seguir pegado a quién uno admira, sino soltarlo y ser uno mismo. Quedó claro, me dijo. Sí, Maestro, le contesté. Bien, me dijo. Volveré a llamarlo en un año. Y lo hizo, por supuesto. Y es algo que admiro mucho en él: lo sencillo de un hombre reconocido, despojado de ese título. Un Grande de verdad. Así que, lo que hoy se puede ver en mis dibujos es gracias al consejo de un Tutor en el arte de hacer humor. Y por supuesto, le estaré agradecido toda la vida por esto.  
 
¿Es difícil hacer humor?
El humor es una profesión que se aprende imitando a quienes uno admira. Al principio, puede resultar tedioso (porque a veces ni nuestra propia madre se ríe de nuestros chistes…aún me pasa, claro). Pero con el tiempo, uno aprende a lidiar con ciertas pautas y sale a flote (o queda flotando para siempre). Sucede que el humor es variado: Hay quienes eligen hacerlo sobre temas actuales y hay otros, como en mi caso, que prefieren hacer humor libre.
Por lo general los humoristas gráficos trabajan en diarios o revistas y eso les demanda una producción diaria de tiras o páginas ¿Cuántas horas del día  le dedicás a tus creaciones?
Yo tuve la suerte de hacer casi 5.000 tiras para el diario La Capital de Mar del Plata y puedo decir que hay días en que uno no sabe que hacer. La musa inspiradora no siempre llega. Y hay días en que uno puede adelantar una semana entera o estar una semana entera a la deriva. Quino decía que a veces lo llamaba Caloi para que le “tirara” alguna idea, o al revés. En revistas como “Humor” o “Anteojito”, se trabajaba una vez por semana con temas variados y eso permitía trabajar más las ideas.  En estos momentos realizo un personaje llamado “Huguito el rezongón”, basado en el humor de parejas. Un matrimonio que no va ni para un lado ni para el otro, pero aún con su forma de tratarse, siguen juntos. Se puede ver en Facebook, pero al ser tan espontáneo, lleva más tiempo armar el texto para simplificarlo que la idea en sí. Sin embargo, al humor que más tiempo le dedico, es al humor mudo o sin palabras, que requiere un esfuerzo extra. A veces una idea puede surgir rápida, y otras, simplemente quedarán guardadas hasta que puedan servir o no.
¡Genial! ¿Dónde podemos ver algo de eso?
Ojalá no se pudiera ver en ningún lado. La mayoría de las veces firmaba con seudónimo, o simplemente no firmaba mis dibujos, me parecían aterradores. Pero prometo dejar de respirar por un rato y buscarlos para que opinen lo mismo que yo. Cosas que suceden. El humor reciente lo pueden ver en mi página web: josesepi.com, o seguir las de”s”parejas aventuras de Huguito el rezongón en Facebook.
 
¿Qué temas te gusta mostrar en tus tiras humoristicas?
Me gusta mostrar la relación del ser humano con los animales. Son temas a los cuales recurro casi constantemente.
¿Cuál es tu aspiración? ¿Fama?
Me gustaría poder trabajar para un diario de mi país haciendo una tira diaria o una viñeta. Actualmente publico lo mío en el exterior, y casi no tengo contactos con diarios y revistas de acá, salvo el suplemento de humor gráfico “Catrasca” que se publica semanalmente en varios diarios del interior. La fama no me preocupa. Me gusta lo que hago y lo disfruto. 
 Cierto eso, che. Yo también laburé para Inglaterra, España, USA, Ahora Brasil, pero en Argentina no me queda otra que la autoedición. Bueno si me han publicado cosas en la DUENDES y los pibes de Barricada. ¿Qué es lo que te hace juzgar si una tira cómica es buena o mala?
Cuando una tira no llega al público, es porque va por mal camino. No importa tanto el dibujo (uno puede ser un mal dibujante pero de brillantes ideas). La simpatía que despierta una tira, es lo que cuenta.
Es muy interesante tu respuesta y muy verdadera.¿Qué es la humor gráfico para vos?
Un cable a tierra. Mi manera de ver el mundo con los ojos de mi propio mundo.
¿Crees que hay público para lo que haces?
Siempre hay un público para lo que uno hace. Algunos tendrán más, otros menos. Pero siempre está ese alguien que te va a acompañar en tu proyecto. De no ser así, no habría distintas músicas, distintas temáticas de películas, distintas historietas, distinto humor.
 
¿Tienes un e-zine favorito?
En Internet solo me gusta visitar páginas de dibujantes a los que admiro. Generalmente son sus páginas oficiales y que tienen que ver con el trabajo de humor que realizo. Me gusta mucho el humor inglés o norteamericano, y suelo practicarlo. Por supuesto, sin descontar el humor francés.

¿Hay algún autor contemporáneo que sigas?
Miro todos los autores: de humor, de historietas, ilustradores. Todo lo que puedo o el tiempo me permite. Mis favoritos son Sempé, Bosc, Quino, Mordillo, Copi, Oski y casi todos los americanos como David Sipress, Edward Koren, Bill Watterson, entre muchos otros.
¿Cuál es tu autor favorito?
Sempé.
¿Según tu parecer, Los Humoristas gráficos  colaboran entre sí o son individuos aislados?
Yo vengo de la época en que nos juntábamos con Landrú, Quino, Fontanarrosa, Viuti, Tabaré y tantos otros a comer un asado o simplemente a beber algo (vino, la mayoría de las veces). Hoy siento que un poco todo eso se ha perdido. A veces no entiendo como hay humoristas que forman un grupo cerrado y exponen sus obras sin avisar a sus colegas, por ejemplo. Y no hablo de mi caso; hablo de humoristas de reconocida trayectoria a los que se les deja de lado. Landrú, cuando hacía las exposiciones de Tía Vicenta, invitaba a todos, no faltaba nadie. Con la revista Humor, un poco se fue formando esa manera egoísta de hacer un grupito en el que nadie entra. Sucede con Fierro, que son de la misma escuela. Una lástima.
Sí, una cagada porque el elitismo es el primer paso a la extinción, ningún grupo exclusivo durá mucho ni tiene ninguna utilidad para el grupo mismo. Mi intención es reanimar el fuego de los autores de hstorieta y humor grafico, no vale excluir a nadie y como dijo Roberto Regalado en la reunión de Fin de Año qque hicimos. Todos somos iguales. En eso coincido a pleno. ¿Qué opinas de los ilustradores?
Admiro, sobre todo, a los ilustradores. El primer dibujo que me impactó fue uno de Roberto Regalado que vi en un Anteojito. Después fui descubriendo a otros autores. Tengo predilección por Oscar Chichoni, Franz Frazetta, Carlos Nine, y otros como Sempé, André Francois, que también son excelentes ilustradores.
¿Conociste a Chichoni? Son geniales sus ilustraciones, Siempre recuerdo aquellas primeros números de la FIERRO.
A Chichoni lo conocí en Humor (o Fierro) que era lo mismo. Llevaba bajo el brazo un original que era la próxima portada de Fierro. Era igual que ver una pintura. No se puede creer el dominio del arte que tiene Oscar. Y la imaginación, claro. Un día, Cascioli lo invitó a que nos mostrara su técnica y me impactó su forma de trabajar. Usa papel corrugado, con poros, la mayoría de las veces. Cartulinas negras, y va llevando la luz del color desde lo oscuro del papel al la luminosidad del color. El óxido lo pinta de esa manera. Siempre con pasteles. Nine es otro Grande que impacta mucho con sus originales. Logré ver algunas tapas que hacía entonces para Humor.
¿Es importante la divulgación de las novedades sobre historietas?
Seguramente. Soy un propulsor de la divulgación sobre las historietas y los autores que las realizan.
 
¿Qué opinás de la autoedición?
Me parece perfecto. Quino empezó con una autoedición. Borges, Bioy Casares, Ray Bradbury, Walt Disney, André Francois, por citar algunos autores.
Con esos ejemplos está todo dicho. ¿Te animás a opinar sobre algún editor?
Ya casi no quedan editores. Las editoriales grandes se comprometen con el autor, si el autor tiene un éxito aparente. De lo contrario, rara vez (o nunca) se arriesgan. Un editor es un mal necesario, pero hoy en día, no prescindible.
¿Ves televisión?
No.
¿Qué opinas sobre los adelantos tecnológicos en la vida diaria?

Me gusta la web porque me sirve para publicar lo mío y ver lo que hacen otros autores. Pero no soy amante de la tecnología. Mis dibujos ni siquiera están retocados, son originales, con errores y todo.
Cierto, pero viéndolos eso es lo que les da una frescura personal. ¿Qué pensás de las nuevas formas de comunicación? ¿Y las redes sociales?
Son importantes para aquellos que se dedican a una profesión artística, o para alguién que se encuentra solo. Pero el resto no sirve. Existen muchas formas de comunicación, pero no hay comunicación entre unos y otros. Una vez, dando una clase (soy profesor de Arte en las escuelas) noté que una alumna le escribía a un compañero del mismo colegio. Opté por no decirle nada y salí al recreo con ella. El muchacho le dijo a la chica no sé que tontería y se rieron. Fueron al patio y desde el otro lado los seguí observando. Estaban juntos, pero no se dijeron una sola palabra más en todo el recreo.
El otro día le comentaba algo sobre eso a un amigo. Que la tecnología nos da comodidad pero nos distancias y nos vuelve estúpidos. La gente usa menos palabras y eso hace que piensen menos. Es difícil razonar cuando dejas de usar el vocabulario. No sé adonde irá a terminar todo esto, quizá a una gran masa de esclavos, je, je. ¿ Qué opinás vos?
Después de soportar una gran tormenta, una gran guerra, la gente ve las cosas de otra manera. La calma trae al pensamiento, a la meditación. Pienso que en algún momento, se va a utilizar la tecnología sólo para lo esencial. No me gusta la idea de Fahrenheit 451 que relataba Ray Bradbury. Espero que no se llegue a eso. Monos con celulares, jaja…
 
Ahora los chicos siguen aventuras a través de juegos de video o historias en cine condicionadas por el merchandising ¿Pensás que eso reemplazará a la literatura tradicional?
La literatura tradicional nunca será reemplazada. Siempre habrá un poeta, un escritor, un dibujante, un ilustrador frente a un papel, o pintor de cuadros, delante de su tela blanca.
Una vez me dijeron que los historietistas sueñan con utopías, en cambio los humoristas gráficos son mucho más realistas y tiene los pies en el suelo ¿Qué opinas sobre eso?
No se quién lo dijo, pero es una verdadera estupidez. En estos momentos, yo escribo estas líneas con los pies en el aire, apenas sostenidos por un banco pequeño.
Me lo contó  un editor amigo refiriéndose al dicho de otro editor. ¿Imaginás que algún día conquistaremos el espacio como en Star Trek?
Claro. Siempre y cuando esté en la tripulación el Dr. Spock.
Si hubiese un holocausto climático o ecológico ¿Qué harías?
Nada. Qué puedo hacer. Soy un dibujante.
¡Ves que tenés los pies en el suelo! Yo hubiese respondido que lucharía contra los zombies. ¿Cuál es tu película de historietas o comics favorita?
Calvin and Hobbes.
¿Crees que los autores de historieta son nerds o ratones de biblioteca despegados de la realidad?
No, nada más lejos. Se mueren de hambre, la mayoría y eso es muy real.
Triste, pero cierto. ¿Cuál fue la  última historieta que leíste?
Calvin and Hobbes.
 
¿Cuál es tu opinión acerca de la propuesta de ley para incentivar la historieta nacional para la que se están juntando firmas?
Participo de esta ley. Soy una de las firmas.
¡Bien ahí! ¡Y respecto a la idea de agremiarse para conseguir la pensión o jubilación para los dibujantes?
Está perfecto. ¿Por qué no?
¿Pensás que alguien leerá este diálogo?
Espero que no. Prefiero que lean “El Extranjero” de Albert Camus o “El Aleph” de Borges. Pero es seguro que no van a leer a esos autores. Del único modo que alguién pueda llegar a leer esto, es si lo publican en Facebook. Salud!